Son muchos los ejercicios para estimular a bebés de 0 a 3 meses, aunque debemos reconocer que algunas madres practican muchas de las actividades de manera cotidiana sin estar totalmente conscientes de la ayuda que están dando a sus hijos para estimular su desarrollo.

Con este artículo te brindamos información de los tipos de capacidades que estás generando en tu bebé con cada uno de los ejercicios descritos.

Palmaditas y arepitas

Con el bebé acostado boca arriba o tumbado en nuestras piernas, podemos continuar iniciándolo en el mundo de la música. Lo primero que debemos hacer es conseguir su atención bien sea llamándolo por su nombre o haciéndole unas caricias. Luego tomamos delicadamente sus manitas y hacemos palmaditas al ritmo de alguna canción.

En Venezuela es muy tradicional cantarle a los bebés una canción llamada “Arepita de manteca”, a fin de jugar con los niños al ritmo de la canción mientras se dan palmaditas.

Podemos aderezar este ejercicio cambiando parte de la letra de la canción diciendo el nombre del bebé o finalizando la canción haciéndole cosquillas o dándole muchos besos.

Con este ejercicio logramos ejercitar los brazos del bebé, estimular sus habilidades motrices básicas, adquirir sentido del ritmo y estimular su capacidad de anticipación.

Deditos

Se coloca al bebé boca arriba en una manta o sobre la cama y se le quitan las medias. Con la punta de nuestros dedos o con las uñas se le acaricia la planta del pie cerca del talón y luego cerca de los dedos.

El bebé responderá riendo y estirando o encogiendo los dedos de su pie.

También se puede encoger y estirar suavemente cada dedito empezando por el meñique y terminando por el dedito pulgar mientras se canta una canción. Aquí te ofrecemos una:

Este dedito compró un huevito

Este dedito lo echó a cocer

Este dedito le puso sal

Este dedito lo revolvió

Y este gordo goloso se lo comió

Este juego también se puede hacer con los dedos de las manos y contar del 1 al 5 para que el bebé se empiece a familiarizar con los números y la noción de cantidad.

Con este ejercicio se ejercita lo motricidad fina y se estableen relaciones afectivas entre el bebé y el adulto.

Sígueme con la vista

En este ejercicio el bebé puede estar en diferentes posiciones, bien sea acostado, boca arriba, cargado, de lado o sentado en el porta bebé. Se coloca un objeto con colores llamativos a una distancia aproximadamente de 20 cms de los ojos del bebé en la línea media del cuerpo.

Una vez que sepamos que el bebé lo ha visto, se comienza a mover lentamente el objeto de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo de manera circular. También se pueden utilizar móviles de colores llamativos que tengan movimiento.

Una variante de este ejercicio es colocar delante de la cara del bebé un espejo y moverlo igualmente de manera circular para que lo siga con la mirada.

Con este ejercicio se estimula el área visual.

Gusanitos al ataque

Con el bebé acostado y preferiblemente únicamente con el pañal puesto o sin mucha ropa –si el ambiente así lo permite-, comenzamos este juego.

Coloque su mano cerca de la cara del bebé y mueva con rapidez los dedos diciendo al bebé “aquí están los gusanitos que van a tocar tu…” y dirija los “gusanitos” hacia alguna parte del cuerpo del bebé indicándolo en voz alta y haciendo unas breves caricias o cosquillas al bebé. Repita cada lugar del “ataque” dos veces.

En estos casos, el momento previo a las cosquillas y el movimiento rápido de los “gusanitos”, una vez que el bebé anticipe la acción, podrá ser tan emocionante como las cosquillas mismas.

Con este ejercicio el bebé comenzará a conocer su propio cuerpo. Además se establecerán vínculos afectivos y las capacidades sociales y se le iniciará en la anticipación de acciones.