2011 esta siendo un Annus Horribilis para los Estados Unidos en cuanto a su Tecnología Militar. La retirada americana de Irak, con el consiguiente despliegue mediático avalando la idea de Misión Cumplida, no oculta que 2011 está mostrando el talón de Aquiles de la maquinaria militar americana, y eso se ve en las pérdidas de sus pájaros más sofisticados en operación.

RQ-170 perdido sobre Irán

El recuento comienza el 21 de marzo de 2011 con la pérdida del F-15 SE Silent Eagle cuando realizaba una misión antitanque sobre Libia. Cazabombardero operativo desde 2010 con características Stealth y rádar de barrido electrónico APG-82. Hubo que realizar una operación de búsqueda y destrucción de sus restos por esta avanzada tecnología.

El 2 de mayo de 2011, se pierde uno de los dos Blackhawks furtivos durante la operación Jerónimo para acabar con Bin Laden. Se desconocen sus características técnicas por ser un Black Project y también requirió que el mismo comando destruyera sus restos.

El 23 de junio de 2011, un UAV Q-8B Fire Scout se perdió en una operación de reconocimiento en la costa Libia.

El 4 de diciembre de 2011, un UAV RQ-170 Sentinel se perdió mientras realizaba una misión de reconocimiento sobre las instalaciones nucleares del norte de Irán. Este avanzado UAV Stealth integra sistemas de imágenes hiperespectrales, radar AESA (Active Electronically Scanned Array), sensores de escucha ultramodernos y dispositivos de detección de partículas nucleares. En este caso, no ha sido posible eliminar los restos del aparato.

Esta concatenación de fallos da una idea de que la tasa de disponibilidad de la tecnología americana esta cayendo, con unos recortes del presupuesto de defensa que contribuyen a restarle eficacia. Solo un dato estadístico, sólo la pérdida del F-15 ha supuesto la quinta parte del coste americano de la operación Unified Protector en Libia.

China, objetivo Taiwan

Mientras la estrella americana va alcanzando su cenit, el dragón chino comienza a despertar. Hasta ahora se consideraba que China se dedicaba únicamente a programas militares defensivos, pero ya no tanto. La compra del portaaviones de Ucrania en 2009 para lanzar su primer grupo aeronaval, y el programa del J-20, avión furtivo de quinta generación aparecido a finales de 2010, dan muestras de que las intenciones chinas no son puramente defensivas. Un cazabombardero furtivo sirve para penetrar defensas adversarias, mientras que un portaaviones para proyectar fuerzas ultramar. Todo esto apunta a Taiwan.

Rusia, T-50 y S-400

Rusia ha perdido sus objetivos estratégicos de influencia sobre el este de Europa tras el desmembramiento de la URSS después de la Guerra Fría, pero la Rusia actual va buscando identidad en el nuevo escenario. Por ahora, gracias a la necesidad de Centroeuropa de importar gas, Rusia retiene una importante influencia económica. Su industria militar compite con la norteamericana en capacidad de exportación y su tecnología militar sigue siendo pujante: el cazabombardero de quinta generación furtivo T-50 aparecido a finales de 2009, junto con su programa antimisiles S-400, les mantiene a la cabeza. La transferencia de tecnología militar electrónica de una Europa en declive, está mejorando su tradicional punto débil.

Europa, en liquidación

Si de algo puede servir la presente crisis económico-financiera a Europa, es para hacer economías de escala, transferir soberanía a un ejército europeo, unificar su política exterior, y generar consorcios de empresas tecnológicas de armamento transnacionales. Es la gran oportunidad, pero para eso, hay que restañar heridas e idiosincrasias históricas como son la inmiscibilidad británica, el chauvinismo francés, la falta de capacidad de juego de coaliciones alemán y… demasiados condicionantes. Por lo pronto, se están vendiendo las joyas para ver si se pasa la crisis y seguimos igual. Airbus ha transferido a China la capacidad de fabricar aviones grandes y Sagem e Indra han transferido electrónica militar avanzada a Rusia. Es un espectáculo mas propio de una tienda que tiene que liquidar su mercancía, no se sabe si por cierre o por cambio de la mercancía.

Estados Unidos, Bombarderos estratégicos

Tras los recortes que originan los fallos ya descritos, Estados Unidos empieza a prepararse para algo gordo. Su programa de Superbombardero ya da muestras de llevar dos años en marcha porque los lobbies que tradicionalmente claman por su lanzamiento llevan ese tiempo callados y porque el presupuesto del Pentágono para Black Projects lleva dos años incrementándose notablemente. Si anda como un pato, nada y hace cuac, es un pato. Otra incógnita parece ya despejada: será tripulado. Las pérdidas de sofisticados UAVs de este año, junto con la capacidad de eliminar los satélites del adversario necesarios para navegación GPS y engañar a una navegación inercial, obligan necesariamente a un Superbombardero Tripulado.