El reparto sobre el BRI -ingresos brutos de la Liga- es el punto principal que separa a las franquicias de la Asociación de Jugadores de la Liga Norteamericana de Baloncesto (NBA) para desbloquear el lockout -cierre patronal-. Tras innumerables reuniones, la discrepancia ha quedado centrada en torno a cual de las dos partes se queda con más del 50% del pastel. Una distancia aparentemente muy pequeña, pero que no lo es tanto si se tiene en cuenta que cada punto porcentual supone 40 millones de dolares.

De la NBA a España

Se plantea un surrealista, pero posible escenario, de que este pueda ser un año sin NBA, o reducida a la mínima expresión. Ello está provocando que algunos jugadores, ante la perspectiva de estar parados -y sin cobrar-, decidan competir allende los mares. Uno de los destinos, aunque no el principal, está siendo la Liga Endesa ACB.

Muchos observan ilusionados la posibilidad de contar en España con la presencia de los hermanos Gasol, José Manuel Calderón y otras estrellas NBA de primera fila. Pero, además del evidente impacto positivo que este movimiento genera en forma de mayor número de espectadores, más publicidad, o elevados ingresos comerciales, también arrastra puntos negativos.

De Rudy a Ibaka, con los Gasol a la expectativa

La maquinaria ya está en marcha y el Real Madrid ha sido de momento el que más fuerte ha apostado con los fichajes de Rudy Fernández y Serge Ibaka. Todo un golpe de efecto para contrarrestar los rumores que existen desde que comenzaron las tensiones en Estados Unidos y que colocaban a Pau y Marc Gasol en el Regal Barça.

Dicha posibilidad se ha visto alentada por el hecho de que los dos hermanos han estado entrenándose con la plantilla del FCB. Sin embargo, ambos regresaron a Estados Unidos, curiosamente casi al mismo tiempo de anunciarse el fichaje de Ibaka. Según afirmó Marc Gasol en su twitter, esa vuelta radicaba en el deseo de "vivir más cerca las evoluciones del lockout".

Ello no quiere decir que se cierre definitivamente la puerta del Barça para los Gasol, pero ahora la operación es mucho más improbable. De producirse, la balanza se desequilibraría poderosamente a favor del equipo catalán. Un juego interior formado por Marc y Pau, sumado a un juego exterior comandado por Juan Carlos Navarro, se antoja prácticamente imbatible.

Gran desigualdad en la Liga Endesa ACB

Una de las características que tradicionalmente han engrandecido a la liga española de baloncesto es su alto nivel de competitividad. La proliferación de sorpresas en los últimos años y, en general, a lo largo de toda la historia ACB, es una de las señas distintivas que ha hecho que se ganara el calificativo de "mejor liga de Europa".

La temporada pasada, sin ir más lejos, el Bizkaia Bilbao Basket aplastó al Real Madrid en segunda ronda de playoffs y hace dos años el Caja Laboral-Baskonia hizo lo propio en la final de la ACB, proclamándose campeón, ante el aparentemente invencible FC Barcelona. Incluso ha habido casos de equipos muy modestos realizando auténticas gestas. El CB Blancos de Rueda Valladolid, en una situación económica ruinosa y con el tercer presupuesto más bajo de la liga, logró clasificarse para la Copa del Rey 2011 como cabeza de serie.

¿Qué aficionado al baloncesto en España no se acuerda de aquel TDK Manresa liderado por Chichi Creus, de aquel equipazo que formó el Juventut a principios de los noventa, o del Unicaja de finales de esa misma década? Ninguno de ellos tenía un gran potencial económico.

Sin embargo, en la coyuntura actual, provocada por el efecto lockout, la flamante Liga Endesa está convirtiéndose en una competición tremendamente desigualada y carente de emoción. Aunque no muchos NBA han recalado en España, casi todos lo han hecho en clubes de alto potencial, y principalmente en el Real Madrid. El Barça no se ha beneficiado por ahora de esta situación, pero si el cierre de la Liga Norteamericana se prolonga, lo acabará haciendo. Otros equipos con alto presupuesto también han contratado los servicios de jugadores procedentes del otro lado del charco, aunque de menor nivel que los Rudy, Ibaka o Gasol.

Ello relega a los clubes más humildes a una posición de inferioridad competitiva alarmante, creándose tres ligas dentro de una:

  1. La del Madrid y Barcelona, por encima de todos los demás, disputando el campeonato.
  2. La de los otras plantillas poderosas, como Baskonia, Bilbao o Unicaja, luchando por puestos de Euroliga.
  3. La del resto de equipos, peleando por no bajar, y que se tendrán que conformar con las migajas que dejen los clubes poderosos, en forma de descartes de jugadores de última hora.
En definitiva, algo similar a lo que ocurre en la Liga Española de Fútbol.