A la hora de montar una fiesta, en ocasiones se recurre a sugerir una temática a la que todos los asistentes han de adecuarse, dando así al evento un toque divertido y original. Estas fiestas, a las que los invitados acuden disfrazados o caracterizados, son típicamente norteamericanas, pero han sido exportadas al resto de culturas, gozando de gran aceptación. En países como España, el momento en el que más fiestas temáticas se celebran son los carnavales.

Los años veinte, y en ocasiones los treinta, son una época arraigada en la cultura popular como la época de la Ley Seca de Estados Unidos, un momento donde los gánsteres traficaban con alcohol, que se servía en clubes de cabaret. Iconos de esta época son Al Capone y otras figuras mafiosas, además de las cabareteras, como las que ofrecían su espectáculo en lugares emblemáticos como el Cotton Club de Nueva York o el Moulin Rouge parisino.

Decoración para una fiesta ambientada en los años veinte o treinta

Para decorar un espacio de modo acorde a la década de los felices años veinte, o los oscuros años treinta, norteamericanos que propicie el ambiente festivo, es preferible centrarse en los cabarés o las tascas en las que se consumía el alcohol de contrabando. Dado que consumir alcohol era un acto ilegal, el ambiente ha de ser misterioso, levemente lúgubre, para ello la mejor elección es optar por luces tenues, y complementar esta iluminación con velas.

El toque de color, tan típico de las actuaciones de cabaret, puede conseguirse mediante la colocación de telas caídas en paredes o techos, emulando el telón del escenario. Es preferible que el color de dichas telas sea cálido: rojos, fucsias y anaranjados, que darán al ambiente el toque picante que se conseguía en los cabarés con la letra picante y erótica, aunque no explícita, de las canciones.

Bebidas para una fiesta ambientada en la década de los veinte o treinta

La época de los años veinte es en la que los cócteles sufren su auge, la combinación de las bebidas espirituosas con soda o zumos dan como resultado cócteles tan conocidos como el Bloody Mary, el Daiquiri o el Dry Martini. Estos son una buena elección para servir en la fiesta, ya que completarán el ambiente que se intenta crear con esta fiesta temática. Para aquellos que prefieran no consumir alcohol, puede optarse por un ponche de frutas.

Disfraces para ellas: mafiosa o cabaretera

A la hora de elegir un disfraz, las mujeres pueden decantarse por uno de estos dos tipos, que podrán encontrar en cualquier tienda de disfraces o improvisar con ropa de uso cotidiano.

Un disfraz de mafiosa podrá hacerse con unos pantalones de fiesta femeninos, preferiblemente oscuros y de cintura alta, y una camiseta interior, camisa o blusa blanca. El look se completará con unos tirantes y un sombrero borsalino. Para el disfraz de cabaretera solo se necesita un vestido recto y por encima de las rodillas, de un color vivo que se adornará con flecos largos y negros, disponibles en mercerías. Como complemento se utilizará una cinta para el pelo, una boquilla larga para el cigarrillo y opcionalmente una boa.

El maquillaje acorde al disfraz de mafiosa será unos ojos ahumados en tonos oscuros. Para el de cabaretera o charlestón, la mejor opción es optar por un look inspirado por las pin-ups.

Disfraces para ellos: policía de la década de los años veinte o gánster

Los hombres podrán optar por una de estas dos opciones. Dado que la imagen que tiene la sociedad de dicha época procede de las producciones cinematográficas, cualquier personaje de películas ambientadas en estos años, como Los intocables de Elliot Ness, servirá como inspiración.

Ambos disfraces se marcarán por trajes coronados por borsalinos de tonalidad similar al traje. Por norma general, los gánsteres visten de oscuro mientras que los policías se representan con colores pardos.

Siguiendo estos consejos, se conseguirá una fiesta temática ambientada en los años veinte, original y divertida, en la que para los asistentes será sencillo meterse en el papel de los habituales de los bajos fondos norteamericanos durante la Ley Seca.