El sistema digestivo enseguida acusa las consecuencias de una alimentación desnaturalizada. Tener unos hábitos dietéticos saludables ayudará a la salud en general y en particular al aparato digestivo por ser el primero que, junto con la dentadura, acusa las consecuencias de una dieta equivocada.

Los vómitos y las diarreas son dos medidas de las que dispone nuestro cuerpo para vaciar de forma espontánea el tubo digestivo y, en este sentido, son reacciones que ayudan al organismo a curarse a sí mismo.

Cómo evitar el estreñimiento

Comer con tranquilidad, masticando bien y beber a pequeños sorbos. No tomar alimentos o bebidas demasiado frías ni demasiado calientes.

Distribuir la alimentación en seis comidas pequeñas y ligeras procurando que el número de calorías sea el adecuado para evitar tanto el exceso de peso como su pérdida. Y evitar el alcohol, el tabaco, la cafeína y las bebidas gaseosas.

Los medios más idóneos para combatir el estreñimiento están en el ejercicio, la dieta rica en desechos que motivan la tonicidad intestinal y en evitar los alimentos demasiado refinados como el azúcar, por ejemplo.

El estreñimiento, un mal que hay que combatir

Una buena salud, una vitalidad elevada y una prevención contra las enfermedades necesitan una eliminación regular y eficaz de los desechos metabólicos.

El estreñimiento se ha convertido en una de las preocupaciones más comunes de nuestra sociedad. Las causas que lo provocan suelen ser la vida sedentaria, la falta de ejercicio físico y una alimentación pobre en vegetales.

Por todo ello, se recomienda una dieta rica en estos alimentos y no abusar de los laxantes, ya que pueden acostumbrar al cuerpo a no actuar por sí solo cuando no se toman. Hay que ser pacientes e ir al baño cada día, aunque no se tengan ganas.

A continuación, una receta de papilla de cereales recién molida contra el estreñimiento en adultos, un alimento rico en fibra:

  • 10g de cereales integrales, mejor recién triturados.
  • 10g de semillas de lino.
  • 10g de frutos secos triturados (nueces, almendras o avellanas, nunca cacahuetes, debido a sus aceites).
  • 10g de frutas secas cortadas finamente (higos, dátiles, pasas ciruelas...).
Sobre esta mezcla se vierte agua hasta que quede cubierta y se deja reposar toda la noche. A la mañana siguiente, se puede añadir algo de leche, yogur o suero de leche.

Se puede tomar para el desayuno, pero no conviene añadirle fruta fresca, puesto que semejante combinación puede producir manifestaciones de intolerancia digestiva.

Remedios para náuseas, vómitos, diarreas y otros trastornos digestivos

Infusiones de melisa, de una a tres tazas al día, dejando infundir por espacio de unos 10 minutos, nos va estimular la secreción y producción de bilis, ayudando a que el hígado ejerza su labor. Puede tomarse cuando exista pérdida de apetito, gastritis y espasmos gastrointestinales.

Es sobradamente conocido que las flores de la planta manzanilla o camomila constituyen uno de los mejores remedios contra las dolencias gástricas. Su uso incluso es bien tolerado por los bebés, de ahí que se utilice en los tradicionales cólicos del lactante no recién nacido. Empleada en infusión, es ideal además de para los vómitos y las náuseas, en casos de gastritis y de úlceras gástricas. Tomarse como se indicó antes.

Infusión de espliego o lavanda, de una a tres al día, después de las comidas. Se emplea en casos de náuseas, vómitos y para favorecer la expulsión de gases, y también en casos de cólicos y espasmos digestivos.

Vómitos y diarrea en bebés

A veces se comete el error, por la pérdida de peso de los pequeños que las madres obliguen, aun sin tener apetito, a comer después de vomitar o padecer diarrea. Sin embargo, hay que tener más cuidado cuando se trata de niños muy pequeños, en especial lactantes.

Para contrarrestar la deshidratación interna que se puede producir cuando los vómitos o la diarrea se prolonga demasiado tiempo, a los bebés lactantes no recién nacidos y niños aún muy pequeños de apenas un año de vida, habría que darles a menudo infusiones de menta, manzanilla o hinojo con una pizca de sal (la sal retine el líquido del cuerpo). Si se niegan a tomar estas infusiones con sal, se recomienda intentarlo con palitos salados.

En cambio, los bebés que se amantan con leche materna, esta les protege contra las diarreas, los vómitos y la deshidratación, por lo tanto, en estos casos, es muy conveniente seguir con la lactancia materna.

Señalar, es esencial, ante cualquier duda, consultar con el pediatra.

Estreñimiento en el embarazo

En muchos casos, y sobre todo a partir de la segunda parte del embarazo, la gestante puede padecer, además de otros pequeños trastornos de salud, algunas molestias de estreñimiento; esto ocurre porque el útero se vuelve mucho más voluminoso y provoca compresiones en el recto.

El estreñimiento durante el embarazo, sobre todo molesta a las mujeres que se mueven poco, por la errónea creencia de que el feto puede ser dañado. Nada más lejos de la realidad, es muy importante que la gestante realice pequeños paseos, tome un vaso de agua fresca al despertarse, o bien una taza de té flojito y caliente, ya que pueden servirle para estimular el intestino perezoso.

Si el estreñimiento de la embarazada, a veces los cambios de temperatura favorecen las contracciones intestinales, le comporta dolores musculares o un cierto incremento del ácido gástrico lo mejor es que consulte con el especialista.

El estreñimiento en adultos y el estreñimiento en el embarazo así como las náuseas, las diarreas y los vómitos tanto en bebés como en personas adultas, son trastornos digestivos que se pueden evitar con una alimentación adecuada, hábitos saludables y remedios naturales a nuestro alcance.

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