La 28 ª Reunión Científica Anual de la Sociedad Americana de Hipertensión, finalizada el 18 de mayo, concluyó con decenas de trabajos presentados, por los que se obtuvieron conclusiones importantes para la prevención y tratamiento del considerado "asesino silencioso", la hipertensión, que afecta aproximadamente a mil millones de personas en todo el mundo.

Aumento de la presión arterial mientras se habla por teléfono móvil

Una de las investigaciones concluyó que mientras se habla por teléfono celular aumenta la presión arterial. Durante una llamada telefónica, las lecturas de la presión arterial aumentaron significativamente desde 121/77 a 129/82. En el caso de la sistólica, el aumento de la presión arterial fue menos drástica en los pacientes que estaban acostumbrados a recibir o realizar más de 30 llamadas telefónicas por día. Si bien no se conoce la razón de esto, el Dr. Crippa, uno de los autores del estudio, especuló con dos posibles razones: "El subgrupo de pacientes que estaban más acostumbrados al uso del teléfono eran más jóvenes, lo que podría mostrar que los jóvenes son menos propensos a ser molestados por intrusiones telefónicas. Otra posibilidad es que las personas que hacen más de 30 llamadas por día pueden sentirse más tranquilos si el teléfono móvil se activa, ya que no corren el riesgo de perder una oportunidad."

Consumo de sodio e hipertensión

Otro estudio demostró que los individuos hipertensos prefieren más sal en sus alimentos que los individuos normotensos (aquellos con niveles normales de presión arterial). El estudio realizado con 44 adultos de alrededor de 70 años fue llevado a cabo por un equipo de la Universidad de Sao Pablo en Brasil. Inicialmente, los participantes recibieron tres pedazos de pan con cantidades variables de sal en cada uno. En esta prueba, el 68% de los hipertensos y el 31% de los pacientes normotensos prefirieron el pan con más alta concentración de sal. Quince días más tarde, los pacientes fueron sometidos a una prueba con sabores idénticos, pero con la única diferencia de que otros condimentos se habían añadido al pan salado. En ese caso, sólo el 14% de los hipertensos y el 0% de los pacientes normotensos prefirieron el pan con el más alto contenido de sal. Esto no sólo demostró que los pacientes hipertensos prefieren un mayor contenido en sal, sino que en general, el uso de otros condimentos disminuye la preferencia por la sal.

La práctica del yoga disminuye la presión arterial alta

El yoga puede reducir la presión arterial: un estudio sobre los efectos del yoga en la hipertensión concluyó que puede reducir significativamente la presión arterial. El estudio llevado a cabo en 24 semanas, por Debbie L. Cohen y un equipo de la Universidad de Pensilvania, demostró que las personas que practican yoga 2 o 3 veces por semana, tuvieron una disminución significativa de la presión arterial: un promedio de tres puntos, tanto para la presión sistólica y diastólica, desde 133/80 a 130/77. Los participantes que sólo siguieron una dieta controlada - y no practicaron yoga - sólo tuvieron una disminución de un punto, desde 134/83 a 132/82.

Vida saludable y control del sobrepeso para luchar contra la hipertensión

Que los médicos de Atención Primaria de la Salud (APS) se esfuercen para que sus pacientes adopten hábitos de vida saludables se relaciona con un menor riesgo de hipertensión en adultos. Este nuevo estudio fue realizado por J. Fang, C. Ayala y F. Loustalot de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC). El estudio se centró en qué porcentaje de los médicos indica o aconseja una de las seis principales recomendaciones de estilo de vida saludables para la prevención de la hipertensión: consumir una dieta saludable (89,4%), reducción de la ingesta de sal (89,9%), alcanzar o mantener un peso saludable (90,3%), límite de consumo de alcohol (69,4%), evitar el sedentarismo (95,1%) y dejar de fumar (90,4%). Cincuenta y seis por ciento de los médicos recomienda estos seis hábitos saludables.

Es de destacar que la probabilidad de recomendar positivamente los seis estilos de vida aumentó cuando los médicos de APS demostraron que su propio comportamiento se asoció con las recomendaciones clínicas para prevenir la hipertensión para sus pacientes adultos, como por ejemplo si practicaban habitualmente actividad física.

Fuente: MNT