Los medios masivos de comunicación son parte indispensable en nuestras vidas. En ellos no solo se encuentra entretenimiento, sino que hasta se les ha concedido el poder de influenciar en la percepción del entorno.

No es para menos, a través de la televisión pudimos conocer, por ejemplo, las características de 'clásico criminal': Feo, sucio, de voz aguardentosa y con la típica pistola en mano; o a la clásica modelo: Fashion, odiosa, banal, superflua y hasta anoréxica.

Estos dos ejemplos hablan de lo que se conoce como estereotipos, es decir la aplicación del proceso de categorización cognitiva a personas o grupos.

¿Para qué sirven los estereotipos en la sociedad?

Hielen McEntee, en su libro Comunicación Intercultural, Bases para una Comunicación Efectiva en el Mundo Actual (1998, McGraw Hill) dice que "La utilización de los estereotipos es un proceso cognitivo normal, pues reduce el entorno complejo a un tamaño manejable; nos permite identificar diferencias entre lo estímulos, es decir, diferentes atributos de las personas, como alegre, triste, bien intencionada, mal intencionada, etcétera; así identificamos a los miembros de una clase, y reduciendo la necesidad de fijarnos en la particularidad de cada estímulo, relacionando una clase de eventos con otra".

Otros autores, citados en el mismo libro, hablan de que el estereotipo reduce la amenaza de la incertidumbre al convertir al mundo en un mundo predecible, pues una de las funciones básicas de la cultura es entregar un mundo predecible al individuo para que esté bien orientado. Los estereotipos son generalidades, creencias de segunda mano que proveen bases conceptuales mediante las cuales interpretamos lo que pasa a nuestro alrededor.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. Desafortunadamente los medios masivos de comunicación han concentrado en sus programas y contenidos una serie de estereotipos que únicamente funcionan para dictar a los receptores ideas banales, como son la burla o el descalificativo hacia las características físicas, sociales o intelectuales de ciertos individuos.

El cine, promotor de los estereotipos

El 14 de febrero del 2000, en el marco del Festival de Cine de Berlín, el afamado director de cine, Spike Lee, presentó su película Bamboozled (Twenty Century Fox) que analiza, desde el punto de vista satírico, las representaciones estereotipadas de los negros en el cine y la televisión estadounidense, y aseguró: "Pero no hay que ver la cinta solo desde el punto de vista del trato que se le da a los negros, va mucho más allá. Se puede hacer la misma película sobre los estereotipos que se manejan con los latinos, las mujeres, los homosexuales o los nativos norteamericanos”.

La relación entre los estereotipos y la moda

La moda y cómo se proyecta en los medios de comunicación están determinando los cambios de actitud en las mujeres, sobre todo en las jóvenes. No es de sorprender entonces cómo padecimientos de anorexia y bulimia se hayan disparado en los últimos años, sobre todo cuando las jovencitas pretenden, a como dé lugar, entrar en blusas y pantalones que, hay que decirlo, son cada vez más estrechos; parte de ese problema son precisamente los estereotipos que manejan los medios de comunicación; la gente que aspire a esa ropa debe ser delgada, de rasgos finos y europeos de acuerdo al estereotipo 'la moda'.

Carlos Teutli, quien es especialista de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, presentó un análisis de los estereotipos de los cuerpos femeninos que se exhiben en las revistas “Vanidades” y “Cosmopólitan” editadas en Estados Unidos y “Kena”, hecha en México, así como entrevistas con las lecturas asiduas.

Efectos de los estereotipos en las personas

Como resultado de esta investigación, Teutli Solano concluyó que más del 60% de las consumidoras de revistas femeninas en México adoptan cambios en su identidad por imitar los estereotipos que se manejan en las revistas, y afirmó que “se relaciona más con la ignorancia que con la intención explícita de modificar patrones culturales; la identidad de las consumidoras va transformándose de manera gradual con la lectura asidua a estas revistas”.

A partir de los resultados se encontró que las consumidoras empiezan a configurar conceptos diferentes a su propia corporalidad y paulatinamente desvalorizan sus propios rasgos faciales, raciales y conductuales a través de modelos con aspecto enfermizo que también se ve en los comerciales de ropa, bebidas refrescantes o las cantantes de moda.

Por otro lado, Soledad Járquin Edgar, corresponsal de la agencia Notimex hizo una investigación con Katrin Gothman, experta del Proyecto Latinoamericano de Medios de Comunicación de la Fundación Friedrich-Ebert-Stiftung, sobre los estereotipos que caen sobre las mujeres en los medios, y se encontró que los roles desempeñados por las mujeres se limitan a transmitir papeles tradicionales: Ama de casa, madre, víctima u objeto sexual; mientras que los hombres son los protagonistas fuertes de la vida pública y con capacidad adquisitiva, aunque esa imagen no corresponde ciertamente a la realidad, por lo que no ayuda a construir una sociedad equitativa.

Los estereotipos han impactado en el deporte

Los triunfos en el deporte de mexicanas como Ana Gabriela Guevara, Soraya Jiménez y Lorena Ochoa pusieron en tela de juicio los estereotipos que se tienen de las mujeres en el ámbito deportivo, y se han derrumbado mitos como el que en el deporte las mujeres no destacan para no perder su feminidad o porque no están anatómicamente diseñadas para ciertas actividades; incluso, los medios de comunicación observan más las características físicas de la mujer que su desempeño deportivo, por lo que no es raro que Ana Kournikova tenga más planas en las revistas que las hermanas Williams, verdaderas campeonas mundiales aunque con un pequeño detalle en su contra: Son negras.

Así pues, para hacer un mejor estudio de este fenómeno de la comunicación, se debe saber que el uso de los estereotipos es conveniente hasta cierto punto, pero también es importante conocer las fronteras, y no pasar a la línea que nos lleva al prejuicio, el juicio o la discriminación, que tanto daño le hacen a la sociedad cuando los proyectan de manera irresponsable los medios de comunicación.