Inventar palabras y definiciones con humor no deja de ser un entretenimiento, pero también es cierto que tiene algo especial, al igual que lo tiene cualquier proceso creativo con el lenguaje. Y si a todo ello se le suma el humor, el resultado, cuanto menos, sirve para arrancar alguna que otra sonrisa, que no es poco.

Los palabros pueden ser aplicados a casi cualquier aspecto del conocimiento humano. Pero más que hacer un mero diccionario resulta más interesante agruparlo en distintas temáticas, como en este caso se ha hecho con la sexualidad, los animales y la tercera edad.

Palabros y animaladas

Los animales, por alguna extraña razón, se prestan especialmente a la creación de palabros. En este sentido llaman la atención los distintos órdenes en que se agrupan ciertas especies, como por ejemplo los alucinópteros, orden de insectos especializados en libar la flor de la marihuana.

Otro no menos curioso es el orden de ciertos marinos invertebrados que duermen en otra parte que, como bien ignora toda persona con un mínimo de sentido común, hace referencia al aquinoduermo. También los hay más familiares, como la gallinácea, del latín (galli: ave que vuela) y (nácea: ave que no vuela).

Hay animales cuya definición requiere de ciertas modificaciones. Un claro ejemplo sería la tortuga que, ciñéndonos al sabio refranero español, sería un animal volador, pues de todos es sabido que quien no corre vuela. Otro animal peculiar es el ñu, cuya definición debería ser la de bicho africano que siempre aparece en los documentales corriendo como loco en grandes manadas, atravesando ríos y siendo devorado por un cocodrilo.

Palabros de la tercera edad

La gente mayor también tiene derecho a sus propios palabros. No obstante, y sin dejar del todo el mundo animal, sería conveniente crear un palabro para los animales que ya han alcanzado la tercera edad, como por ejemplo, en el caso de los insectos, sería abiejorros.

Como en el mundo hay de todo, también hay personas a quienes no les gustan nada las personas mayores; a estos desaprensivos se les conoce como abuelicionistas. Ciertamente lamentable; está claro que después de una vida de penurias, trabajos y sinsabores, lo que todos desean a cierta edad es jubilarse y poder viajar por el mundo y pasarlo bien. No estaría de más que alguien inventara unas líneas aéreas especializadas en las personas de la tercera edad y que, obviamente, se llamaría abueling.

Palabros sexuales

La sexualidad forma parte de la naturaleza humana, a veces hasta demasiado. Aunque existan tratados, frases y metodologías varias, es uno de los temas en los que se hace necesaria la introducción de nuevos términos.

Ahora que la igualdad entre hombres y mujeres empieza a ser una realidad, o eso dicen, conviene pues trasladarlo al terreno sexual. Así, consexuar serviría para establecer un acuerdo sobre las veces que se va a hacer el amor. Claro que según sean las veces, puede ser hasta peligroso, de ahí la necesidad de introducir un nuevo concepto: desfollecer, o lo que es lo mismo, estar exhausto de tanto hacer el amor.

A pesar de la igualdad anteriormente mencionada hay cosas que no cambian, como por ejemplo el conjunto de pensamientos característicos de los hombres, que puede resumirse en el término falosofía. De todos modos, hombres y mujeres no se diferencian tanto, pues si bien las mujeres llegan a la menopausia a una cierta edad, los hombres llegan a la manopausa, que es la edad en que dejan de masturbarse, lo que suele coincidir con una amputación o con la muerte.