Con 22 títulos cada uno el Real Madrid y el Barcelona luchaban por el título honorífico del Rey de Copas de la ACB. La final esperada entre los dos primeros clasificados tras 20 jornada de liga regular demostró una igualdad que no se veía desde hace tiempo.

Los jugadores de Pablo Laso salieron con mucha fuerza y lograron llevar la iniciativa en el partido. Se apuntaron el arranque del primer cuarto por 17-22 y lograron estirar la ventaja hasta de hasta 11 puntos en el segundo cuarto. Erazem Lorbek estaba bien atado. Tras anotar el esloveno 26 puntos en la semifinal ante el Caja Laboral al descanso llegó con solo dos (obtenidos desde la línea de personal).

Boniface Ndong (11 puntos y 5 rebotes) y Juan Carlos Navarro (7 puntos con un triple y 4 tiros libres) sujetaban a los azulgranas que siempre iban a remolque. Mientras que el equipo blanco repartía muy bien los esfuerzos entre todos sus jugadores siendo Carlos Suárez y Sergio Llull los más destacados con 9 y 13 puntos, respectivamente.

Al descanso se llegó con un 33-42 que demostraba la solvencia del ataque madridista que lograba un 64 por ciento de acierto en los tiros de dos puntos. Si el Barça de Xavi Pacual aguantaba el tirón era gracias al recurso de los tiros libres (1 de 2 para los madrileños y 11 de 16 para los barceloneses.

El Madrid se escapa desde la línea de tres

El Barça empezó con un parcial de 6-0 que cerró Lllull con un triple. El rebote ofensivo castigaba a los pívots madridistas y poco a poco fueron perdiendo su ventaja hasta que a cuatro minutos de finalizar el tercer cuatro un triple de Lorbek ajustaba el marcador (51-52).

Jaycee Carroll anotó los siguientes 6 puntos y cargó a Navarro con la tercera falta. El partido estaba muy vivo. En el inicio del cuarto final, un triple de Llull (su quinto) y dos de Carroll y una canasta de dos llevaron a una nueva máxima ventaja blanca, 17 puntos (56-73). El Barça no cumplía con su primera misión, frenar el ataque madridista.

El Barcelona estaba hundiéndose consciente de que pisaba el terreno de lo imposible. A tres minutos del final el Madrid ganaba de 18 (67-85) y muchos aficionados culés comenzaban a desfilar fuera del Palau Sant Jordi. El Barcelona solo pudo evitar perder por la mayor diferencia en la historia de la era ACB (19 puntos) pero nunca pudo hacer frente a su rival. Diecinueve años después el Real Madrid ganaba su vigésimo tercera Copa de baloncesto y lo hacía en casa del eterno rival.