Una pareja es considerada “esteril” cuando luego de un año de tener relaciones sin protección aún no han conseguido procrear.

Aquí se dispara la hipótesis: uno de los dos integrantes, o ambos, presenta cierta anormalidad.

¿Porqué recurrir a la tecnología para procrear?

En la actualidad se exige la ciencia más avanzada para poder hacer algo extremadamente natural como tener un hijo.

¿Qué es lo que lleva a muchas parejas, no sólo las esteriles por condiciones naturales, a apelar a estas técnicas?

Existe, recordando a Lewis Mumford una "preparación cultural" puesta en juego.Cada vez es más frecuente escuchar que una pareja recurre a la ciencia para procrear, y luego de hacerlo muchas veces consiguen el embarazo antes ansiado sin necesidad de esta naturaleza asistida.

Sin embargo, para muchas mujeres, se ha vuelto una necesidad.

Por los progresos de las mujeres en el área laboral y profesional, mas los cambios de las relaciones de pareja. Demoran la maternidad, en muchos casos hasta la tercera o cuarta década, tiene sus consecuencias.

En Estados Unidos, las estadísticas muestran que el 20 por ciento de las mujeres tienen su primer hijo después de los 35 años.Y los centros argentinos de fertilización asistida corroboran esta tendencia.

Aquí se debe tener en cuenta que a diferencia del hombre que produce espermatozoides permanentemente, la mujer nace con todos los óvulos que llegará a tener en su vida, y los va perdiendo a través de las décadas.

Los que quedan además, envejecen, esto produce no sólo una disminución de la tasa de embarazo, sino también un aumento en la de abortos y de bebés nacidos con anomalías cromosómicas.

Osea, una mujer de 45, puede parecer de 32, pero sus óvulos tienen 45, por lo tanto, menos posibilidades de conseguir el embarazo.

Cambio de hábito

Se recomienda cambiar ciertos hábitos que podrían estar perjudicando el logro del embarazo:

  • Despedirse del cigarrillo ya que causa daños cromosómicos disminuyendo las oportunidades de fertilización.
  • No conviene ser ni demasiado gordo, ni demasiado flaco: la delgadez en los hombres disminuye la movilidad de los espermas, y en las mujeres puede provocar que deje de ovular, o si esta excedida, que ovule demasiado.
  • Los hombres deben cuidarse de la exposición prolongada al calor, de manejar mucho tiempo,de la ropa interior ajustada.
  • Se debe consumir una dieta rica en frutas, verduras y supementos multivitaminicos.
  • No realizar ejercicio demasiado intenso.
  • Otra alerta son las enfermedades de transmisión sexual como la clamidia que es una infección bacterial.
Luego de estos cambios de habitos -sino se produce el embarazo- la pareja está lista para optar por tratamientos de baja y alta complejidad. Dependiendo éstos de los resultados de varios análisis.

Tratamientos

Existen técnicas de alta y baja complejidad. Para saber cuál es el procedimiento que se debe elegir, se aconseja siempre la consulta con un especialista y la realización de exhaustivos análisis por parte de ambos integrantes de la pareja. De esta forma se pueden descartar enfermedades y otras anomalías que podrían estar afectando la reproducción.

Gestar especifica que las técnicas de baja complejidad favorecen la fecundación natural cuando esta es posible. Dentro de éstas tecnicas se encuentran las relaciones sexuales programadas, la inseminación cervical con capuchón y la inseminación intrauterina, que es la más utilizada. La misma consiste en el depósito de espermatozoides capacitados dentro del útero en forma sincrónica con la ovulación. En ambos casos puede ser con semen del marido o ante la ausencia de espermatozoides puede ser realizada con semen de donante.

Por otro lado, las técnicas de alta complejidad reemplazan la fecundación natural por una fecundación in vitro, es decir, se realiza en un laboratorio de embriología altamente equipado. Dos son las técnicas más utilizadas: FIV (Fertilización In Vitro) e ICSI (Inyección Intracitoplasmática del Espermatozoide).

Técnicas de alta complejidad

  • FIV: Consiste en poner en contacto los espermatozoides con los óvulos en el laboratorio, esperando que el espermatozoide penetre en el óvulo y lo fertilice.
  • ICSI: Se inyecta un espermatozoide dentro de un óvulo, mediante técnicas de micromanipulación muy sofisticadas.
En ambos casos luego de la fecundación ocurre la división, obteniéndose los embriones, los cuales son transferidos al útero donde se implantarán por sí mismos.

  • GIFT: Es la transferencia tanto de óvulos como de espermatozoides dentro de la trompa de Falopio para que la fecundación se produzca en su interior.
  • PROST: es la transferencia de ovocitos pronucleados. Esto es cuando el óvulo ha sido fecundado y contiene tanto el pronúcleo masculino como el femenino pero sin haber ocurrido aún el intercambio genético.
  • TET: es la transferencia de los embriones dentro de las trompas. Se realiza mediante una laparoscopía bajo anestesia general y está indicada habitualmente cuando el cuello del útero no permite el pasaje de la cánula de transferencia intrauterina.
  • OVODONACIÓN: es la utilización de óvulos de una donante anónima. Este tratamiento está diseñado para mujeres que no producen óvulos o los producen de mala calidad, así como para aquellas que padecen enfermedades genéticas que pueden transmitir a sus hijos.