La industria constituye una de las principales actividades económicas del mundo actual, y es un elemento de enorme peso en la organización y en la transformación del territorio.

En este contexto, las industrias desarrollan sus opciones de instalación teniendo en cuenta las ventajas, inconvenientes y posibilidades que ofrece una determinada localización, de manera que se puedan reducir al máximo los gastos de fabricación a la vez que se aumentan los beneficios.

Factores físicos: El relieve y el clima

Las condiciones físicas del medio deben ser tenidas en cuenta a la hora de llevar a cabo la localización industrial porque la actividad industrial se desarrolla en el medio físico, y las materias primas y las fuentes de energía también se hallan en él, lo que supone que hay que tener en cuenta sus características a la hora de plantear la situación de una industria.

En lo que se refiere al relieve, tradicionalmente, la instalación de una fábrica ocupa grandes superficies, por lo que será necesario buscar unas condiciones topográficas adecuadas. Sin embargo, aunque por lo general las industrias han tendido a ubicarse en zonas de climas templados, el clima no ejerce demasiado poder de atracción locacional.

Factores físicos: Las materias primas y las fuentes de energía

Las materias primas son un factor determinante en la localización, sobre todo, de las industrias pesadas porque éstas son muy consumidoras de materias primas. Sin embargo, hoy en día el desarrollo de los medios de transporte ha hecho que la disponibilidad de materias primas pierda importancia a la hora de buscar un asentamiento para una industria.

En lo que se refiere a las fuentes de energía, en un principio, éstas supusieron un factor locacional de primer orden, aunque a partir de finales del siglo XIX, la gran flexibilidad en el transporte del petróleo y la electricidad permitieron que su importancia disminuyera, y desde entonces su disponibilidad ha ido perdiendo peso dentro de los factores de localización industrial.

Factores físicos: el medio ambiente

La actividad industrial es la responsable en gran medida del deterioro medioambiental, por lo que ha supuesto la aparición de un mayor control legislativo. Los gastos que pueden conllevar la aplicación de medidas correctoras han llevado a que las fábricas más contaminantes tiendan a alejarse de las ciudades. Incluso, algunas empresas han trasladado sus fábricas a países del Tercer Mundo, ya que éstos tienen legislaciones menos restrictivas.

Factores económicos de localización industrial

En la actualidad, los factores del medio físico han sido superados por los avances tecnológicos y por los avances en los medios de transporte. Ello lleva a considerar que son los factores humanos los más importantes en la localización de las industrias. Y entre ellos los económicos son de capital relevancia, siendo los más importantes:

  • El capital: La importancia del dinero no ha dejado de crecer desde el primer momento, ya que las empresas cada vez necesitan más para adquirir suelo, construir instalaciones, comprar maquinaria o materias primas, o pagar salarios. Este proceso es el responsable de la sustitución de la figura del empresario individual por las sociedades de tipo multinacional, que son capaces de conectar con más eficacia el capital financiero con el industrial.
  • El transporte: Si bien la distancia ha ido perdiendo peso a la hora de situar una empresa industrial, no ha sido así con el transporte. Los nudos ferroviarios y de carreteras, y los grandes puertos aseguran un rápido abastecimiento y distribución de los productos. Por eso, el acceso a esos puntos es un factor primordial de localización.
  • La información y la investigación: Es un nuevo factor que se debe a la creciente internacionalización de la economía y a la cada vez mayor dependencia del nivel de información. De esto se deduce que la localización junto a las grandes ciudades del sistema urbano mundial o junto a universidades puede favorecer a la industria.
  • El mercado: Hay correlación entre las áreas más densamente pobladas y urbanizadas y las áreas más industrializadas, porque la proximidad a las zonas de demanda asegura la reducción de los costes de distribución.
  • El Estado: El Estado puede corregir la distribución industrial a partir de recursos como la exención fiscal, la oferta de suelo a bajo precio o la creación de infraestructuras. De esta forma, se puede dotar de atractivo locacional a territorios periféricos o con industrias en declive.
  • El precio del suelo: El terreno necesario para la instalación de una fábrica representa un fuerte desembolso. El encarecimiento del precio del suelo en las grandes ciudades ha impulsado un progresivo desplazamiento de la actividad industrial hacia las periferias metropolitanas.

La importancia de los factores demográficos en la localización industrial

Dentro de los factores humanos de localización se incluye también los llamados factores demográficos, que son los siguientes:

  • El trabajo: La disponibilidad de mano de obra resulta estimulante para la implantación industrial, aunque cada vez es mayor la sustitución del trabajo (es decir, la mano de obra) por capital (o sea, maquinaria). Por eso, la creciente mecanización y automatización del proceso industrial ha servido para matizar el poder locacional de la disponibilidad de la mano de obra, y ha aumentado el papel de la cualificación de esa mano de obra en detrimento de su uso en grandes cantidades (que era la condición que se daba cerca de las ciudades). Además, la movilidad actual de los desplazamientos ha disminuido la importancia que tenía la proximidad a la misma. Otros datos que pueden influir son los costes salariales o el nivel de sindicación de cada lugar.
  • Las decisiones del empresario: La decisión final de la instalación de una industria corresponde al empresario y éste puede actuar según su percepción personal del espacio y sus intereses particulares. Esto es un factor “psicológico” que puede introducir en la localización industrial un componente de carácter casi irracional.
De todo lo comentado se puede considerar que los factores que influyen en la localización de una industria son muy variados y complejos. Tanto que obligan a realizar un esfuerzo enorme de comprensión por parte de las personas interesadas en ellos.