Además de su efecto anticonvulsivo, el fenobarbital se utiliza para prevenir la sintomatología asociada a las personas dependientes de otro medicamento barbitúrico. Su efecto sedante e hipnótico lo hacen indicado para tratar casos de ansiedad. A corto plazo puede prescribirse para algunos casos de insomnio, aunque conviene señalar que no es útil ni efectivo en periodos superiores a las dos semanas.

Dosis o posología del fenobarbital

El fenobarbital puede administrarse por vía oral o intravenosa. Por vía oral y en el caso de los adultos, la dosis que se administrará en caso de epilepsia será de 1 a 3 mg. por kg. y día repartida en 1 o 2 tomas. Si se trata de insomnio se administrarán de 100 a 200 mg. una hora antes de acostarse. En cuanto a los niños debe ajustarse la dosis según sea su peso. Así pues, la estimación es de 1 a 6 mg al día por cada kg. de peso en el caso de epilepsia. Si se trata de insomnio será el médico quien se encargue de hacer una prescripción individualizada.

Por lo que respecta al tratamiento por vía intravenosa, se administrarán en adultos dosis de 100 a 320 mg. en su acción anticonvulsiva, pudiendo alcanzar una dosis máxima de 600 mg. durante un periodo de 24 horas. El status epiléptico requerirá de 10 a 20 mg. por kg. de peso, pudiéndose repetir en caso de ser necesario. Como coadyuvante de la anestesia se administrarán entre 100 y 200 mg. de 60 a 90 minutos antes de la cirugía. Para los niños, y como anticonvulsivo, se administrarán de 10 a 20 mg. por kg. de peso. El status epiléptico requerirá de 15 a 20 mg. por kg. de peso, mientras que para un preoperatorio se administrarán de 1 a 3 mg. por kg. de peso.

Efectos secundarios y contraindicaciones del fenobarbital

Existen diversos efectos secundarios relacionados comúnmente con el fenobarbital. Entre ellos se pueden destacar:

  • Somnolencia.
  • Mareos.
  • Cefaleas.
  • Excitación o aumento de la actividad.
  • Náuseas o vómitos.
Existen, no obstante, otros efectos menos comunes que pueden revestir una mayor gravedad en la administración de fenobarbital. En el caso de que se presenten estos síntomas conviene llamar al médico de inmediato:

  • Respiración lenta o dificultad para respirar.
  • Fiebre.
  • Inflamación en los ojos, labios o mejillas.
  • Confusión.
  • Sarpullido.
  • Ampollas o descamación de la piel.

El fenobarbital y el embarazo y la lactancia

El fenobarbital, y los barbitúricos en general, atraviesan la placenta pudiendo causar daño en el feto. Diversos estudios confirman la relación entre el consumo materno de barbitúricos y el incremento de anomalías fetales.

Los barbitúricos pueden producir depresión respiratoria neonatal si se emplean en el parto, lo que se agudiza en el caso de bebés prematuros. Todo parece indicar que existe un riesgo más elevado de malformaciones fetales en los hijos de madres epilépticas. Dichas madres, cuando son tratadas con anticonvulsionantes, tienen el doble de probabilidades de tener un hijo con alguna malformación congénita, sin embargo, también hay que considerar que en algunos casos los riesgos asociados al tratamiento son menores que los asociados a un status epiléptico. En definitiva, se deberá interrumpir el tratamiento solo en aquellos casos en que la naturaleza, frecuencia y severidad de las convulsiones no suponga un grave riesgo.

En cuanto a la lactancia cabe decir que el fenobarbital se excreta en la leche materna en bajas concentraciones, aunque debido a la lenta eliminación del fármaco por parte de los neonatos, el fenobarbital se puede acumular y alcanzar niveles peligrosos. Cabe señalar que la Academia Americana de Pediatría tiene clasificado al fenobarbital como un fármaco que ha provocado efectos adversos graves en algunos lactantes, razón por lo que debe administrarse este medicamento en madres lactantes con mucha precaución.

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