Los resultados del fútbol a veces no tienen nada que ver con lo que se ve sobre el césped y eso es lo lindo que tiene este deporte.

La final de la Supercopa España 2012 estuvo atiborrada de estas diferencias entre juego y marcador, terminando la balanza con la inclinación hacia el Real Madrid apenas por la diferencia de haber marcado un gol más en calidad de visitante.

Real Madrid campeón en la final Supercopa España 2012

En el Bernabéu el Real Madrid fue capaz de cambiar totalmente la historia vivida hace una semana en el Camp Nou.

Allí hubo un dominio abrumador del Barcelona, pero donde los culés apenas se pudieron llevar la victoria por un gol a favor.

El trámite de aquel partido mas el mal arranque liguero del Real Madrid hacían sospechar que el trofeo quedaría una vez más para los culés, sin embargo el Real Madrid fue capaz de torcer la historia no solo en el resultado sino en el fútbol.

Dos a uno fue la victoria blanca, un resultado totalmente mentiroso por lo visto sobre el terreno de juego.

El Real Madrid dominó desde el inicio con su fútbol

El Real Madrid ya arrancó el encuentro parado 20 metros más adelante de lo que lo hacía en el Camp Nou. Era una cosa lógica y esperable por la necesidad de anotar.

Lo que no era esperable era la poca reacción de los hombres del Barcelona, que volvieron a demostrar, tal como lo hicieran en la apretada victoria de Pamplona, que sus principales figuras en la creación del fútbol están en un momento oscuro.

El Pipa Higuaín no tardó en ponerse en un mano a mano con Valdés que el portero supo resolver con categoría.

Era el primer aviso para la última línea del Barcelona, que pasaría por apuros que hacía tiempo no se le veían.

Rápidamente se mueve el marcador

Higuaín no tardarí en tener revancha y esta vez el resultado sería favorable. En el minuto 9 grosero error de Mascherano vuelve a dejar al delantero argentino mano a mano con el portero, pero esta vez su remate se marcha a la red. Llegaba la apertura del marcador y con ello el Real Madrid se crecía aún más.

Otros nueve minutos pasaron y Piqué que tiene otro error que le permite a Cristiano Ronaldo llevarse de taco el balón para quedar solo frente al portero. Valdés alcanzó a tocar el remate del portugués pero no pudo evitar la segunda caída de su portería.

El Barcelona que se queda con uno menos

Era un aluvión blanco el que caía sobre el área del Barcelona. La presencia del equipo visitante era inexistente. Por todos lados el Real Madrid los sobrepasaba, transformando en figura a un Valdés que llegaba cuestionado por el error que le costó el segundo gol del Madrid en el Camp Nou.

Y como parte del aluvión blanco, para impedir un nuevo mano a mano con el portero, Adriano tuvo que hacer una de rugby para frenar a Cristiano y se tuvo que ir a las duchas cuando aún no se llegaba a la media hora de juego. Parecía ser la sentencia definitiva para que el Barcelona se fuera humillado del Bernabéu.

Messi es el que siempre está presente

A partir de los 40 minutos recién empezó el Barcelona a intentar salir del asedio. Sin llevar peligro serio sobre Casillas, por lo menos los culés se animaban a llevar el juego hacia campo del Real Madrid. De ese modo Messi se sacó un tiro libre de frente a la portería.

El argentino le pegó a la pelota con una tremenda calidad que hizo infructuoso todo intento de Casillas por pararlo. A las puertas del fin de la primera parte el Barcelona volvía a ponerse a tiro.

Segundo tiempo para aguantar para el Real Madrid

En el complemento el Madrid se replegó buscando asustar a la contra.

El alemán Khedira cargaba gran parte del soporte defensivo sobre sus espaldas para aguantar las embestidas del rival.

Por parte del Barcelona se esperaba mayor empuje tras el descuento de Messi, pero Iniesta y Xavi volvían a mostrarse con pocas ideas en la creación, al punto de ver a Messi en muchos pasajes pararse como armador de juego.

Tuvo sus chances para empatar el Barcelona por Pedro, también Jordi Alba y finalmente Messi, pero ya no se pudo quebrar la situación.

Primer título para el Real Madrid que lo necesitaba para torcer la historia en este pésimo arranque de temporada. Lo bueno para los blancos es que lo hicieron con buen fútbol.