Según el consultor del Fondo de las Naciones Unidas para la Niñez (Unicef), Benedito Rodrigues dos Santos, Brasil es el país con el mayor sistema de garantías de derechos del niño, todavía forma parte del grupo que más viola esos derechos.

Lo que explica esta aparente contradicción es la existencia del Estatuto del Niño y del Adolescente (ECA), que cumplió 20 años en julio. Para él, que integró el grupo de redacción que elaboró el ECA, "el estatuto es uno de los más modernos del mundo."

La Ley 8.069 fue promulgada el 13 de julio de 1990 e incorporó, según el consultor, los avances de un siglo expresados en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (la ONU adopta esta clasificación para el grupo de edad hasta 18 años), aprobada en 1989.

Violaciones que no se conocían

Además de esta “sinergia histórica”, el ECA innovó al crear los consejos tutelares (CTs), cuya concepción es considerada único en el mundo para combatir el Trabajo Infantil. “Ellos sacaron a la luz una serie de violaciones que la sociedad no conocía, como la violencia física en el hogar y los abusos sexuales dentro de las familias”, evalúa Santos, quien fue coordinador general del Consejo Nacional de los Derechos Niño y del Adolescente (Conanda).

Al evidenciar estos casos, las estadísticas han crecido. Los consejos tutetalares, que son municipales, se han convertido en la puerta de entrada de quejas y denuncias de las violaciones de los derechos infantojuveniles.

Nuevos proyectos

Sin embargo, después de dos décadas de existencia, la mayoría de los expertos considera que son las diferencias entre los 5.472 consejos tutelares, que atienden el 98,3% de los municipios brasileños – según el último estudio realizado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), de mayo de este año, sólo 92 ciudades no tienen conselhos –, que impiden los avances del ECA.

El perfeccionamiento de los Consejos Tutelares está en la agenda del Senado. Dos proyectos de senadores del PSDB, uno de Arthur Virgílio y otro de Lucia Vânia, están siendo examinadas en la Comisión de Constitución y Justicia. La senadora Patricia Saboya debe presentar los próximos días la nueva versión de su informe, con un texto alternativo a ambos proyectos, sugiriendo varias modificaciones importantes.

Futuro de los niños

Para el senador Cristovam Buarque, Brasil debería celebrar los 20 años del Estatuto del Niño y del Adolescente (ECA), teniendo en cuenta lo que necesita hacer por los próximos 20 años. Al hacer esta observación, el senador dio la receta para que el ECA no sólo proteja, sino cuide a los niños y adolescentes: implementar una carrera nacional de magisterio para la educación de base, definir el horario de tiempo fomativo y crear una agencia de protección al niño y al adolescente.

Buarque es autor de dos proyectos de ley que buscan implementar las sugerencias que presentó en el Pleno. El proyecto de Ley 50/05, que crea la Agencia Nacional de Protección al Niño y al Adolescente, ya fue aprobado por el Senado y enviado a la Cámara de Diputados para que ésta delibere sobre el asunto. "Tenemos defender siempre los niños y los derechos humanos", dijo.

"La agencia tendría atribuciones de regular, supervisar, controlar, evaluar la ejecución y proponer directrices para las políticas de protección al niño y al adolescente", dice Buarque.

El trabajo de niños y adolecentes es una realidad en casi toda América Latina, y necesita un análisis más exhaustivo de todos los niveles de gobieno.