Cuando en el entorno más cercano existe una persona esquizofrénica sus familiares o amigos suelen sentirse confusos. No saben cómo tratarle, experimentan miedo y surgen muchas dudas. Aunque en Internet existe multitud de información a cerca de la esquizofrenia aquí se responden algunas dudas y se proporcionan datos para hacer más comprensible la enfermedad a quienes la padecen y a quienes comparten su vida con un esquizofrénico

En qué consiste la enfermedad

La esquizofrenia es una enfermedad mental grave por la cual el sujeto experimenta percepciones de la realidad erróneas pero que él cree firmemente. Pueden ser manías persecutorias, delirios de grandeza o pueden pensar que sus familiares o amigos intentan hacerle daño e incluso matarle (entre otras).

Los antipsicóticos consiguen paliar las alucinaciones y delirios pero como, en la mayoría de los casos, se les administra más medicación de la necesaria, suelen padecer multitud de efectos secundarios.

Los síntomas positivos (delirios, alucinaciones), como se ha dicho, suelen desaparecer con la medicación pero entonces es cuando aparecen los síntomas negativos (en muchos casos producto de la medicación antipsicótica) como son: apatía, desgana, pobreza de pensamiento (a menudo comentan que no pueden pensar con claridad), respuestas monosilábicas...

Muchas veces son personas rebeldes que no están de acuerdo con las normas establecidas y que se enfrentan a ellas pero de manera inadecuada.

Algunos datos a cerca de la esquizofrenia

Habitualmente, aunque los medios de comunicación los pinten como personas peligrosas capaces de cometer crímenes, la realidad es que, la mayoría de las veces, son ellos las víctimas. Solo si se encuentran sin la medicación adecuada serían capaces de cometer actos violentos y no todos. Ello es debido a que se sienten atacados incluso envenenados (todo ello producto de sus alucinaciones y delirios) y simplemente utilizan el acto violento como un mecanismo de defensa y, en algunos casos, de venganza.

Los pronósticos de mejora o incluso de curación suelen ser mejores cuando el paciente antes de enfermar mantuvo una buena relación con sus amigos, sus estudios o trabajo (en el caso de que hubieran trabajado). Una infancia problemática, infecciones de la madre durante el embarazo o crecer en un ambiente urbano son otros de los factores que pueden hacer que en un futuro se desarrolle la enfermedad.

También se ha hablado mucho del factor genético pero la realidad es que no siempre son los hijos de esquizofrénicos los que también la padecen en el futuro. Existen multitud de casos en los que no ha sido así.

Un ejemplo muy conocido es el de la famosa actriz de los años cincuenta Marilyn Monroe. Aunque su madre y su abuela materna fueron ambas esquizofrénicas ella nunca desarrolló la enfermedad. De todos es sabido sus continuos abusos de los estupefacientes los cuales mezclaba con alcohol y de sus desequilibrios emocionales y acusada inseguridad. Sin embargo a pesar de todo ello nunca llegó a padecer la devastadora enfermedad.

La calidad de vida del enfermo con esquizofrenia

Su calidad de vida es deficitaria. Viven unos 10 ó 12 años menos que las personas no consideradas enfermas de esquizofrenia como consecuencia de sus malos hábitos. A los familiares les cuesta comprenderlos y, en muchos casos, más que ayudarles ocurre todo lo contrario. Además la atención médica que reciben deja mucho que desear.

Lo que se busca para estos enfermos por parte de las autoridades, y si no están muy dañados, es su incorporación al mundo laboral. Para ello hay programas de rehabilitación y de preparación para el pleno empleo. Sin embargo, la mayoría de ellos, a causa de sus dificultades, prefiere mantenerse en situación de desempleo y viviendo de las ayudas que les da el Estado. Como la pensión por discapacidad que muchos de ellos reciben.