2012 es el año en que Cádiz, elegida en 2006 Capital Iberoamericana de la Cultura, será sede de los Festejos del Bicentenario de la Constitución de 1812, ''la tercera Carta Magna del Mundo, después de la de E.E.U.U. y Francia''. Y esta celebración, es la del nacimiento de un orden jurídico iberoamericano contemporáneo -precedido por siglos de existencia de un orden jurídico también común, moderno y premoderno a la vez- con una matriz constitucional común. Además, Cádiz será la sede de la XXII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica, y la idea es recuperar y consolidar los vínculos transatlánticos.

Confirmado: habrá reuniones ministeriales antes y después de la Cumbre

Desde el mes de febrero se viene pensando en reuniones previas de Ministros de Economía, Industria y Fomento, con miras a potenciar este tipo de trabajo conjunto. Más precisamente, el 29 de febrero, el Presidente del Gobierno español anunció que la Cumbre Iberoamericana de noviembre sería precedida por una Reunión de Alto Nivel de los Ministros de Economía de la región. En la agenda de trabajo, situó temas como la economía, cooperación, empleo y bienestar. Los primeros días de marzo, Rajoy precisó que el objetivo de esta Reunión de Alto Nivel sería conseguir ''una declaración concisa, clara y coherente, con unos Programas de Cooperación modernos y avanzados''.

Las Cumbres Iberoamericanas suelen ser seguidas de Reuniones de Ministros de Relaciones Exteriores consideradas la más alta instancia política. Además, hay Reuniones de Coordinadores Nacionales y de Responsables de Cooperación que suelen realizarse a lo largo del año. La Reunión Extraordinaria de Responsables de Cooperación ha tenido lugar, junto con otros foros, los primeros días de abril en Montevideo. La Reunión siguiente se ha celebrado día 23 de abril en Madrid, y está prevista para los días 7 y 8 de mayo también en Madrid la XXIII Reunión de la Red Iberoamericana de Ministros de la Presidencia y Equivalentes.

Seguridad jurídica en Iberoamérica: qué se debería hacer y qué no

La crisis de Repsol ha tenido como consecuencia la ausencia de España en la Cumbre Iberoamericana de Justicia prevista para la segunda mitad del mes de abril en Buenos Aires, en lo que ha sido probablemente un error, pues era un buen espacio para debatir y acordar el tema de la seguridad jurídica. De todas maneras, Iberoamérica cuenta con las necesarias instituciones especializadas en mediación, negociación, y arbitraje internacional, como la Comisión de seguimiento en materia de arbitraje internacional iberoamericano.

Por su parte, la AEMEC, Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas, será la encargada de defender los derechos de 480.000 accionistas minoritarios, quienes estarán asesorados jurídicamente por el abogado argentino Rodolfo Barra, antiguo Ministro de Justicia durante el gobierno del Presidente argentino Carlos Menem; e iniciarán distintas actuaciones legales en Argentina. Los accionistas alegarán que compraron sus títulos contando con su participación mayoritaria en YPF; presentarán una acción de amparo, así como una gestión conciliatoria ante el gobierno argentino, y no descartan recurrir al arbitraje internacional.

Capítulo aparte merece la situación de 17.000 empleados de Repsol, empresa que había desarrollado en España un complejo industrial en conexión con YPF, además de 3.620 estaciones de servicio, un punto que preocupa a CC.OO. de España. Para el sindicato, Argentina debería negociar con Repsol de tal manera de evitar más daños a los trabajadores españoles, y cita como modelos a seguir en este sentido, los procedimientos empleados por Venezuela, Brasil y Bolivia en contextos similares. Sin dudas un error del gobierno argentino, que al confrontar trabajadores argentinos con empresarios españoles, deja de lado que existe tanto una globalización del capital como del trabajo.

Un nuevo error, esta vez por parte española, consiste en enfrentar a la Unión Europea con el Mercosur. Bajo la hipótesis de que Repsol ''tiene pocas esperanzas de cobrar'' en el CIADI, la diplomacia española está intentando ejercer presión indirecta sobre Argentina a través del Mercosur, sin advertir que esto acentuará el enfrentamiento entre bloques, ya que el Mercosur no negociará sin Argentina, ni Uruguay por separado. La única consecuencia posible de tal gestión sería un endurecimiento de las medidas proteccionistas de un lado y otro del Atlántico. En época de crisis, no será una novedad que la Unión Europea reduzca cuotas de inmigración o de importación, mientras América del Sur buscará mercados alternativos. Una nueva Cumbre del Mercosur tendrá lugar los días 25-29 de junio.

En cambio, los países iberoamericanos podrían revisar sus Acuerdos de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI), que no niegan la soberanía de los países, ni la seguridad jurídica de las empresas y sus trabajadores, sin importar qué tan ''populista'' sea un gobierno, desde el momento que tales acuerdos se reconocen incluso en Cuba.

Iberoamérica la víspera de la XXII Cumbre

El 26 de abril se dio a conocer el Calendario general de actividades de la Cumbre Iberoanericana. Luego de la I Reunión Troika (23/04), y de la XIII Reunión de la Red Iberoamericana (7-8 de mayo), tendrá lugar la 9ª Conferencia Iberoamericana de Justicia Constitucional (17-19 de mayo), la Reunión Empresarial sobre Infraestructura (28 de mayo) y la I Reunión de Ministros del Fomento (29 de mayo). Con las actividades del Primer Semestre ya iniciadas, y con su amplísima gama de espacios de cooperación institucional, no puede decirse que a Iberoamérica le falten mecanismos de regulación de conflictos. Estos serán seguramente más viables que los que puedan ofrecer otros foros internacionales, y seguramente más efectivos, cordiales, fraternos y amigables.

Los vínculos entre países iberoamericanos tienen todas las oportunidades para consolidarse como ha destacado ya el Presidente de Colombia. Hay suficiente experiencia de abogados y empresas en materia de arbitraje y mediación en España e Iberoamérica, así como toda la necesaria buena voluntad para superar conflictos y en cambio, consolidar las mejores relaciones internacionales posibles. Ya está confirmado que ni Argentina boicoteará la Cumbre, ni España dejará de invitarla.

Ver artículo anterior.