La Sexta apuesta de nuevo por el formato docushow en su vertiente social, pero lúdica, en su nueva propuesta televisiva "Princesas de Barrio". Con "Princesas de Barrio" la productora Eyeworks Cuatro Cabezas ("Mujeres Ricas") crea un producto barato y muy rentable. Barato, por que este tipo de formato prescinde de producción técnica elaborada y sus costes derivados son prácticamente mínimos; y rentable, ya que se dirige a un amplio target de público, que reclama un consumo audiovisual fácil.

En este caso, las protagonistas son representantes de un creciente e influyente segmento social, llamado popularmente chonis, por lo que la visión de la exposición de sus vidas e idiosincrasias puede ser fácilmente "adictivo" para el espectador.

Protagonistas de "Princesas de Barrio"

El casting ha sido escrupulosamente seleccionado de manera de que cada protagonista represente a un parámetro chonil, abstrayendo los rasgos más básicos y definitorios de este fenómeno social, que en ningún caso es nuevo. Lo que sí es nuevo es el orgullo de clase, tal y como lo resume de una manera espontánea, pero sociológicamente correcta una de las protagonistas, Jessica Calvo: "ser choni es lo normal".

La selección final recae en el protagonismo de cuatro mujeres. Comienza con Iratxe y Jessy, ambas poligoneras y con el origen social más humilde. Iratxe tiene 25 años y es toledana. Está en paro y aprovecha su tiempo libre en sacarse el graduado escolar en una Escuela de Mayores. Entre sus tentativas profesionales se encuentra su intento de ser torera, e incluso hizo un curso preparatorio para introducirse en la profesión dejando en el aire la duda de dónde se imparten tales estudios.

Iratxte retoma el hilo incompresiblemente no explotado mediáticamente de Lara, de las "Joyas de la Corona", representando al ala dura de las poqueras emuladoras de Amy Winehouse. El innato talento de la cantante, evidentemente no se puede copiar, pero el moño armado de bumpits, sí. No hay tutorial de belleza que se precie en YouTube que no ofrezca pistas de su elaboración.

Iratxe tiene un novio de toda la vida, Fran, que es pescadero. Viste de rosa y ha bautizado a sus pechos de silicona como Juani y Mari. Adora a su abuela binguera y explica con su gesticulación de zarzuela, mientras se maquilla con cosméticos Essence y Deliplus, su identificación con Belén Esteban "que dice verdades como puños", además de cotejar paralelismos en sus trayectorias vitales.

Jessy es su alma gemela madrileña. Ya su nombre de pila, como su afición a Camela, pone en antecedentes al público de lo que va a ver. Trabaja en en empresa de envasado de aerosoles, donde su continuidad está pendiente de un hilo. Se ayuda económicamente de sus trapicheos con marcas de lujo robadas. Su abuela le ha criado y ahora hace lo mismo con su hijo de siete meses en su casa. Jessy vive en la suya y va a recoger a su hijo los fines de semana ya que sale todas las tardes de diario a hacer botellón con sus amigas. Lo que nos lleva a pensar en que se debería hacer un docushow, pero de denuncia social dedicado a este tipo de abuelas.

Pero Jessy suspira, con ausencia de vocalización alguna, por ser modelo de pasarela mientra busca extensiones de pelo al peso en los "chinos".

Marta, de 20 años, se desmarca de sus compañeras, gracias a cierto refinamiento estético. Esta cualidad la explota profesionalmente como gogó de la discoteca madrileña "Joy Eslava" donde imita el número "dry martini" de Dita Von Teese. Aunque se vislumbra que no obtiene los mismos beneficios económicos de la "pin up", ya que no puede costearse su máxima aspiración vital que es "pagarse el culo".

Lo piensa solucionar donando sus óvulos, pero hasta que esto ocurre toma clases de "pole dance", que le puedan abrir campos en el baile erótico. Marta ya ha estado en lides televisivas, como en "Mujeres y hombres y viceversa", optando a ser pareja de Rafa Mora, ahora en la cúspide de la pirámide choni, gracias a su vulgaridad y a las sempiternas sospechas como abusador físico de mujeres.

Aunque Marta posee belleza y juventud, no tiene las suficientes estrategias personales para aprovecharlas de manera duradera. Llama la atención la explícita y soez descripción de su aventura sexual con un futbolista, por lo visto muy habitual, realizada con total desgana.

Paqui es la mayor del grupo, con sus escasos 27 años, y también es toledana. Es la más madura y consciente de sí misma y de sus necesidades. Tiene dos hijos y se acaba de casar con su novio en una inevitable boda con los tintes antropológicos de ciertos estratos sociales. Estos incluyen rituales como el corte de liga o bragas, o los más catárticos; pegarse compresas en la frente e insertarse tampax por los agujeros de la nariz.

Pero Paqui, cantante de orquesta en ferias de los pueblos, tiene ambiciones profesionales más elevadas. Espera llegar pronto al nivel musical de sus ídolos de "Operación Triunfo": Chenoa y Bisbal.

Crítica "Princesas del Pueblo"

La producción "Princesas de Pueblo" ha fallado en la ejecución del ritmo, y en un desaprovechamiento de las circunstancias de las protagonistas, que han podido pecar como sobreactuadas.

En cualquier caso, queda un regusto de tristeza al comprobar la sencillez y sensatez de las madres protagonistas, que nos lleva a reflexionar sobre el origen del "embrutecimiento" de ciertas hijas.