A finales de noviembre del año 2002 se ponía en marcha “Forogam”. La idea surgió a raíz de un reportaje sobre el abuso sexual infantil en el que participó Fada, la actual Fundación Vicki Bernadet de Barcelona. El reportaje “El silencio roto”, publicado en “El Magazine” y con una tirada de más de un millón de ejemplares, tuvo un considerable impacto. Era la primera vez que se hacía en España un reportaje de estas características. Las expectativas de quienes participaron no tardaron en verse desbordabas, pues si bien se logró llegar de un modo claro y realista a la opinión pública y, sobre todo, llegar a muchos supervivientes que nunca habían roto el silencio, también tuvo su parte negativa. O quizá habría que decir frustrante. Fada tenía su campo de actuación sólo en Barcelona, y mucha gente llamó desde todos los rincones de España para pedir ayuda, con lo que pronto hubo que enfrentarse con la triste realidad de no poder remitirles a otro lugar. Fue en este callejón sin salida donde nació la idea de crear un foro en el que, al menos de un modo virtual, todos pudieran expresarse, apoyarse y compartir sus experiencias.

Víctimas de abusos sexuales

“Forogam” tuvo unos inicios difíciles, aunque en todo momento entusiastas. El foro empezó a funcionar con la participación de apenas siete u ocho personas, a las que muy poco a poco fueron incorporándose nuevos miembros. Y aunque en el primer año apenas hubo incorporaciones, nadie quería dejar morir aquella idea.

El principio básico del foro era dar voz a quienes nunca habían podido romper el silencio. Se pretendía crear un espacio que sirviera de terapia, donde todos pudieran expresarse, preservados por el anonimato, y con la libertad y la certeza de que los interlocutores entenderían perfectamente de qué se les estaba hablando, ya que tanto las secuelas, sensaciones, pensamientos, comportamientos y consecuencias eran muy parecidos. Esta circunstancia fue vital, pues hablar de los abusos sexuales padecidos en la infancia a alguien que desconociera el asunto era muy delicado y hacía desistir a la mayoría. “Forogam” era el lugar idóneo para hacerlo.

Asociaciones contra el abuso sexual infantil

Poco a poco el foro fue consolidándose. A partir del segundo año se empezó a trabajar para que el foro fuera más conocido y pudiera llegar a todos aquellos que lo necesitaran. Los pequeños avances dieron pie a plantear proyectos más ambiciosos. Uno de ellos era animar a todas las personas que se conectaban desde un mismo lugar a que se unieran para crear asociaciones que cubrieran la gran carencia que había en este ámbito. De este modo, y sirviendo “Forogam” como plataforma, se pusieron en marcha a lo largo de los años siguientes las asociaciones de Madrid, Bilbao, Valencia y San Sebastián.

Forogam, un punto de información sobre abuso sexual

“Forogam” siguió creciendo y acumulando información; una de las funciones que ya estaban previstas y que empezaron a desarrollarse desde el principio. A este efecto se abrieron espacios donde se recogían las noticias que iban apareciendo en los medios sobre los casos de abuso sexual. También se recopilaron las películas que abordaban el tema, los libros, canciones y otras expresiones artísticas, cada cual en su respectivo espacio. “Recursos” fue otro de los espacios que empezaron a funcionar más adelante. Allí se incluyeron las asociaciones recién creadas, psicólogos especializados, abogados y cualquier persona o entidad que pudiera aportar algún tipo de recurso.

Forogam y el gabinete psicológico

Tal vez el espacio más exitoso y que mejor servicio ha prestado haya sido (y sigue siendo) el gabinete psicológico. Fue una apuesta temprana en la vida del foro y pronto se vio lo acertado de la decisión. El gabinete psicológico, exceptuando cortos periodos donde la plaza quedó vacante, siempre ha estado dirigido y moderado por psicólogas o psiquiatras especializadas en abuso sexual infantil que le han dado credibilidad y profesionalidad a “Forogam”. Y lo que es más importante; ha servido de terapia y ha ayudado a cientos de personas, sino a solucionar por completo sus problemas, sí a mejorar notablemente sus vidas. Ha sido destacable la participación y la impagable labor de la psiquiatra forense Claudia Rubins, así como la abnegada e impagable dedicación de la actual terapeuta, Charo Segura, cuya implicación y trabajo siguen haciendo del gabinete psicológico uno de los espacios más terapéuticos y queridos por todos los miembros de “Forogam”.