Entre la filosofía y la religión siempre ha habido una relación de tensión y de complementariedad. La principal diferencia entre ellas es su modo de aproximarse a Dios, siendo el de la filosofía laborioso, interrogativo y basado en la razón, y el de la religión directo, firme y espontáneo, dejando la puerta abierta a otras facultades como la imaginación o la fe.

La filosofía de la religión podría ser una nueva forma de relación entre estas dos disciplinas. Relación que no trabaja con esquemas de subordinación ni de sometimiento de una hacia la otra.

Historia de la filosofía de la religión

En la Antigüedad y la Edad Media se filosofaba sobre Dios y no sobre la religión. Ésta no era tema de reflexión, pues en Occidente se consideraba que el Cristianismo era la única religión verdadera. Tardíamente la religión llegó a convertirse en tema de reflexión. El acceso a Dios conoció una doble posibilidad en el siglo XV y en gran parte gracias a Ramón Sabunde: la Teología revelada de una parte y la Teología natural de otra. La primera apelaba directamente a la fe como vía de conocimiento a Dios, y la segunda pretendía hacer un sitio a la razón en esta tarea tan difícil.

Wolff insistió siempre en que la teología natural debía ajustarse a los principios de la razón y la experiencia, y junto con Leibniz crearon el nuevo concepto de teología natural que, en el siglo XVIII y gracias a la autonomía que la teología natural consiguió respecto a la teología revelada, se convirtió en filosofía de la religión. La ejecución definitiva de la teología natural ocurrió a cargo de Kant. Es a partir de entonces que se habló de filosofía de la religión.

Hay muchas discusiones y teorías sobre quién fue el padre de la filosofía de la religión, pero realmente se puede decir que su aparición es debida a una lenta gestación a cargo de muchos autores y acontecimientos históricos. En lo que sí que hay unanimidad es en creer que esta disciplina nació en Alemania cuando la teología natural pierde fuerza.

¿Qué es la filosofía de la religión?

La filosofía de la religión es una disciplina que reflexiona sobre la pluralidad de religiones existentes y no sólo sobre la singularidad de una de ellas. Es una disciplina aún muy reciente y que sólo encontró su propio espacio cuando Europa conoció otras religiones distintas del cristianismo, liberándose así de la uniformidad religiosa en la que se encontraba sometida.

Aunque no haya unanimidad en la definición ni en el objeto de estudio de esta disciplina, si que hay unanimidad en considerarla filosofía. Esto se debe en gran parte a que los que se considera que son sus padres han sido Hume, Hegel y Kant, tres grandes filósofos. Hay también unanimidad al considerar sus dos características principales: su amplitud temática y la reflexión crítica, abierta y rigurosa sobre temas relacionados con la religión.

De otro lado, la filosofía de la religión también presenta problemas. Es el caso de Tillich, que considera como problema fundamental de esta disciplina que su objeto sea la religión pero que la misma religión se resista u oponga a ser un objeto de estudio de la filosofía.

La filosofía de la religión es una disciplina joven que aún busca su identidad. Sin embargo, se puede afirmar que es una reflexión libre y objetiva sobre el hecho religioso. Una reflexión que exige un cierto distanciamiento de la religión, y en la que lo primordial será comprender el fenómeno religioso en la gran variedad de todas sus manifestaciones.