El pasado 15 de febrero falleció Lina Romay, actriz de cine erótico y de terror español de los años setenta y ochenta. Romay estaba casada con el realizador Jesús Franco y su esposo no comunicó la muerte de su esposa a la prensa hasta este 23 de febrero.

Lina Romay, nacida en Barcelona en 1954, murió de un cáncer fulminante en Málaga, ciudad en la que se casó con el director en el año 2008. Su nombre real era Rosa María Almirall pero adoptó otros nombres artísticos, aunque el más conocido fue el de Lina Romay que adoptó de una cantante mexicana de los años 40, Elena Romay, que participaba en los conciertos de la orquesta de Xavier Cugat.

Actriz de películas eróticas y de terror

Participó en varias películas de alto contenido erótico –clasificadas ‘S’ en la época- y en cintas españolas de terror de muy bajo presupuesto. Una gran parte de ellas las hizo con el que sería su esposo, Jesús (Jess) Franco, un realizador de culto en el cine de terror español, aunque realizó producciones tanto españolas como francesas, alemanas, suizas o belgas.

Entre ellas estaban ‘El Sádico de Notre Dame’, ‘El hundimiento de la Casa Usher’, ‘La noche de los asesinos’, ‘Justine’, ‘Las chicas de Copacabana’, ‘Aberraciones sexuales de una mujer casada’, ‘El sexo está loco’, ‘Doriana Dray’, ‘La mansión de los muertos vivientes’, ‘El caníbal’, ‘Los ojos siniestros del Doctor Orloff’, ‘Sola ante el terror’, ‘Las poseídas del diablo’, ‘Los depredadores de la noche’ o ‘Ópalo de fuego’, ésta última en la que interpreta a una extraña mujer con poderes hipnóticos en las que obliga a mujeres a prostituirse.

Se puede considerar a Lina Romay como una de las pioneras de cine porno en España. A Lina Romay nunca le gustó ser considerada musa de nadie aunque fue un mito erótico de aquellos años para muchos españoles.

Idilio con Jesús Franco

Lina y Jesús Franco se conocieron durante el rodaje de las películas‘La maldición de Frankenstein’, en la que interpretaba a una joven gitana, y ‘Relax Baby’ en 1972. A partir de aquí rodaron un sinfín de películas entre las cuales también estaban ‘La hija de Drácula’, el thriller ‘El último escalofrío’, ‘Maciste contra la reina de las Amazonas’ o Jack el Destripador’, en el que Romay compartía protagonismo con el actor alemán Klaus Kinski. Uno de sus papeles más habituales era el de la condesa con ganas de sangre virgen.

Lina Romay, considerada un mito erótico de los años setenta, también trabajó con otros realizadores como Ricardo Palacios en ‘Mi conejo es el mejor’, Jordi Grau en ‘Cartas de amor de una monja’ o Carlos Aured en ‘El fontanero, su mujer y otras cosas de meter...’.

Cine porno

Fue en los años noventa que numerosas personas consideraron las películas de Jesús Franco como una filmografía de culto, así como las intervenciones de su actriz fetiche, Lina Romay. Ella también dirigió y participó en algunas películas porno que se exhibían en los años ochenta en salas X como ‘Un pito para tres’, ‘Entre pitos anda el juego’, ‘Para las nenas, leche calentita’ o ‘El chupete de Lulú’, entre otras cintas porno en las que adoptaba nuevos seudónimos como actriz.

A Lina Romay se la pudo ver en el año 2009 cuando la Academia de Cine español entregó a su marido Jesús Franco un Goya de Honor. Su última aparición en el cine fue en ‘Paula-Paula’ (2010) del mismo Franco. Era una nueva versión del clásico sobre el Dr. Jekyll y Mr. Hyde en la que Romay interpretaba a una detective.

Una actriz que participó, según los historiadores del cine, en casi 200 películas de diversos géneros, básicamente el erótico y el de terror. Descanse en paz, Lina Romay.