Estrategias docentes para un aprendizaje significativo, encierra en sus páginas un alud de formas de trabajo desde un enfoque constructivista, mismo que se ha venido manejando en México desde el Plan y Programas de 1993, y que ahora con el auge de la Reforma Integral de la Educación Básica, RIEB; toma mayor sentido.

Papel del docente

En su primer capítulo hace una invitación a reconocerse en el papel de docente, pero no como transmisor de conocimientos, animador, supervisor o guía del proceso de aprendizaje; sino como menciona Gimeno Sacristán (1988) “El profesor es mediador entre el alumno y la cultura a través de su propio nivel cultural, por la significación que asigna al currículum en general y al conocimiento que transmite en particular, y por las actitudes que tiene hacia el conocimiento o hacia una parcela especializada del mismo”.

Sin embargo algo que denota en este capítulo es la condición que impera en la formación del docente, la cual está impregnada de "Significados adquiridos en su formación profesional y Usos prácticos resultado de experiencias continuas en el aula". A su vez, la práctica del mismo se ve impregnada por:

  • La trayectoria de vida del profesor
  • El contexto socioeducativo donde se desenvuelva
  • El proyecto curricular en el que se ubique
  • Las opciones pedagógicas que conozca o se le exijan

Enfoque constructivista

En el capítulo dos se analizan las diferentes teorías del desarrollo y aprendizaje, así como postulados de los enfoques constructivistas: psicogenético, cognitivo y sociocultural. Sin duda que es un reforzamiento para la conceptualización del aprendizaje significativo el cual, debe reunir varias condiciones, tales como: "La nueva información debe relacionarse de modo no arbitrario y sustancial con lo que el alumno ya sabe, dependiendo también de la disposición (motivación y actitud) de éste por aprender, así como de la naturaleza de los materiales o contenidos de aprendizaje".

Motivación escolar y aprendizaje significativo

El tercer capítulo titulado La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje, analiza la motivación escolar desde el enfoque conductista, humanista y cognoscitivo, a la vez que menciona algunas actitudes que suele tomar el docente para con los alumnos que tienen algunas dificultades en el aprendizaje, así tenemos que:

  • Sienta lejos de sí mismo a los alumnos sobre los que tienen bajas expectativas.
  • Pone menos atención en clase a los alumnos que se perciben con bajo rendimiento.
  • Pide con menos frecuencia a los alumnos que percibe con un bajo nivel que respondan a las preguntas en la clase y les da menos tiempo para responder.
  • Crítica más a estos alumnos por sus respuestas incorrectas y se les premia con menor frecuencia por sus respuestas correctas.
El punto medular del capítulo es que la motivación:

  • No se activa de manera automática.
  • No es privativa del inicio de una actividad o tarea.
  • Abarca todo el proceso de enseñanza-aprendizaje.
  • Se deben realizar actividades, antes durante y al final.
  • Debe estar presente y de manera integrada en todos los elementos que definen el diseño y operación de la enseñanza.
Por tanto, el docente debe propiciar las condiciones para mejorar e incentivar la motivación por aprender por parte del estudiante. El libro propone estrategias que pueden tomarse en cuenta para lograrlo.

Estrategias de enseñanza

Estrategias de enseñanza para la promoción de los aprendizajes significativos, es el quinto capítulo que da cuenta de las estrategias de enseñanza, concebida la enseñanza como un proceso de ayuda que se va ajustando en función de cómo ocurre el progreso en la actividad constructiva de los alumnos. Es decir, la enseñanza es un proceso que pretende apoyar o, si se prefiere el término, “andamiar” el logro de aprendizajes significativos.

Evaluación

Al hablar de educación, necesariamente se observan inmersos varios factores, tales como alumno, enseñanza-aprendizaje, maestro y evaluación, tema que se aborda de manera muy explícita en el octavo capítulo, el cual hace un balance de lo que ha de considerarse en este sentido para que este proceso se dé de manera exitosa. Albert Einstein decía al respecto, no todo lo que cuenta es evaluable, ni todo lo que pueda evaluarse cuenta”. Lo importante es tomar en cuenta tres preguntas clave como objetivos de evaluación:

  1. ¿Qué se quiere evaluar?
  2. ¿Con qué se va a evaluar?
  3. ¿Para qué evaluar?
Todo docente debe considerar que la evaluación tradicional de los aprendizajes trae como consecuencia ciertas patologías, por tanto ha de incentivarse un cambio en la manera de enseñar y de aprender, máxime en un marco de reforma educativa que maneja un enfoque basado en competencias que implica necesariamente, la empatía con el otro en pro de un mejor aprendizaje.