Las fiestas con las que se despide el año son una excelente ocasión para divertirse y disfrutar con amigos, pero también pueden convertirse en una fuente de problemas. Estos eventos de fin de año se celebran en discotecas y locales que se alquilan para montar las denominadas macrofiestas. Para los organizadores de estas fiestas, la noche de fin de año es una excelente ocasión de hacer dinero rápido y fácil, en muchas ocasiones vulnerando las normas que regulan estas actividades de ocio. Las irregularidades más frecuentes afectan al derecho de admisión y al incumplimiento de los productos y servicios ofertados en los correspondientes folletos publicitarios. Por eso es muy importante informarse de quien organiza la fiesta y si tiene la correspondiente autorización del ayuntamiento o de la comunidad autónoma donde esté ubicado el local. En cualquier caso y en relación con los posibles conflictos que puedan surgir cuando se acude a este tipo de fiestas es importante conocer tanto las obligaciones de quienes las organizan, como los derechos de quienes asisten a ellas.

Requisitos para organizar una macrofiesta de fin de año

La normativa que regula las actividades relacionadas con el ocio y el tiempo libre es el Real Decreto 2816/1982 y en el se establecen las siguientes obligaciones de las empresas o personas que organizan este tipo de eventos:

  • Cumplir con las medidas de seguridad e higiene establecidas en las licencias de apertura de los locales e instalaciones donde se celebra la fiesta y mantenerlo en perfecto estado de uso y funcionamiento.
  • En cuanto a la seguridad en los locales, el reglamento exige que en todos los espectáculos o actividades recreativas en que puedan producirse concentraciones superiores a cien personas, la empresa disponga de personal encargado de vigilancia, al que encomendará el orden en el desarrollo del espectáculo.
  • Permitir y facilitar las inspecciones que realicen las autoridades competentes para comprobar el buen estado de los locales.
  • Respetar el aforo del local y no vender por tanto más entradas que las correspondientes a la capacidad de las instalaciones.
  • La entrada debe especificar el precio, el aforo del local, y la garantía de que el lugar cumple las medidas de seguridad
  • En cuanto al derecho de admisión la empresa debe tener en lugar bien visible las requisitos o las limitaciones para acceder al local. En cualquier caso no puede ser utilizado de forma indiscriminada, salvo si se producen actitudes agresivas, xenófobas, racistas o violentas.
  • Cumplir con la oferta realizada en la publicidad: vigilancia en el guardarropa, bebidas, comida etc.
  • Poner a disposición del público el correspondiente libro de reclamaciones.
  • Responder de los daños que puedan producirse como consecuencia de la celebración de este tipo de eventos.

Derechos de quien asiste a una fiesta de fin de año

  • El público asistente a estas fiestas tiene derecho a que el espectáculo o la actividad se desarrolle en su integridad y en la forma y condiciones con que haya sido anunciado.
  • A obtener la devolución del importe de las localidades si se aprecia algún incumplimiento de las condiciones acordadas o de la oferta realizada en la publicidad, salvo que este incumplimiento se deba a causas de fuerza mayor.
  • A que la empresa le facilite el libro de reclamaciones para consignar en él las que estime pertinentes.

Recomendaciones útiles en las fiestas de nochevieja

Sin duda lo primero antes de acudir a una fiesta de fin de año es asegurarse de que los organizadores tienen la correspondiente licencia o autorización para realizarla. Lo ideal es incluso visitar previamente el local, en esta visita se puede comprobar si disponen de salidas de emergencia suficientes y extintores. Otra recomendación útil es conservar la entrada y el folleto publicitario para poder reclamar si se produce algún incumplimiento. Un problema frecuente en las fiestas de nochevieja es la perdida o deterioro de las prendas de abrigo, por lo que es recomendable comprobar su estado antes de abandonar las instalaciones y en su caso presentar la correspondiente reclamación.

La última noche del año es una excelente ocasión para divertirse pero lamentablemente es frecuente que acaben de forma desagradable, por ello es importante que el consumidor, también en una noche tan especial como esta, conozca sus derechos y los ejerza. De esta forma se conseguirá evitar abusos que en caso contrario quedarían impunes.