Convertirse en padres es un papel importante y a la vez difícil para muchos, representa una gran responsabilidad que implica una oportunidad de crecimiento personal y familiar.

La paternidad es una de las tareas más antiguas y sagradas en la historia del ser humano. Por ello, es importante darse cuenta del cambio cotidiano, de crear tiempos y espacios para una mejor calidad de vida y buscar novedosas maneras de relación con los hijos.

El padre primerizo es aprendiz de todas las situaciones que ocurren a su alrededor, por ejemplo, experimenta angustias, sentimientos alegres y/o tristes, contradicciones, miedo y gran expectativa del futuro de su pequeño. Sin embargo, no tiene por qué ser complicado, ya que existen talleres para padres que lo ayudan observar, analizar y debatir los temas relacionados con la paternidad.

Sus orígenes

Se inició en los Estados Unidos, la propuesta del “Día del Padre” fue expuesta por la señora Sonora Smart Dodd. La historia cuenta que su padre Henry Jackson Smart, un veterano de la guerra civil se hizo cargo de ella y de sus 5 hermanos tras la muerte de su esposa, asumiendo ambos papeles: el paterno y materno.

Por ello, Sonora propuso que se hiciera un reconocimiento a su padre, pues consideró que era un verdadero y real ejemplo a seguir con todos sus hijos y los crió con verdadero amor, educación, respeto y valores.

Mucha gente se motivó y se entusiasmó con el concepto, por lo que el 19 de junio de 1910, se festejó el primer Día del Padre en Washington y en otras ciudades de los Estados Unidos, hasta que en 1924, se hizo una celebración nacional gracias a la intervención del ex presidente Calvin Coodilge. En 1966, el presidente Lyndon Johnson fue quien firmó y proclamó como día oficial el 3er domingo de junio para celebrar al progenitor.

El rol de papá

Se cree que la única función de un padre es suministrar a los hijos el dinero necesario para que vivan bajo un techo seguro (casa), tengan ropa (vestido), y las 3 comidas diarias (sustento). No obstante, la verdadera perspectiva es que comprenderá el significado de ser padre cuando el fruto del amor que tiene con la pareja es ahora una realidad viva, inocente y pura.

El papá se pasea radiante con su hijo en su cochecito y lo ve descubrir asombrado el mundo que lo rodea. También se desvela junto con la madre al escuchar por la madrugada el llanto del pequeño solicitando su ayuda y cobijo.

Durante las noches, cuando su hijo se encuentra con mucha calentura y necesita de medicinas para controlar la fiebre, él se encarga. Y es conmovedor el día que el pequeño dice sus primeras palabras, entre ellas, “papá”, verlo alegre jugando con la pelota, etc. Hay tantos momentos mágicos, cosas que disfrutan padre-hijos, que quedan en la memoria de ambos como son: las primeras vacaciones, el primer día de clase, los primeros dibujos, su primera comunión, etc.

Aunque muchas veces, en la ausencia del padre, la figura paterna es representada por otros hombres dentro de la misma familia, como son los padrastros, los tíos, los abuelos, y a veces, hasta los hermanos mayores, que asumen este papel y le brindan al infante las atenciones y cuidados necesarios para que crezca en un ambiente armónico y saludable. También le inculcan bases y principios morales para que sean “personas de bien”. Por lo tanto, son merecedores a festejarles el Día del Padre.

Padre policía

Sin duda, muchos padres adquieren una actitud de vigilancia ante sus hijos, lo que excita que ellos lo vean como un “enemigo” con las clásicas preguntas: "¿Cómo te portaste en el colegio? ¿Por qué no entregaste el boletín? ¡No te comas las uñas! ¿Qué estas haciendo? ¿Ya hiciste la tarea? ¡Qué manera de hablar es esa! ¿A dónde y con quien fuiste? ¿Por qué llegaste tarde? Ó ¡Mañana no sales! ¡Estarás una semana sin computadora ni TV! ¿Con quién hablabas por teléfono?"

Ese tipo de situaciones provoca que el niño o joven pierda la confianza en los padres, pues se sienten vigilados, controlados y saben que serán reprendidos y castigados.

El papá, “el amigo”

Varios padres de familia quieren entablar un diálogo de comunicación con sus hijos cuando son púberes y argumentan que: “Mi hijo no confía en mí. Le he dicho que el padre es el mejor amigo, que me diga lo que le pasa, que no tenga miedo, pero... no sé qué hacer”. Lo grave y complicado en esta etapa es que el adolescente ya creó un muro difícil de derrumbar, esto es debido a las malas costumbres y hábitos educativos que se establecieron en casa desde que el hijo era un niño.

En el sentido estricto de la palabra la amistad entre padres e hijos no puede darse, ya que no son pares. Sin embargo, la amistad puede verse reflejada como “un amigo”.

La única forma en la que los padres se pueden acercar a sus hijos y que sean sus amigos es hablando con ellos: escuchar sus conversaciones, estas deben ser diálogos y no sermones; participar de forma activa en sus inquietudes y anhelos como: juegos, diversiones, estudios, aspiraciones y problemas; respetando su intimidad, personalidad y espacio vital, valorar sus ideas y estimularlo para que las pueda cumplir, acompañarlo en sus triunfos y fracasos, etc.…

Pensamientos para papá

  • "Un papá es ante todo un hombre con corazón, que sabe señalar el horizonte con optimismo y confianza"
  • "Es un hombre sabio el que conoce a su propio hijo"
  • "Un buen padre vale por cien maestros"
Los regalos más comunes son: un juego de plumas, relojes, corbatas, zapatos o tenis, ropa deportiva, camisas y agendas de bolsillo.

La celebración alrededor del mundo

En México, Costa Rica, Argentina, Bahamas, Bangladesh, Bulgaria, Canadá, Chile, China, Colombia, se festeja el 3er domingo de junio; en Rusia, Ucrania y Bielorrusia el 23 de febrero; en España, Italia, Liechtenstein, Portugal, Honduras y Bolivia el 19 de marzo y el 5 de mayo en Rumanía, entre otros.