Las obras que se insertan dentro del estridentismo fueron producidas en el breve periodo de 1922 a 1927. Aunque esta corriente vanguardista es reconocida por su labor renovadora en las letras mexicanas, ni los autores ni sus obras han tenido una amplia difusión. La siguiente relación enlista a los autores estridentistas más sobresalientes.

Manuel Maples Arce

Nació antes de finalizar el siglo XIX en Papantla, al norte del estado de Veracruz. Influenciado por las vanguardias europeas y con la expectativa de desarrollo industrial y tecnológico que prometía la Revolución Mexicana, se rebeló contra el tradicionalismo artístico que privaba en México. A su llamado acudieron poetas, novelistas, pintores y fotógrafos, algunos de estos se desempeñaban como activistas políticos o como funcionarios de gobierno.

Después del lanzamiento de su manifiesto Actual número 1, Maples Arce publicó, en 1922, Andamios interiores, poemas radiográficos, su primer libro de poesía, que no fue bien recibido por la crítica. Después publicó Urbe, súper poema bolchevique en cinco cantos, obra que tiene la característica de haber sido el primer libro de una vanguardia en habla española que se tradujo al idioma inglés por John Dos Passos.

Arqueles Vela

Arqueles Vela nació en 1899, tal vez en Guatemala o en Tapachula, Chiapas. Emigró a la ciudad de México y, según Sandra María Benedet, de la Roosevelt University, empezó su carrera periodística en El Demócrata. En 1921 inician sus colaboraciones en el semanario "El Universal Ilustrado", del periódico El Universal. En ese mismo año, publica su libro El sendero gris y otros poemas, obra que no se incluye dentro del estridentismo.

La fase estridentista de su carrera comienza con la publicación, en el mismo semanario, de su novela corta La señorita etcétera. En 1926, cuando la vanguardia tenía su sede en Xalapa, publicó El café de nadie, que estaba integrado por las tres novelas cortas La señorita etcétera, El café de nadie y Un crimen provisional.

Arqueles Vela está considerado el mejor prosista del grupo, además, desde su puesto como redactor de "El Universal Ilustrado" ayudó a dar difusión a los textos de los estridentistas.

List Arzubide, Luis Quintanilla y Salvador Gallardo

Germán List Arzubide nació en 1898 en la ciudad de Puebla, sin duda fue uno de los promotores de la vanguardia. Activista político, fue quien publicó, en dicha ciudad, el Manifiesto estridentista número dos.

En Estridentópolis -Xalapa- era el encargado de la publicación de la revista "Horizonte", que dio un impulso internacional al movimiento. Publicó Esquina, libro de poemas y El movimiento estridentista, obra con la cual culmina la vanguardia. En 1925, List Arzubide presentó Plebe, poemas de rebeldía, que la crítica literaria no incluye dentro del estridentismo.

Menos conocidos son Luis Quintanilla y Salvador Gallardo. Quintanilla, bajo el seudónimo Kin Taniya, publicó dos libros de poemas: Avión, de 1923, y Radio, poema inalámbrico en trece mensajes, del año de 1924. Por su parte, el médico Salvador Gallardo publicó su poemario El pentagrama eléctrico, en el año de 1925.

Alva de la Canal y otros pintores y grabadistas

El movimiento estridentista contó con la colaboración de conocidos pintores que destacaban en el muralismo y en el grabadismo. Ellos presentaban sus obras en las exposiciones de El Café de Nadie -El Café Europa, de la ciudad de México- y, asimismo, ilustraban las revistas "Irradiador" y "Horizonte", órganos de expresión de la vanguardia.

Uno de los pintores que mayor participación tuvo fue Ramón Alva de la Canal, que estudió en la Academia de San Carlos y que era integrante del grupo de muralistas auspiciado por José Vasconcelos.

En su libro El movimiento estridentista, List Arzubide menciona, entre otros artistas, a: Jean Charlot, Leopoldo Méndez, Rafael Sala, Emilio Amero, Fermín Revueltas, Xavier González, Máximo Pacheco, Germán Cueto y la italiana Tina Modotti.

Al desmembrarse el grupo, hacia el año de 1927, la mayoría de estos artistas continuaron produciendo obras fuera de la vanguardia. Algunos continuaron en el activismo político o en la diplomacia. El legado estridentista no ha tenido la difusión deseada, aunque algo de su producción se puede conseguir en el acervo digital de la Universidad Veracruzana.