España es campo abonado para el uso de técnicas domesticadoras desde, como poco, el siglo pasado. Noam Chomsky, las define como estrategias que agrupa así:

  1. Continuamente desorientar y despistar.
  2. Crear problema para el que el Estado ya tiene solución.
  3. Graduar la toma de decisiones sobre medidas conflictivas.
  4. Tomar las decisiones antipopulares, cuanto más tarde… ¡mejor!
  5. Tratar a la opinión pública como si fueran niños o discapacitados mentales.
  6. Expresar emociones en lugar de ofrecer reflexiones.
  7. Fomentar la ignorancia y la mediocridad.
  8. Apoyar la tolerancia de la mediocridad social.
  9. Apología de la desigualdad, ya que los problemas, únicamente son de quien los sufre.
  10. Conocer a los individuos mejor que ellos a sí mismos.

La monarquía española, principal estratega

El régimen franquista se autodenominó “democracia orgánica” (estrategia 5ª) y el régimen heredero directo, presume de monarquía amiga de la democracia o al revés, aunque la monarquía española esté, constitucionalmente, por encima –y al margen– de los principios constitucionales (estrategia 1ª).

Constitucionalmente, el Jefe del Estado español no puede ser elegido, y tampoco pueden los ciudadanos elegir otro Sistema de gobierno que no sea la monarquía. Aparte de que el Rey actual es el heredero designado por el tirano Franco (ante el que juró acatar los principios fundamentales del Movimiento); o que el monarca ejerza un poder omnímodo (pues es el jefe supremo de los ejércitos) y que actúe en la sombra sin el control de ninguna institución ya que ¡ni siquiera puede ser procesado!; y que tampoco será llamado a declarar como testigo en proceso judicial alguno, el primer delito constitucional de la monarquía española, consiste en no respetar en su seno, el derecho a la igualdad entre sexos.

Una de las consecuencias de esto es que entre la sociedad se extiende la opinión de que la corrupción, la falsedad y la quiebra de confianza no solo afecta a las instituciones, sino que forma parte de la idiosincrasia española (estrategia 9ª).

Los gobiernos españoles siguen los pasos de la monarquía

El punto cuarto del decálogo de Chomsky hace referencia a que cuando hay que tomar una decisión impopular siempre se ha de presentar como dolorosa y necesaria y postergar su aplicación en el futuro. El Gobierno español ha recurrido a dicha estrategia en lo referente a la aplicación del alargamiento obligatorio de la vida laboral. Los políticos españoles, parecen saber que los súbditos españoles son capaces de aceptar cualquier sacrificio con tal de que no sea próximo… y siempre que ocurra en un mañana lejano.

La estrategia de diferir siempre ha sido, es y será utilizada por los gobiernos españoles, con tanta frecuencia cuanto mayor sea el sacrificio exigido por el Estado, junto al sufrimiento producido.

De paso, el esfuerzo político de imponer algo impopular no se emplea de inmediato y con el tiempo suficiente se consigue que la población se vaya acostumbrando al cambio. Cuando este llega, aceptan someterse a la decisión tomada en el pasado, con más facilidad. Ese futuro distante, favorece la popular y fatalista expresión del “mañana Dios dirá…”, que es lo mismo que decir ojalá.

Graduación de las decisiones políticas antipopulares

Complementariamente a esta estrategia, figura la de graduar las medidas inaceptables (3ª estrategia).

Desde hace 20 años, el Estado de bienestar se ha ido reduciendo poco a poco. Privatizaciones, precariedad laboral (o repentina e inexcusable escasez de derechos), desempleo, bajada de salarios, etcétera… se han producido con una gradualidad suficiente, como para que no surja un estallido social que resulte una revolución convencional.

En la Unión Europea (UE), las medidas neoliberales, de fuerte oposición y rechazo popular, se han implantado fragmentariamente en distintos estados miembros. La idea es que llegado el momento, apelando a la necesaria cohesión paneuropea, mediante directiva europea de obligado cumplimiento (bajo pena de sanción) esos cambios se realizaran en la UE.

El triunfo de la domesticación humana en España

En España, se puede decir que todas las estrategias de domesticación enumeradas con anterioridad se están llevando a cabo con éxito. La prueba está en que todas las acciones tendentes a avisar de estas estrategias o denunciarlas son invariablemente desacreditadas, perseguidas o desprestigiadas, como han demostrado casos que van desde el asunto de las fosas del franquismo, hasta cuando se refiere a corrupción política, la vigencia de la tele basura pública o el nivel de calidad de la enseñanza, por ejemplo.

Una estrategia domesticadora, diferente y no enumerada por Chomsky, consiste en hacer pasar un suceso por su causa o viceversa. Recientemente, las declaraciones del Gobernador del Banco de España, aparecen como el ejemplo perfecto al decir que la principal dificultad para superar la crisis radica en que los salarios no bajan lo suficientemente. Aunque... ¡también se encuadrarían con la estrategia 5ª de Chomsky!