Un nuevo brote de dengue parece extenderse por diversos países americanos, donde se han reportado en las últimas horas la séptima víctima mortal en El Salvador y la víctima 47ª en Bolivia. El inicio de la primavera en el cono sur parece ser el motivo por el que se haya disparado tanto el número de víctimas de la enfermedad como el de enfermos. El problema no es local, ni siquiera regional, como el caso de los 20 muertos en la región peruana de Loreto, sino que trasciende a niveles continentales e, incluso, a escala mundial.

El agua estancada por las lluvias motiva el aumento de casos de dengue

Tan solo en Paraguay, las autoridades han informado de más de diez mil casos de contagiados por dengue. Por su parte, El Salvador ha anunciado que este mes han llegado a los seis mil enfermos. Bolivia ha dado a conocer que la enfermedad ha afectado a poco más de siete mil personas en los diez primeros meses de 2011.

Pero parece que en las zonas amazónicas de Perú, la enfermedad se ha disparado. Las autoridades peruanas han indicado que solo en la cuenca alta del Amazonas se han confirmado veinte mil afectados por la picadura del mosquito Aedes aegypti, principal vector de la afección viral. El repunte de casos en América viene se suma a la larga lista de enfermos a nivel mundial que asciende a más de 50 millones de personas de las que 40 mil mueren cada año.

Ante la enfermedad no existe vacuna alguna, por lo que hasta ahora las autoridades sanitarias mundiales apuntan a la higiene y, sobre todo, a mantener a raya las aguas estancadas, incluso, las de macetas y tiestos como prevención contra la picadura del mosquito portador de la enfermedad. Estas prácticas están siendo extendidas en regiones como Yucatán y en países como Brasil y Guatemala.

Erradicar al mosquito transmisor para erradicar el dengue

Esta parece ser la estrategia que se está tratando de seguir en la actualidad para erradicar la enfermedad dada la ausencia de una vacuna. A principios de noviembre se han publicado los resultados de una práctica llevada a cabo en los laboratorios de la empresa Oxitec, en los que se están realizando experimentos basados en biotecnología para tratar de erradicar el mosquito causante del dengue.

Se ha partido de la idea de que las hembras de Aedes aegypti son las verdaderas portadoras de los cuatro tipos de serotipos del virus del dengue conocidos. Para ello, la táctica biotecnológica se ha basado en la incorporación de una primera variante genética en los machos de la especie y una segunda variante en las hembras, de forma selectiva.

Tratamientos transgénicos diferentes en machos y en hembras

La primera manipulación transgénica en los machos, que incorpora un gen que traspasará a sus descendientes, creará en ellos la necesidad vital de una sustancia que no se encuentra disponible en la naturaleza, sino que ha sido desarrollada sintéticamente.

Los machos que incorporan el gen a trasmitir, aunque han resultado menos competitivos en la búsqueda de la reproducción, lucharán suficientemente en el medio salvaje con otros machos no modificados por inseminar a las hembras. Al eclosionar los huevos de una colonia, aquellos nuevos machos que contengan el gen modificado no llegan a reproducirse, dado que, al no disponer de la sustancia, mueren antes de llegar a su madurez. Esto limitará el crecimiento de las colonias.

Por otra parte, en la nueva variedad genética, se ha procedido a realizar la selección genética según el sexo, de forma que las hembras que salgan de los huevos nacerán sin alas. Esto impedirá que las hembras, verdaderas y únicas portadoras del virus, no puedan volar y, por tanto, no puedan propagar la enfermedad al no acceder a los humanos huéspedes.

Miles de mosquitos con manipulaciones transgénicas han sido liberados en el medio natural, concretamente en las Islas Caimán. Esta liberación que se produjo hace dos años, ha traído consigo una significativa reducción de la población del mosquito Aedes aegypti.

Voces contrarias al experimento contra el dengue

Este experimento de manipulación de vida animal y la liberación posterior de miles de individuos a modo de bomba genética ha sido acogido por la comunidad científica de muy distintas formas.

Por un lado, una parte de los científicos que han expuesto sus opiniones indican que el fin, en este caso, el final de la pandemia de fiebre de dengue está justificado por los medios empleados, que no dejan de ser algo similar al control de plagas habitual en la protección de cosechas.

En cambio, han sido numerosas las voces de científicos que han puesto en duda el hecho de liberar sin control una especie modificada genéticamente en un entorno natural. Indican que aunque los resultados a corto plazo apunten a la disminución de la enfermedad, es posible que a largo plazo las consecuencias sean impredecibles, como es la situación irreversible de que una vez liberados, los machos no se podrán recuperar del medio natural.