Las islas de la Polinesia Francesa se han convertido en paraísos lejanos donde la naturaleza no parece tener límites en su belleza. Islas desiertas, puestas del sol, danzas con tiburones, acuarios naturales, inmensas plantaciones y collares de caracoles forman parte de la experiencia que vivirán aquellos afortunados en poder disfrutar unos días en este paraíso terrenal.

¿Qué islas de la Polinesia visitar?

El itinerario clásico incluye Tahití, Moorea y Huahine, aunque algunos prefieren reemplazar esta última por Bora Bora. Dado que este programa es el más tradicional, son islas que cuentan con muchos turistas. Si se prefiere una opción más solitaria, es recomendable visitar Maupiti (no tiene hoteles sino posadas), Manihi, Tikehau, Fakarava y las Australes.

Quienes puedan tomarse unas vacaciones de lujo, las mejores alternativas son Tahití, Bora Bora y Tahaa. Si además de lujosas, alejadas, entonces visite Tahaa, Tikehau y Rangiroa.

Para aquellos aficionados al buceo, es recomendable visitar Rangiroa, Fakarava, Raiatea, Manihi y Tikehau, aunque el buceo es una actividad muy atractiva en todas las islas.

Unas líneas de historia de la Polinesia Francesa

Si bien Tahití es el área más extensa, junto a otras 118 islas, conforman una Colectividad de Ultramar que cuenta, desde la época del colonialismo, con el protectorado de Francia. Desde 1946, sus pobladores cuentan con la ciudadanía francesa y el país galo subsidia cuestiones relacionadas a salud, defensa y migraciones.

La belleza de la Polinesia Francesa es algo indiscutido a nivel mundial, reconocida por aquellos que la han podido conocer, ya sea personalmente o en películas. En 1965, el actor Marlon Brando se enamoró perdidamente durante el rodaje de una de sus películas. Pero no se enamoraba de una mujer, sino de Tetiaroa, una isla del archipiélago.

La Isla de Tahití: la puerta de entrada a la Polinesia

Tahití es el área más extensa y poblada del archipiélago de la Polinesia Francesa. Sus habitantes hablan el idioma tahitiano y el francés. La capital de la isla se llama Papeete y cuenta con el aeropuerto Faa'a, que se constituye en la puerta de entrada a las islas. Nadie puede dejar de imaginar, en su llegada a la Polinesia, mujeres con polleras coloridas y collares de flores blancas bailando al ritmo del ukelele. Y así parece ser.

Traslado entre las islas de la Polinesia

La compañía Air Tahiti ofrece vuelos regulares a diferentes islas del archipiélago y con diferente frecuencia. Se pueden comprar pasajes de ida y vuelta a cada isla, o se puede optar por comprar los pases aéreos.

¿De qué se tratan los pases aéreos de Air Tahiti? Si la idea es recorrer el archipiélago, lo recomendable es consultar por las diferentes alternativas en este tipo de boletos. Por ejemplo, el Bora Bora Pass incluye aéreos a Huahine, Moorea, Bora Bora y Maupiti por un costo aproximado de 347 euros.

La Isla Moorea, rumbo a las aguas turquesas

Por aproximadamente 39 euros (ida y vuelta), se puede tomar un vuelo de 10 minutos a la Isla de Moorea, a 25km de Tahití. La frecuencia es diaria y cada hora sale un vuelo que nos permite planificar con anticipación el recorrido.

En medio de un ambiente que fusiona tradición y modernismo, la Isla Moorea, considerada la isla hermana de Tahiti, se alza en el cielo con montañas inmensas cubiertas por un verde intenso, reflejo de sus plantaciones de coco, piñas y palmas. Sus playas blancas, su tranquila forma de vida y los misterios de la isla han llamado la atención a muchas celebridades y personalidades del mundo del arte, cuyo precursor fue Paul Gauguin.

Algunas de las actividades que se pueden realizar en la Isla de Moorea son:

  • Disfrutar de un tour que recorre las bahías de Cook y Opunohu.
  • Nadar con delfines en el Moorea Dolphin Center.
  • Conocer las plantaciones de piña y contemplar la isla desde las montañas.
  • Visitar Tiki Village Theatre, una simulación de un antiguo pueblo polinesio.
  • Visitar la Maison de la Nature du Mou'a Roa.

La Isla de Huahine, la más bonita

Desde Papeete, salen alrededor de 3 vuelos diarios a la Isla Huahine de una duración aproximada de 40 minutos y por un costo de 180 euros (ida y vuelta). La isla está ubicada en cercanías de Bora Bora, a unos 180 kilómetros de Tahití, y nace como resultado de una erupción volcánica. Sus playas son increíblemente hermosas y la lejanía del urbanismo de Papeete es notable.

La estructura hotelera está reducida a dos importantes hoteles (el Te Tiare Beach Resort, un hotel de lujo ubicado en una tranquila zona donde sólo se puede llegar por agua y el Realis Mahana, de categoría turista, ubicado en la playa Avea) y unas 20 posadas, ubicadas en Fare, pueblo principal de la isla.

Algunas actividades para realizar en la Isla de Huahine son:

  • Excursiones para nadar con tiburones y rayas.
  • Tour alrededor de la isla en motos de agua.
  • Visitar la Huahine Pearl Farm, única granja de perlas de la isla.
  • Recorrido de la isla a bordo de un jeep.
  • Visita a las plantaciones de vainilla.
  • Realizar buceo en alguno de los 8 sitios de inmersión de la isla.

Recomendaciones para viajar a la Polinesia

Dado que es un destino caro, es recomendable conseguir paquetes turísticos en agencias, dado que la diferencia que se puede ahorrar, es importante. Si la idea es ahorrar lo máximo posible, la temporada baja es de noviembre a abril, aunque se considera época de lluvias.

Las playas ofrecen un escenario de aguas turquesas y cristalinas, aunque su extensión no es algo muy notable. Los hoteles cuentan con playas propias, lo suficientemente grandes como para tomar sol.

Si la idea es recorrer la Polinesia sin complicaciones de hotelería y traslados, la mejor alternativa es hacerlo sobre un crucero. La compañía Paul Gauguin Cruises ofrece alternativas muy interesantes.

Para conocer más del archipiélago, próximamente, "Especial Playas: la Polinesia Francesa II".