El fuego olímpico de Londres ya está apagado. La gran mayoría de deportistas españoles que han participado en estos juegos están de vacaciones. La olimpiada de Río de Janeiro ya ha comenzado. Ahora toca analizar con frialdad los resultados obtenidos por la delegación española, que sobre el papel recogen una conclusión que, matemáticamente, no admite discusión: hay menos campeones olímpicos y menos finalistas.

En Londres 2012 España ha ganado 17 medallas, repartidas en 3 oros, 10 platas y 4 bronces. Además, 30 diplomas olímpicos, ocho de ellos para los clasificados en cuarto lugar, que de haber conseguido metal con un poco más de fortuna (o nivel) hubieran transformado este medallero en el mejor de la historia olímpica nacional.

Cifras duras

La realidad dice que en Pekín 2008 España ganó 5 oros, 10 platas y 3 bronces, 18 en total, además de 36 diplomas. Y que en Atenas 2004 consiguió 3 oros, 11 platas y 5 bronces, 19 en total, más la friolera cifra de 51 diplomas.

Se han perdido dos oros y se ha producido una caída de 21 deportistas clasificados entre los ocho primeros, por lo que no se ha llegado tan lejos como hace doce años, con bastante diferencia. Países como Korea del Sur, Italia, Kazakhstan, Japón y Jamaica, con menos o igual representación, han conseguido más oros, algunos incluso más medallas que España.

Bajón en deportes con tradición

Mirando por deportes, se han perdido las medallas que en los últimos años se conseguían en atletismo, tenis o ciclismo, tanto en ruta como en pista. En este último, un deporte en el que se ha conseguido históricamente 14 medallas, se han acusado las ausencias, por diversos motivos, de estrellas como Joan Llaneras o Samuel Sánchez, que fueron campeones en Pekín. Los ciclistas han conseguido dos diplomas: José Antonio Hermida y Carlos Coloma en campo a través y el equipo de persecución.

En tenis, donde España tiene 11 medallas en su historia olímpica, la principal baza era la de Rafa Nadal, que tuvo que quedarse fuera por una lesión. El combinado nacional se quedó con dos diplomas: Nico Almagro en individual y David Ferrer y Feliciano López en dobles.

En el deporte rey de los juegos, el atletismo, los españoles han conseguido cuatro diplomas: Ruth Beitia en salto de altura, Miguel Ángel López y Beatriz Pascual en 20 km marcha y Frank Casañas en disco.

El agua y las mujeres, lo mejor

En estos juegos, las mujeres y los deportes acuáticos han sido la clave del medallero español: 11 de las 17 medallas las han conseguido mujeres y también han sido once los deportes relacionados con el agua en los que se han conseguido preseas, incluyendo el triathlón, donde Javier Gómez Noya consiguió la plata. En total, se consiguieron cinco medallas en deportes de piscina, una en aguas bravas, dos en aguas abiertas y dos en aguas tranquilas.

Hay que destacar a la nadadora Mireia Belmonte, que consiguió dos medallas de plata en 200 m mariposa y 800 m libre. También a Marina Alabau, que fue campeona en vela, en la modalidad RS:X y el equipo formado por Tamara Echegoyen, Sofia Toro y Sofía Pumariega, que ganaron el oro también en vela, en Elliot 6m. Resulta que la vela, un deporte con poca repercusión mediática en este país, es el deporte que más medallas ha dado a España, con 19 en total, 13 de ellas de oro.

También merecen una mención especial las integrantes del equipo de natación sincronizada, que ganó dos medallas, bronce en la categoría de competición por equipos y plata en dúos gracias a la pareja formada por Ona Carbonell y Andrea Fuentes.

Medallas y diplomas en deportes de contacto

Este año no solo la vela y el agua ha dado oro a la delegación española. Los deportes de contacto han dado cuatro medallas. Y además, una de oro, la del taekwondista Joel González, que se alzó a lo más alto del podio en la categoría de -58 kg. Este arte marcial ha sido, además de los deportes acuáticos, en el que mejores resultados se han obtenido.

A este oro hay que añadir dos platas. La que ganó Briguitte Yagüe en -49 kg y la de Nicolás García Hemme, que completaron las tres históricas medallas de taekwondo, disciplina en la que España solo tenía una plata hasta estos juegos.

En lucha libre Maider Unda, la única representante española en Londres, consiguió la primera medalla española, de bronce, para este deporte, en la categoría de 72 kg. Todo un hito sin precedentes.

Por su parte, el judoka Sugoi Uriarte se quedó a punto de ganar la medalla de bronce en -66 kg, perdiendo la pelea por el tercer lugar debido a una decisión arbitral algo controvertida.

Ahora llega la gran pregunta: ¿El deporte español está en la élite mundial?