Nacida en Coyoacán el 13 de julio de 1954, Ciudad de México, fue una artista de formación autodidacta. Representó en sus obras todo el padecimiento físico y moral que le produjo una vida despiadada que la llevó a continuadas operaciones y hospitalizaciones, una vida en la que la misma autora declaraba “espero felizmente a que llegue el final”.

Aunque fue catalogada por André Bretón de surrealista, ella nunca se consideró de este movimiento expresando de ellos que "creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad".

El lenguaje visual de Frida Kahlo

Su lenguaje, de comprensión universal, se encuentra entre el realismo, la ingenuidad, y el surrealismo. Una obra, que aplaudida internacionalmente, consta de unas doscientas piezas, siendo en su mayoría autorretratos de pequeño tamaño. Se trata de pinturas detalladas, muy precisas y expresivas tanto en sus bodegones de frutas, representaciones de animales como en sus autorretratos.

Las fronteras del sueño

Toda su existencia fue un debate entre la vida y la muerte. Cuando era niña, tuvo que guardar cama durante nueve meses como consecuencia de la polio, enfermedad que le originó la malformación de un pie. Posteriormente, a los 18 años, sufrió un terrible accidente. El autobús en el que viajaba, chocó con un tranvía y a consecuencia de este accidente sufrió fracturas en la columna, las piernas y la pelvis lo que la obligó a llevar una varilla metálica y un corsé de escayola durante nueve meses. Durante su estancia en el hospital que duró un mes empezó a realizar pinturas y dibujos del accidente y de ella misma.

En su primer autorretrato datado en 1926, Frida se representa en posición heroica. A este autorretrato le siguieron otros más, señalando que se pintaba a sí misma porque era el tema que mejor conocía al pasar tanto tiempo a solas y es donde mejor podía expresar sus emociones ante los acontecimientos de su vida.

Su gran fuerza hizo que se recuperara de manera considerable y pudiera caminar y tras esta recuperación una amiga la introdujo en los círculos artísticos de México frecuentados por artistas como la fotógrafa Tina Modotti y Diego Rivera.

Su cruel destino no hizo que se resignara a una fatalidad que supuso un reto para ella. La artista pasó mucho tiempo de su vida postrada en la cama como muestran algunas de sus obras. En sus pinturas El sueño y La cama (1940) aparece tumbada sobre una cama con dosel y un baldaquín que se ondula hacia las nubes. En este baldaquín reposa un esqueleto humano semejante a la mexicana figura tradicional de Judas. Esta obra supera las fronteras del sueño adentrándose en el mundo del trauma.

En su obra La columna rota (1944), se representa llevando un corsé de acero con su columna rota. Tampoco pudo tener hijos a consecuencia del accidente padeciendo tres abortos naturales como muestra en su litografía Frida y el aborto (1932) y en su pintura Mi muñeca y yo (1937).

Frida Kahlo y su matrimonio con Diego Rivera

La artista se casó con Diego Rivera en 1929 manteniendo una relación de amor, odio y aventuras por parte de ambos que finalizó con un divorcio en 1939, pero ellos continuaron con su loco amor volviendo a contraer matrimonio a finales de 1940.

Ambos militaron en el partido comunista siendo Rivera muy conocido por sus grandes pinturas murales creadas para este régimen. Debido a la gran popularidad de Rivera, Kahlo y su marido marcharon a vivir entre 1930 y 1934 a Estados Unidos donde Rivera realizó diversos encargos.

A pesar de las aventuras de Rivera con otras mujeres incluida la propia hermana de Frida, Cristina, Rivera fue un gran admirador de su pintura y la ayudó en muchas facetas. Él fue quien sugirió a Frida los tradicionales trajes mexicanos de vestidos largos de colores y exótica joyería, y esta indumentaria junto con su semblante cejijunto se convirtió en su más conocida imagen.

Muerte de Frida Kahlo

La galería de Arte Contemporáneo, México, organizó en 1953 una exposición con las obras de la artista. Afectada por una mala salud fue llevada en una cama de hospital a la exposición donde fue colocada en el centro de la galería. La artista fue saludada por la multitud y la exposición fue un éxito.

Ese mismo año, a consecuencia de una infección por gangrena, sufrió la amputación de una pierna por debajo de la rodilla, circunstancia que le produjo dos intentos de suicidio. Durante este período de su vida escribió poemas en sus diarios expresando su dolor y remordimiento.

Finalmente falleció el 13 de julio de 1954 en Coyoacán, albergándose sus cenizas en la Casa Azul, lugar donde nació.

La Casa Azul

Este lugar, donde vivieron Frida Kahlo y Diego Rivera, se encuentra en el histórico barrio de Coyoacán, Ciudad de México. Esta casona se convirtió en el Museo Frida Kahlo a los cuatro años de la muerte de la artista. En su interior se pueden contemplar sus mejores obras, fotografías personales, sus corsés, su repertorio de vestidos tradicionales, una gran biblioteca y rincones íntimos de la casa como su dormitorio o la cocina.

Esta artista, en su obra, visualiza con gran franqueza el dolor de su destino personal, un destino al que no se resignaría aunque las últimas palabras de su diario fueron: "Espero alegre la salida y espero no volver jamás".