Las felicitaciones de Navidad brindan una buena ocasión para transmitir nuestros sentimientos fraternales a familiares y amigos. Muchas veces se cae en la pura rutina y se pierde la originalidad o se limita a una pura retórica en los escritos. Desaparece así la verdadera intencionalidad de las felicitaciones de Navidad. No siempre se tiene la suficiente inspiración y por tanto hay que limitarse a elegir la que ofrece el mercado, pero ¿cuál elegir? ¿cuál es la felicitación más apropiada?

Para tener éxito, debemos tener en cuenta varios aspectos: el destinatario, el contenido, el diseño y la originalidad. Es aconsejable huir de los tópicos navideños; nuestras felicitaciones de Navidad deben transmitir nuestras verdaderas intenciones y sentimientos. Veamos cuáles son las felicitaciones más populares.

Felicitaciones de Navidad graciosas y divertidas

Durante el período navideño la gente tiende a ponerse un tanto sentimental y la mayoría de las tarjetas resultan ser de carácter reflexivo. Las portadas suelen mostrar calmados paisajes de manto blanco, grupos de personas reunidas en torno a una hoguera, el momento de la natividad o un trineo que se desplaza en medio de algún pueblo desconocido. A veces la gente necesita algo más divertido que les dibuje una sonrisa a la hora de recibir su felicitación de Navidad.

Hay muchísima variedad de temas navideños divertidos y desenfadados: tarjetas tradicionales, modernas, artísticas, de trabajo, internacionales, sobre la paz… Intenta buscar el estilo que más se identifique con el sentido del humor del destinatario. Aunque a veces es difícil encontrar la tarjeta de Navidad que estamos buscando, podemos crear nuestras propias felicitaciones con un papel de primera calidad, una buena impresora, sentido del humor y un poco de imaginación.

Este tipo de tarjetas graciosas suelen ser muy populares, pero a veces hay que tener un poco de cuidado ya que no todo el mundo las acepta de buena manera. Hay incluso muchas personas hoy en día que muestran abiertamente una cierta intolerancia hacia las felicitaciones que puedan ser de carácter ofensivo u obsceno. ¡Es importante conocer a la persona antes de enviarlas!

Foto personalizada

En lugar de la típica tarjeta con imágenes de Papá Noel o el muñeco de nieve, ¿por qué no enviar algo más personalizado? Con una cámara digital y un ordenador, se pueden crear tarjetas personalizadas de manera muy fácil. Sólo hay que sacar las fotos destinada la carátula de la tarjeta y enviarlas a través del correo electrónico a alguna tienda online que se dedique a ello.

Muchas de estas tiendas cuentan con las herramientas adecuadas para poder agregar ciertos efectos adicionales como trajes de fiesta, fondos de invierno o maquillaje navideño “artificial“. Estas son características que una cámara digital normalmente no posee y que quedan muy bien y divertidas a la hora de enviar tu felicitación.

También se pueden hacer unas felicitaciones de Navidad creativas y estupendas con fotos que se tengan de las vacaciones. O retratos de familia para un abuelo que vive lejos. Quizá la imagen de una mascota con el sombrero de Papá Noel o una simple foto simpática de nuestros hijos. Una buena idea sería pedir a los niños que participen en ayudar a crear nuestras tarjetas de Navidad con una escena de su película navideña preferida.

Una divertida animación

Las felicitaciones animadas son también muy divertidas. Combinan el elemento de movimiento y sonido, de esta forma logran despertar nuestros sentidos. Hay muchos mecanismos en el mercado que lo consiguen, uno de los más populares consiste en accionar determinadas partes de la tarjeta: pulsando sobre unos botones, desplazando unas lengüetas o pestañas.

Estas felicitaciones de Navidad consiguen un efecto de ¡sorpresa!; de repente te aparece un Papá Noel saliendo por la chimenea haciendo unos ruidos jocosos, o unos paquetes de regalos debajo del árbol navideño entonando un villancico, etc, que sin duda, nos harán sonreír.

Tarjetas navideñas virtuales

En este campo, la oferta es muy numerosa y variada. Basta darse un paseo por internet para comprobar toda la gama que puedes elegir. Sin embargo, existe una que personaliza más la comunicación con el destinatario porque permite hacerlo de forma simultánea. Me refiero al uso de la webcam o en su defecto, el envío por e-mail de un vídeo grabado previamente con tu familia. ¡Esa sí que es una felicitación de Navidad virtual realmente original!

No se debe olvidar, sea cuál sea la felicitación de Navidad que se elija, su verdadera intención: escapar de los tópicos y transmitir lo que realmente apetece.