La Flor de Pascua o poinsettia es una planta de llamativos y vivos colores que se cultiva como planta con flor en maceta en Europa y América. En la época navideña la planta se encuentra en su mejor momento, en plena floración y mostrando sus características brácteas rojas, razón por la que se ha popularizado su comercialización durante estas fiestas. Es una planta sencilla de cuidar, aunque conseguir que florezca de un año para otro requiere de cierto esfuerzo.

Poinsettia: la flor de Navidad

La poinsettia o Flor de Pascua es una planta muy vistosa de brillantes colores. Es originaria de Méjico, donde recibe el nombre de Flor de Nochebuena porque durante las fechas navideñas la planta luce su mejor aspecto, pues es el momento en el que las brácteas que rodean a las pequeñas flores viran del verde al rojo intenso.

Los diversos nombres de la poinsettia, Flor de Nochebuena o Flor de Pascua

El nombre de poinsettia se lo debe a Joel Poinsett, primer embajador americano en Méjico, que dio a conocer la colorida planta en su país, al enviar varios ejemplares de la misma a su ciudad natal para que fueran estudiados. Las primeras poinsettias llegaron a Europa unos cien años después y allí recibieron su nombre científico actual: "Euphorbia pulcherrima".

Otros nombres con los que se la conoce son flor de Navidad, estrella de Navidad, arbolito de Navidad, pascuero, cardenal o estrella federal. Se trata, junto con el abeto, el acebo o el muérdago, de uno de los elementos vegetales más típico en la decoración navideña de los hogares.

Consejos para comprar una Flor de Pascua

En el hemisferio norte la poinsettia se cultiva como planta de interior y se comercializa sobre todo en la época navideña, momento de su mayor auge vegetativo y vistosidad.

Se trata de una planta fuerte y de mantenimiento sencillo. El mejor consejo para tener un ejemplar vigoroso es hacer una buena elección a la hora de comprarla. Hay que elegir plantas vitales, que tengan unas hojas verdes gruesas y saludables, descartando aquellos ejemplares con hojas enrolladas, amarillentas o que presenten manchas rojas o daños.

Es bueno elegir aquellas plantas cuyas flores estén apenas brotando, ya que es un signo de frescura. Las flores son pequeñas y de color amarillo y se encuentran situadas entre las brácteas rojas.

Las poinsettias son muy sensibles al frío y las bajas temperaturas pueden hacerles perder todas sus hojas en unos días. Por ello, en climas fríos, no conviene comprar plantas que se vendan en exterior y hay que asegurarse de que, en el trayecto a casa, la planta no se enfría.

Cuidados de la Flor de Pascua

Un buen consejo para tener una planta saludable es situarla en un lugar cálido y luminoso, preferentemente sin exposición directa a la luz del sol. Durante el periodo de floración, la temperatura ambiente debe rondar los 18-20ºC y es importante evitar las corrientes de aire.

Si el ambiente es seco, la Flor de Pascua pierde la hoja. Un buen truco consiste en poner la maceta sobre una base de guijarros en un plato hondo con agua, evitando que el fondo de la maceta se encharque. De este modo, se logra que el aire en torno a la maceta esté cargado de humedad. También se puede optar por pulverizar las hojas con agua, evitando siempre mojar las brácteas rojas.

La planta debe regarse unas dos veces por semana, permitiendo que el sustrato se seque entre riegos. Es mejor emplear agua tibia y regar por inmersión, colocando la planta en un cuenco con agua durante unos 15 minutos, desechando el agua que la planta no absorba. Es importante no pasarse con el riego ya que un exceso de humedad puede causar la putrefacción de las raíces.

Conviene añadir fertilizante, preferentemente líquido, una vez al mes. Sin embargo, se debe evitar hacer eso en la época de floración.

Cómo lograr que la Flor de Pascua vuelva a florecer

Normalmente tras las fiestas la poinsettia pierde sus vistosas brácteas rojas y es el momento en que muchos hogares de deshacen de ella. Sin embargo, con los cuidados oportunos, se puede lograr que la Flor de Pascua vuelva a crecer y a florecer.

Para ello, lo primero que hay que hacer es podar la planta tras la caída de las primeras brácteas, dejando los tallos con una longitud de unos 10 cm. Conviene utilizar guantes ya que la savia blanquecina típica de las euforbias resulta irritante para las mucosas. Los tallos podados se pueden utilizar para hacer esquejes. Después, se coloca la planta en un lugar fresco y luminoso y se reducen los riegos. Pasado el invierno y con la llegada de la primavera, se trasplanta a una maceta grande y se riega bien para que produzca brotes nuevos. Se abona convenientemente y cuando los tallos hayan alcanzado unos 9 cm de longitud se podan los viejos.

Conseguir una nueva floración resulta algo más complicado. Para ello, la Flor de Pascua necesita cada día unas 12-14 horas de absoluta oscuridad en los 2 ó 3 meses anteriores a la floración. Con más horas de luz la planta crece pero no da flores ni brácteas coloreadas. En los invernaderos se cubren las plantas con un plástico negro para conseguir ese efecto de oscuridad. En casa, se puede construir una cúpula de material opaco o usar una caja de cartón y cubrir con ella la planta, lo que no deja de ser una tarea trabajosa.

En climas cálidos la poinsettia puede ser plantada en exterior y dejada para que se desarrolle, adquiriendo el porte arbustivo típico de la especie en estado natural.

La Flor de Pascua: un regalo perfecto para la Navidad

La Flor de Pascua es un regalo espléndido para cualquier ocasión, pero, sin lugar a dudas, la Navidad es su mejor momento. Una de estas llamativas plantas es el adorno perfecto para nuestra casa en Navidad. Si se siguen unos sencillos cuidados podemos prolongar su belleza a lo largo de todas las fiestas e, incluso, hasta el año siguiente.