La selección de España se consagró campeona de la Eurocopa de Polonia-Ucrania 2012 al vencer por 4-0 a Italia con goles de Silva, Jordi Alba, Torres y Mata en el Estadio Olímpico de Kiev. El equipo comandado por Vicente del Bosque se convirtió en el primero en ganar dos Eurocopas y un Mundial de manera consecutiva, marcando un hecho histórico en el fútbol mundial.

La Roja fue mucho más que la azzurri durante los 90 minutos y ganó con total justicia, jugando su mejor partido de la EURO por lejos. España se consagró invicta y con apenas un gol recibido, aquel de Di Natale en el debut.

Vicente del Bosque, el principal responsable de una selección que está marcando una época, se convirtió en el segundo entrenador en la historia en ganar un Mundial y una Eurocopa. Además, España es el primer equipo nacional que logra defender con éxito el título de la competición y con la victoria de hoy alcanzó a Alemania como las dos selecciones más ganadoras de la competición con tres trofeos.

La Roja no derrotaba a Italia por partidos oficiales desde 1920. No hay duda, la España de del Bosque está rompiendo todas las barreras.

Una brillante España se puso 2-0 en el primer tiempo

En un Estadio Olímpico de Kiev repleto, el encuentro comenzó parejo, con ambas selecciones intentando manejar la pelota. Pirlo y Ramos fueron los protagonistas de los primeros intentos con remates que se fueron lejos.

De a poco España empezó a dominar las acciones y sobre los diez minutos ya rodeaba el área de Italia. La primera ocasión clara estuvo en los pies de Xavi, quien después de una linda combinación con Fàbregas remató apenas alto.

La apertura del marcador llegó a los 13 minutos y fue un verdadero golazo. La excelente jugada nació con una gran asistencia entre líneas de Iniesta para Fàbregas, que llegó hasta la raya y tiro el centro atrás medido para que Silva anticipara y de cabeza colocar la pelota en el ángulo. Probablemente haya sido el gol más bonito de la EURO.

Italia respondió con un trio libre de Pirlo y varios centros que chocaban con la firme defensa roja y con los guantes de Casillas. Prandelli debió meter a Balzaretti por Chiellini, lesionado a los 20 minutos. Con la ventaja en el marcador, La Roja bajó la intensidad y le cedió la pelota a la azzurri, apostando por el firme trabajo defensivo que le permitó llegar a este encuentro con 419 minutos sin recibir goles.

Aun así, cada vez que España aceleraba la sensación de peligro era mucho mayor que en los ataques de Italia. Cassano estuvo cerca sobre la medio hora de juego, pero su disparo salió mordido y a las manos de Casillas. El delantero del Milan volvió a probar de lejos, pero el portero respondió bien nuevamente.

Sobre el final de la primera parte Italia generaba poco y nada, España volvió a intentar con insistencia y un excepcional pase entre líneas de Xavi para Jordi Alba terminó en el 2-0. El nuevo jugador del Barcelona, la gran revelación del equipo, metió un pique tremendo desde la mitad de la cancha, le ganó a su marca y definió con llamativa tranquilidad ante la salida de Buffon.

Sin dominar la pelota como suele hacerlo (el porcentaje de tenencia quedó igualado) España fue muy superior en la primera parte y efectiva para concretar las oportunidades de gol que generó. Lo de Italia fue pobre, casi sin chances realmente claras como para anotar. Balotelli, jugador sobrevalorado si los hay, casi no tocó la pelota.

Italia jamás estuvo cerca del empate en el complemento

Di Natale entró desde el arranque y al minuto estuvo cerca con un cabezazo apenas alto. Fàbregas estaba inspirado y tras un remate apenas ancho dibujó una gran jugada "a lo Messi" dentro del área y a punto estuvo del tercero. Italia salió a jugar el complemento de manera mucho más frontal y dejaba espacios atrás, por lo que el encuentro se hizo de ida y vuelta, muy entretenido. El árbitro Pedro Proença no le dio un claro penal a España por una mano de Bonucci y un minuto después Casillas volvió a sacarle el gol a Di Natale.

Prandelli no esperó demasiado para hacer el último cambio y mandó a la cancha a Thiago Motta por Montolivo. Por su parte, del Bosque colocó a Pedro por Silva. Al parecer no era la noche de Italia, ya que el recién ingresado Thiago Motta sufrió una lesión muscular y debió abandonar el campo, dejando a su equipo con diez. La azzurri sintió el golpe y perdió ese ímpetu inicial. Con ventaja numérica, España retomó el control del balón y comenzó a jugar a placer. Sobre los 70 minutos la sensación generalizada era que Italia de ningún modo podía empatar el encuentro.

Los 20 minutos finales estuvieron de más. Italia no generaba nada y La Roja estaba cada vez más cerca del tercero. Y el tercero fue de Torres, aunque el gran mérito fue de Xavi, que robó una pelota en la mitad de la cancha y dejó al del Chelsea mano a mano con Buffon. La definición fue de manual. 3-0 y a esperar el pitazo final.

La frutilla del postre la puso el recién ingresado Mata, que recibió el pase de Torres con una defensa regalada y sólo tuvo que empujarla para el 4-0. No hubo tiempo para más, Proença pitó el final y España festejó un nuevo título, revalidado su condición de mejor selección del mundo. Enorme partido de La Roja, que contó con brillantes actuaciones de Xavi, Casillas y Jordi Alba.