El Feng Shui es una de las técnicas que llego de oriente y se instaló en nuestra sociedad y en muchos hogares para hallar ese equilibrio, es un sistema de organización energética, que enseña a colocarnos en armonía con las energías del cielo y de la tierra.

El Feng Shui, creencia o realidad

Puede creerse o no, pero se debe considerar que mucho de nuestro estado de ánimo y buena predisposición se debe a la armonía que encontramos en nuestro hogar o en el lugar donde trabajamos.

Es importante que el tiempo que pasamos en nuestro hogar sea placentero y que cada lugar de nuestra casa nos haga encontrar serenidad. Nuestro hogar debe ser nuestro refugio.

En la actualidad son muchos los consejos que se han impuesto para armonizar nuestras casas, una de las tendencias más fuertes es la del Feng Shui.

Aprender a utilizar este arte

El Feng Shui es el arte chino de la decoración, que balancea las energías de vida o chi, en el espacio en el cual nos desenvolvemos, como nuestro hogar, nuestro ambiente de trabajo o cualquier otro lugar. Según se dice un lugar con buen feng shui facilita la afluencia de corrientes positivas al espacio influyendo en la vida de sus habitantes, estas corrientes benefician nuestra salud, estabilidad familiar y éxito en los proyectos que encaramos.

En cambio, un lugar con mal feng shui se proyecta como un entorno nocivo y escaso de energía positiva, lo cual nos genera un desequilibrio. Debe pensarse el feng shui como un proceso que permite lograr una armonía con la naturaleza y los seres vivos que nos rodean.

Algunos de los temas que trata el Feng Shui son los siguientes.

Como nos determinan los colores y en el feng shui

El color influye en nuestros estados de ánimo. Para el feng shui hay colores básicos asociados a los 5 elementos:

  • Fuego: Rojos, anaranjados, rosa;
  • Tierra: Marrones, beige, amarillos;
  • Metal: Blancos, dorados, plateados;
  • Agua: Azules, negros, y
  • Madera: Verde.
Es por ello que los tonos con que se pinte un lugar pueden demostrarnos si está o no equilibrado.

Las personas que se acercan a este arte por primera vez siempre se preguntan qué colores deben utilizar, no es una cuestión que se responda rápidamente ya que los colores a elegir se basan en realizar previamente un estudio del espacio valorando el conjunto de elementos que allí se encuentran.

Por ejemplo, a una persona introvertida y apática no le resultaría equilibrado tonos grises, negros o azul oscuro.

Pero si se puede partir de algunas pautas en el uso del color, aplicadas a determinadas zonas del hogar y los distintos tipos de caracteres de las personas que allí conviven.

El color de la personalidad y las habitaciones.

• Las personas nerviosas, deben evitar colores como: Rojos, amarillos, anaranjados o muy chillones. Son más acertados colores neutros y suaves que serenan.

• Si la habitación la ocupa una persona tímida o con tendencia a la depresión evitaremos colores muy Yin. El negro o el azul oscuro, son tonos que hundirían a la persona más profundamente. Los colores más cálidos como los primaverales salmones, amarillos, o tonos luminosos pueden estimular el movimiento.

• En un dormitorio de pareja suelen aconsejarse tonos basados en el rosa pálido, ámbar o melocotón en tonalidades pastel. El color blanco puede estar bien si el conjunto muestra detalles de cierta calidez.

• En el comedor no conviene abusar de tonos oscuros que dan un toque de tristeza al lugar. Pueden utilizarse colores como el amarillos en tonos suaves.

• En la cocina de una vivienda pueden utilizarse tonos basados en la tierra (ocres, teja, beige, etc.) evitando la frialdad que no estimula el placer de cocinar.

No se debe imponer colores que incomoden a la persona que va a utilizar el espacio; ya que se busca el equilibrio, los colores hablan de nuestro estado de ánimo y de nuestra salud.

Consejos básicos de protección.

• Intente evitar aparatos eléctricos cercanos al cabezal de su cama, mantenga su rostro o cabeza a una distancia prudencial de tubos fluorescentes o lámparas, evite trabajar con ordenadores portátiles sobre su cuerpo, etc.

• Tampoco abuse de materiales y superficies plásticas que tienden a cargarse estáticamente así como tejidos y ropa sintética.

• Dentro de esta escuela se hace alusión a una serie de animales simbólicos que reflejan ciertas características favorables para un espacio natural, como:

  • la tortuga negra (asociada al norte y el elemento es el agua, brinda protección),
  • el ave fénix rojo (asociada al sur y el elemento fuego, simboliza la visión abierta, la amplitud y protección de ciertos lugares de la casa),
  • el dragón verde (asociado al este y el elemento madera, alude a las corrientes energéticas),
  • el tigre blanco (asociado al oeste y al elemento metal, representa la fuerza, el ímpetu, el arrojo) y
  • la serpiente amarilla (asociada al centro y el elemento es la tierra, receptiva y siempre atenta).
• Otro hecho que preocupa es la influencia de la telefonía móvil. Algunas personas suelen tener dolores de cabeza o de oído, es preferible usarlo con manos libres, pues sus fuentes de radiación pueden perjudicar nuestra salud.

Los Espejos

Para algunos, los espejos, deben usarse en forma indiscriminada y para otros casi no existir.

El espejo tiene propiedades como son la de crear un espacio más luminoso y aumentar espacios reducidos. Algunos consejos a seguir son:

• No es recomendable que los espejos estén rotos.

• La antigua superstición de que romper un espejo trae mala suerte se debe según algunas opiniones a la distorsión de energía que provoca una superficie rota. Para evitar los 7 años de "mala suerte" no tiene más que cambiar el espejo por uno sano.

• No debe colocar espejos justo delante de la puerta de entrada, ni tampoco dentro de la habitación que reflejen directamente a la cama.

Si su técnica se aprende correctamente nos ayuda a encontrar armonía y mejorar nuestras vidas y relaciones, es una herramienta de bienestar.