La etapa de John Byrne en Los 4 Fantásticos sigue siendo una de las más celebradas de la historia. Uno de los grandes cambios que impulsó fue que Hulka ocupara el lugar de la Cosa en el grupo cuando los superhéroes regresaron de las Secret Wars. Y si ya había afinidad entre el autor y el personaje, en el número 275 de Fantastic Four esta estalló de la forma más hilarante, con Hulka sorprendida por un paparazzi que quiere publicar sus fotos desnuda en una revista de dudosa reputación.

John Byrne, los 4 Fantásticos y el sentido del humor

John Byrne comenzó su andadura como autor completo de Fantastic Four en el número 232 de julio de 1981. Como guionista y dibujante removió los cimientos del grupo, hizo pasar a Sue por un aborto, cambió los colores del uniforme del grupo y alteró su composición clásica haciendo lo impensable, que la Cosa dejara de pertenecer al cuarteto más famoso de Marvel. No es que Byrne no tuviera sentido del humor, ya que incluso se coló como un personaje más de la ficción en el juicio a Reed Richards por salvar la vida a Galactus, pero no desató esa cualidad dándole el protagonismo casi absoluto hasta el número 275, de febrero de 1985.

En su portada está una Hulka visiblemente enfadada detrás de un tipo con gafas, tupé y un sospechoso parecido con Stan Lee aunque sin bigote, que Byrne negó, sujeta con una mano una revista en la que aparece una sugerente fotografía de Hulka. Con su otra mano se tapa ligeramente la boca para que la prima de Hulk no escuche lo que le dice a los lectores: “Ey, chicos… ¿qué es grande, verde y tiene un lunar en el ombligo?”. Así arranca La verdad desnuda, la historia en la que Hulka se enfrenta a un paparazzi que consigue una foto de la heroína sin apenas ropa.

Kevin Nowlan inspiró a Byrne

Volvamos la vista atrás para encontrar las raíces de este hilarante relato, tan actual ahora como lo era entonces. En el número 18 de Marvel Fanfare, de enero de 1985, se incluye un pin-up de una sugerente Hulka, tumbada boca abajo y con la parte superior del bikini desabrochada. Byrne debió de ver esa ilustración por las oficinas de Marvel, pues ahí está la inspiración para este relato, que acredita con una nota en la primera página en la que dice: “me quito el sombrero ante Kevin Nowlan, que fue quién me inspiró esta historia”. Esa primera página, desde el mismo punto de vista que el dibujo de Nolan, es el inicio del problema de Hulka.

Un helicóptero sobrevuelva el Edificio Baxter, levantando un vendaval que se lleva por delante la toalla de Hulka. J. T. Vance, editor de la revista mensual La Verdad Desnuda aprovecha el momento que ha conseguido forzar para tomar fotografías de los encantos de la entonces ex Vengadora. A través de su identidad secreta, la de la abogada Jennifer Walters, Hulka consigue averiguar quién tomó las fotos y se presenta en su oficina en su forma humana. Ante la negativa de Vance a entregar los negativos y las copias, Hulka aparece en escena para cobrarse una pírrica venganza que no evita que las fotos se publiquen… aunque no con los colores originales.

John Byrne y Hulka, la Antorcha Humana y Alicia

Hay pocas dudas de que John Byrne es uno de los autores que mejor ha sabido escribir a Hulka. Cuando se publicó esta historia, un tiempo antes de que se hiciera cargo de la serie regular que arrancó en 1989, Byrne tuvo que hacer frente al escepticismo de los aficionados de los 4 Fantásticos por la salida de la Cosa. ¿Era posible el grupo sin Ben Grimm? Con historias como esta demostró que Hulka encajaba a la perfección en la dinámica del grupo. Y eso que partía de una base bastante dudosa (¿Hulka necesita broncear su piel verde?) que desarrolló de una forma desenfadadamente divertida.

Aunque es una historia centrada en Hulka, hay una página que demuestra la genialidad de Byrne para introducir temas adultos en el cómic. Alicia Masters siempre había sido la chica de la Cosa. Pero su relación fue cambiando y estaba al borde de la ruptura por obra del propio Byrne, no por falta de cariño sino por falta de perspectivas. Así que Johnny Storm, la Antorcha Humana, entró en escena. Pero Alicia no era una conquista para él, sino el amor de su vida. Fue en este número cuando eso quedó más que claro, incluyendo la mañana siguiente a su primera noche de sexo. Y es que temas adultos y comprometidos sí caben en una historia de superhéroes.

‘Secret Wars’, Star Trek, Disney y ediciones en España

Este número encierra tres curiosos guiños más. La solución que Byrne encuentra para la trama principal la sacó de un episodio de la primera temporada de Star Trek, The Menagerie, en el que al revelar la película se cambió el color de un personaje verde. En la penúltima página, Franklin, el hijo de Reed y Sue, juega con unos muñecos de Spiderman, Iron y Magneto que, aunque Byrne también negó que fueran su inspiración, recuerdan a los que en aquellos tiempos se vendían por la serie Secret Wars. Y Hulka lleva una camiseta de Mickey. Quien le iba a decir entonces que Marvel acabaría siendo parte del imperio Disney.

El número 275 de Fantastic Four se publicó por primera vez en España en el número 51 del primer volumen de Los 4 Fantásticos de Cómics Fórum, de febrero de 1987, y apareció reimpreso en el número 16 del coleccionable Los 4 Fantásticos de John Byrne, ya editado por la casa madre de Fórum, Planeta De Agostini, en mayo de 2002. Más de un cuarto de siglo después de su publicación, sigue siendo uno de los mejores ejemplos de por qué la andadura de Byrne en Los 4 Fantásticos sigue recordándose con tanto cariño.