Tener una piel suave es el deseo de toda mujer, pero en muchas ocasiones los tratamientos de belleza tienen costos muy altos, sin embargo siempre se puede recurrir a los tratamientos caseros.

Este tipo de tratamientos suelen ser muy efectivos y, en ocasiones, se obtienen mejores resultados que con las marcas comerciales.

En este artículo aprenderá a elaborar un fácil tratamiento casero para exfoliar la piel y dejarla con un suave y delicioso aroma.

Ingredientes para preparar un exfoliante casero para la piel

  • Aceite de su preferencia (de oliva, almendras, coco o ajonjolí)
  • Café en polvo
  • Aceite esencial (este ingrediente es opcional)

Forma de preparar exfoliante casero para la piel

En un recipiente agregue el café en polvo dependiendo del tamaño del área que se vaya a exfoliar. Agregue poco a poco el aceite de su preferencia y mezcle muy bien para que se integren los ingredientes. Puede agregar algunas gotas de aceite aromático para agregarle el aroma de su preferencia.

Forme una pasta que quede con la consistencia adecuada para que pueda quedarse sobre la piel sin escurrirse, pero que no quede muy espesa de manera que pueda darse ligeros masajes con ella sobre la piel.

Humedezca una toalla y caliéntela a una temperatura que pueda soportar su piel, envuelva el área con la toalla y permita que los ingredientes trabajen aproximadamente 10 minutos.

Transcurridos los diez minutos, retire la mezcla de café y aceite.

Consejos para preparar y utilizar el exfoliante casero para la piel

Si no cuenta con café en polvo, puede sustituir este ingrediente por leche en polvo o cacao en polvo. Estos ingredientes también le brindarán el mismo resultado para exfoliar su piel.

Utilizar el café en polvo para exfoliar ayuda a que la celulitis disminuya de manera sorprendente y, en algunos casos, puede incluso llegar a desaparecer por completo, ya que el café contiene ingredientes que ayudan a acabar con este desagradable problema estético.

No se recomienda utilizar exfoliantes más de dos veces por semana.

Evite hacerse exfoliaciones cuando se vaya a exponer al sol, ya que su piel quedará muy sensible con el procedimiento y puede sufrir quemaduras solares con tan solo unos minutos de exposición al sol.

Si quiere hacer un exfoliante casero más económico, tan solo mezcle azúcar y limón y dese un masaje sobre el área que desea exfoliar, enjuague con agua tibia y ¡listo! su piel queda suave y con un brillo muy sano.