Las estrategias comunicativas pueden considerarse como un comportamiento inherente al lenguaje. Cuando uno se comunica en su idioma sabe cómo mostrar claramente sus intenciones pero cuando debe comunicarse en otro idioma la situación es diferente.

Es entonces cuando entran en juego las estrategias comunicativas que ayudan a manejar ese tipo de tesituras. No obstante, no todas estrategias son utilizadas de manera deliberada ya que, en ocasiones, éstas son parte fundamental del proceso de adquisición de un idioma.

Interferencias entre idiomas

Entre las diferentes estrategias utilizadas como parte del aprendizaje de un idioma extranjero se puede encontrar la interferencia del idioma nativo. Cuando se utiliza esta estrategia, el individuo tiende a utilizar palabras, estructuras o sonidos similares a los que usa en su propio idioma. Se produce entonces una traducción literal que sería correcta en el idioma nativo pero no en el que se está hablando.

Otro tipo de estrategia utilizada es la aplicación incorrecta de una regla propia del lenguaje en proceso de adquisición. En este caso, el hablante utiliza una regla correcta en el idioma extranjero pero la usa en un contexto o forma inapropiada. Esta estrategia se observa tanto en el campo fonológico y morfológico como en el léxico. Como ejemplo se puede observar la incorrecta aplicación en inglés del morfema “s” para el plural de palabras como “child” o “man” cuyos plurales son irregulares.

Hipercorrección, el caso del español

Por otro lado, en ocasiones el hablante se introduce en el campo de la hipercorrección al tratar de elaborar un lenguaje demasiado formal. En este caso, el lenguaje no se percibe como natural por los nativos de ese idioma y llega a hacerse un uso incorrecto del lenguaje. En español se puede observar este tipo hipercorrecciones en estructuras como “pienso de que”.

Epéntesis, una incorrección fonética

Otra de las incorrecciones típicas al aprender un idioma extranjero se produce en el campo de la fonología. En el caso del inglés, por ejemplo, es muy común para los hablantes españoles pronunciar una “e” epentética al comienzo de palabras que empiezan por “s”.

El tema de la conversación, cómo desviar la atención

Por lo que respecta a las estrategias comunicativas utilizadas de forma deliberada, una de las más comunes consiste en desviar la atención en una conversación hacia un tema diferente cuando el tema original no se conoce bien. Si el hablante no ha aprendido aún suficientes palabras, estructuras gramaticales o fonemas relacionados con el tema que se ha iniciado, éste intentará evitar dicho tema para no mostrar sus lagunas lingüísticas.

El significado de las palabras

En ocasiones, el hablante no conoce el significado de las palabras y en lugar de pedir una explicación que le permita contestar de forma adecuada, trata de dar una respuesta estándar que en su opinión puede corresponderse con el tema a discutir. No obstante, es muy común debido a esta estrategia encontrarse con respuestas que no contestan en absoluto a la pregunta realizada.

Parafraseo y otras interferencias comunes

Otra de las formas más útiles de ocultar esas lagunas lingüísticas propias de todo hablante al aprender un idioma consiste en parafrasear. De este modo, cuando la persona no conoce la palabra adecuada para lo que pretende decir, utiliza una frase que signifique lo mismo que la palabra técnica que debería utilizar.

En este tipo de estrategia es habitual encontrar interferencias del idioma propio ya que, cuando el hablante no conoce una palabra tiende a pensar que existe otra similar a la que ofrece su idioma. Por este motivo es habitual encontrar adjetivos españoles a los que se ha añadido el sufijo “–tion” pero que no existen en inglés.

El principal objetivo es la comunicación

No obstante, cuando en una conversación un hablante sabe que los demás conocen su idioma nativo es muy común que se produzcan frases que contengan palabras en ambos idiomas. De este modo, aunque el sujeto trate de hablar en el idioma extranjero, cuando no sepa cómo expresar alguna idea puede mezclar dicho idioma con el suyo propio para hacerse entender correctamente.

Aunque, en ocasiones, estas estrategias implican un uso incorrecto del idioma que se está aprendiendo, lo cierto es que ayudan al hablante a comunicarse, logrando así el principal objetivo en la adquisición de cualquier idioma.