Noberto Bobbio en la obra Estado, Gobierno y Sociedad (1989), aborda detenidamente el estudio del Estado, Gobierno y Sociedad en su relación dicotómica entre la tesis y la antítesis de tales instituciones, para así exponer la realidad de las culturas y la concepción del entorno político en el que vivimos.

Así Bobbio nos remite a un amplio viaje por la filosofía política de autores tales como: Rosseau, Maquiavelo, Montesquieu, Locke, Hobbes, Aristóteles y Platón, etc. En una serie de teorías que evocan todo tipo de posturas que exponen una simbiosis acerca del Estado, la Sociedad, el Poder, y el Gobierno.

Sociedad de relaciones humanas

En primer plano, Bobbio establece la pareja dicotómica de la sociedad desarrollada ante la institución del Estado. La Sociedad es una estructura de relaciones humanas, las cuales emanan de la naturaleza del hombre.

Ante esta naturaleza de Sociedad y Estado se crean valores como: la distribución, la justicia, el poder y el estado de coacción; funciones que ejerce el Estado sobre la Sociedad en donde se establecen leyes que rigen y regulan para salvaguardar la equidad.

Ante esto, nacen procesos que subsisten tanto en lo público como en lo privado, los cuales se determinan bajo los parámetros sociales, establecidos por grupos en los que se forma dicha sociedad, uno ellos es el grupo de la familia, esté evoca un modelo inicial de como se constituyen los grupos sociales. Así el hombre se relaciona en Sociedad partiendo de estatutos y decretos que establece el Estado.

Sociedad de masas y Sociedad civil

Gramsci expone en sus postulados de hegemonía y aparatos ideológicos el ejercicio del Estado, partiendo de una sociedad de masas. Esta sociedad está meramente manejada y constituida por el Estado, por lo que depende del mismo y en él se involucra la disposición de dicha sociedad, la cual actúa bajo tales estatutos.

Se entienda la Sociedad Civil como la sociedad creada por relaciones entre individuos del pueblo fuera de la institución del Estado. La Sociedad se constituye como un ente independiente, la cual se rige a través del Estado para encontrar respuesta a sus necesidades. En consecuencia, se forma un mutuo acuerdo, en el que ambas partes comparte intereses en común para instaurar sus deseos y necesidades, las cuales son expuestas y reclamadas al Estado, para establecer el bien común.

La Sociedad Civil según Hobbes se expone como la relación que se da de unos contra otros. Se está ante el Estado y la Sociedad Civil en busca de intereses particulares, aclamados por lo público así como de una justicia que proporcione la estabilidad deseada en la sociedad.

Estado, Poder y Gobierno

En lo que respecta al Estado, Poder y Gobierno, el punto más relevante de toda la obra, propone postulados en los cuales se contraponen los modos de Gobierno y Estado como son: la autocracia y la oligarquía, la democracia y la monarquía. Respecto a ello, las conjeturas de Kant, Hobbes, Vico, y Maquiavelo, consideran a la autocracia como modelo a seguir, considerando que el Estado en manos del pueblo sería incorrecto, ya que este no tiene la capacidad de delegar y construir un Gobierno.

En cuanto al Estado, es la estructura que envuelve al sistema social. De este deviene el ejercicio del poder que se le da al soberano o gobernante al profesar decisiones sobre los demás. Esta capacidad involucra la moral y la ética del gobernante y su compostura ante el ejercicio de poder; está debe ser llevada por la ley de mano de la razón, en donde el individuo sea capaz de acatar y conservar el orden.

Estado un mal necesario

El no- Estado (representado como la anarquía) implica en relación con el Estado, una pugna que se considera como un mal necesario. Deviene históricamente como un carácter que se desempeña en la sociedad ante el no- estado, pues reflexiona a no hallarnos con el caos, ya que una Sociedad desequilibrada sin este tipo de gobierno (Estado), propicia que aquel que lo desee pueda obtener lo que quiera, ante esto dicha institución establece límites a sus integrantes.

El Estado es visto como un mal necesario, ya que se da en las sociedades de una forma intrínseca, de forma que se desenvuelve en el ejercicio de poder, ya sea de derecho o de hecho. Y donde sus disímiles representaciones de Gobierno, que a pesar de ser discrepantes son legítimas ante la sociedad.