España 98 – Francia 85, fue el resultado de la final del Europeo de baloncesto que se jugó en el Kauno Arena, en Kaunas, ante 14.600 espectadores. El quinteto inicial de España estaba compuesto por José Manuel Calderón (base), Juan Carlos Navarro (escolta), Rudy Fernández (escolta), Marc Gasol (pívot) y Pau Gasol (pívot). Francia inició la final con: Tony Parker (base), Nicolas Batum (escolta), Boris Diaw (escolta), Florent Pietrus (pívot) y Joakim Noah (pívot).

Primer cuarto

Francia salió muy física, fuerte en defensa y presionando, y no tardaron en adelantarse en el marcador con dos mates: uno de Noah y otro de Pietrus, poniéndose con un parcial de 0-4 (España jugaba como local). Entonces los hombres de Scariolo comenzaron a entrelazar jugadas y consiguieron meterse en el partido de seguida. A los cinco minutos de partido Francia estaba dos puntos por delante de España 8-10, pero Navarro empezó a calentar su muñeca y con un triple puso a los españoles por delante en el marcador.

Antes del primer tiempo muerto del partido, Marc puso un tapón en defensa y con un balón largo hacia Calderón, éste transformó la canasta y el marcador ya reflejaba un 19-14 para los ibéricos. Y a 1 minuto 41 segundos para el final, Navarro –que seguía en estado de gracia- metió un triple poniendo a España 7 puntos arriba, pero el base francés de los Spurs le contestó a continuación con otro triple. Si bien, en la jugada siguiente los franceses presionaron fuerte a los españoles haciendo que se les agotara la posesión del balón, entonces Marc desde la línea de 6,25 metros metió un canastón antes de que sonara la bocina. No obstante, los franceses volvieron a contestar con otro triple, esta vez de Batum, para dejar el marcador en 25-20 para España antes de que se acabara el cuarto.

Segundo cuarto

Ricky Rubio se llevó un codazo en el ojo por parte de Parker, el español se quedó tendido en el suelo y además le pitaron falta personal. El banquillo español protestó pero no sirvió de nada. Seguidamente se hizo un cambio y salió Ricky para ser atendido. Ibaka entró a la pista y estuvo sensacional, pues a los pocos minutos de juego colocó dos súpertapones que hizo al equipo español salir al contraataque y encestar dos veces consecutivas y ponerse en el marcador 9 puntos arriba: 29-20. Si bien, segundos más tarde, la selección francesa luchó contra la efectividad de la selección española y no dejaron que se marchara en el marcador, encestando dos canastas consecutivas más allá de la línea de los 6,25 metros. Pero el congoleño nacionalizado español, Ibaka, estaba inspirado y se marcó otro gorro marca de la casa, llegando a hacer 5 tapones durante el cuarto.

A falta de 3:46 minutos para el final España volvía a estar 9 puntos arriba, y en los minutos siguientes el juego se convirtió en un correcalles hasta que llegó la fea falta de Rudy a Parker: cuando el francés saltaba solo bajo el aro para encestar a placer, el mallorquín lo agarró por el cuello y cayó al suelo en una mala posición. Los nervios se crisparon por unos instantes tanto en la cancha como en los banquillos. Rudy se llevó una técnica y el parón del juego no le sentó muy bien a la selección española, pues los galos se pusieron a 5 puntos por detrás en el marcador. Sin embargo, los de Scariolo de nuevo pusieron una marcha más y con las dos últimas canastas de Pau se llegó al final de la media parte con el marcador de 50-41.

Tercer cuarto

España repitió el quinteto inicial. Temor entre los franceses, ya que se dice que en el tercer cuarto es cuando España suele explotar e irse en el marcador. En una jugada bajo el aro español enganchón de Pau con Pietrus y el ambiente se volvió a tensar entre las dos selecciones. A 6:08 minutos para el final, Marc hizo su tercera falta personal y tuvo que irse al banquillo. Entonces con dos buenas acciones ofensivas por parte de Gelabale y Noah los franceses consiguieron ponerse a seis puntos. La selección española encestó de nuevo con unas buenas enhebradas jugadas, más con un triple de Navarro se pusieron a 11 puntos: 65-54, parcial de 7-0 para España.

En los siguientes minutos España estuvo fallona, si bien pudieron mantener la diferencia de 9 puntos arriba. Y sensacional última jugada del cuarto entre Rudy y Sada, el mallorquín le pone un balón justo por encima del aro para que el catalán metiese el alley-oop, dejando el marcador 75-62.

Último cuarto

Francia volvió a salir agresiva y metieron los dos primeros puntos del cuarto, como avisando a los españoles de que no se habían rendido. No obstante, España reaccionó bien y rápido metiéndoles a los galos otra canasta para dejarles claro quiénes eran los que dominaban el partido. A 6:50 para la conclusión de la final, Pau se atreve con un triple y lo clavó, 84-68. Los franceses atacaban ansiosos, erraban sus tiros; en esos instantes, los españoles contraatacaron para no darles opciones a los hombres de Parker para que reaccionasen.

A 4:06 minutos para la finalización, Francia volvió a sacar temperamento, veían que se les empezaba a acabar el tiempo y no conseguían acortar distancias. Eso forzó a que Noah cometiese su quinta falta personal y que fuese el primer jugador eliminado del partido. A falta de 2:41 minutos taponazo de Pau que, a continuación, enlazó una jugada de ataque con Navarro para que metiera un triplazo y dejara el marcador 92-77. Eran ya 10 los tapones que había hecho España: 5 Ibaka, 3 Pau, 2 Marc. A falta de un minuto, gran ovación del público coreando MVP cuando Navarro fue cambiado. Al final fue escogido como el mejor jugador del torneo. Y buen gesto de Scariolo antes de que finalizase el encuentro, ya que hizo salir a todos los jugadores suplentes.