La suerte ha sido una creencia que viene desde tiempos muy remotos. Es casi tan antigua como la existencia del ser humano, ya que es una creencia meramente humana.

El tener buena suerte puede significar que una persona tiene éxito en una actividad o que se salva de que le vaya mal en cualquier otra cosa, o que se gane un premio de la lotería, lo cual es muy complicado.

El tener mala suerte es no prosperar o que las desgracias ocurran una tras otra a las personas y que parezca que haya una maldición detrás de tantas cosas malas.

Muchas personas tienen la creencia de que la suerte existe y que las causas por las cuales aquella beneficie a unos y a otros no, son desconocidas.

Sin embargo también están las personas que no creen en la suerte y atribuyen todas las cosas buenas y malas a diferentes causas.

La suerte y su importancia

El creer en la suerte, independientemente de si existe o no, le da a las personas la esperanza de salir adelante, tener éxito y un día poder cambiar su estilo de vida a uno mejor y más cómodo. Es la causa por la cual las personas compran la lotería, participan en sorteos y le dan significado al éxito de otras personas.

La razón de la suerte es para que las personas alberguen la esperanza de que un día la misma llegará a ellas y se esfuercen en cumplir las metas que se han propuesto en la vida.

La mala suerte en cambio es la antítesis, lo que las personas no desean y a lo que le temen, motivo por el cual existen muchas prácticas que se dice que alejan la mala suerte y atraen la buena fortuna.

Los contra

Aquellos que no desean creer en la suerte, prefieren atribuir las causas de la fortuna de unos y la desgracia de otros a cosas menos alentadoras y más estáticas.

Muchas de estas personas creen fuertemente en el destino, como la fuerza que rige la vida de los seres humanos y los seres vivos en general, motivo por el cual sea lo que sea que se haga, el destino no cambiará.

Frases como "Nadie muere en la víspera" o "Todo está escrito" son las que denotan la creencia en un destino premeditado, que le toca a cada persona por razones igualmente desconocidas.

Muchas de las creencias en el destino tienen que ver con las religiones y la idea de un ser supremo que rige la vida de los seres humanos, pero esto no quiere decir que todos aquellos que creen en el destino, creen en el dios de las religiones.

Aquellos que creen en el destino regido por un dios, normalmente no creen en la suerte y repudian este tipo de ideas.

La suerte y la lógica

Es un completo misterio si existe lo que los humanos llaman suerte, pero hay algo a lo que no se puede hacer caso omiso y es el hecho de que algunas personas, plantas y animales les va mejor que a otros.

En términos lógicos si una persona se gana el premio mayor, no habría que atribuirlo tanto a la suerte, sino al hecho de que tiene que salir alguno de los números de todas formas en el sorteo. La parte donde podría entrar la suerte es donde la persona sale favorecida.

Otra atribución a la lógica es lo que a unos les va mejor que a otros, que hace mención al equilibrio de la vida, donde no todos pueden tener las mismas cosas, ni la misma fortuna.

De existir o no la suerte o el destino, lo único que se puede afirmar es que el futuro es incierto y que cada actividad para prosperar tiene su riesgo de fracasar, así que hay que hacer las cosas con optimismo y no esperanzarse en cosas que no se sabe si son ciertas.