España produjo en 2010 unos 42.976 GWh de energía eólica, superando por primera vez a Alemania, con 36.500 GWh. Se convierte de esta forma en el primer productor eólico de toda la UE, incluso teniendo menos potencia instalada que el país germano.

Sin embargo, según el observatorio de energías renovables de la Comisión Europea, el Barómetro Euroserv’ER, Alemania sigue teniendo el primer puesto en vatios instalados con 27.214 MW, frente a los 20.676 MW emplazados en España.

Doble récord en marzo de 2010

En el mes de marzo de 2010 la energía eólica batió además un doble récord en España. Este mes fue cuando se produjo la mayor cantidad de energía eléctrica y además esta se convirtió por primera vez, con 4.738 GWh, en la tecnología que más energía produjo, superando incluso a la energía nuclear, los ciclos combinados y la energía hidráulica, según la Red Eléctrica Española. Con esta producción, que en España supone el 21 por ciento de toda la energía eléctrica demandada en ese mes, se podría cubrir todo el consumo eléctrico de un país como Portugal. Y el conjunto de las energías renovables en el mismo mes abasteció el 42,2 por ciento de toda la demanda. Sólo en este periodo se evitó emitir a la atmósfera 1,7 millones de toneladas de CO2, que equivale a plantar unos 850.000 árboles. De esta forma, además se ahorra el país unos 250 millones de euros ese mes en importaciones de combustibles fósiles.

La producción media de eólica proporcionó en 2010 el 16,4 por ciento de la demanda, evitando la emisión a la atmósfera de 19,1 millones de toneladas de CO2 según la AEE. Consolidándose como la tercera tecnología en producción eléctrica, tras las térmicas de gas y las nucleares.

Los problemas del viento

Aunque la energía eólica cuenta también con inconvenientes; como por ejemplo, la falta de viento y su previsión, que deben ser suplidas con otros sistemas productores de energía eléctrica de forma casi instantánea. Esto, además, supone un mayor desgaste de maquinaria y un mayor coste de producción de las otras fuentes de energías que la respaldan. Pero las nuevas tecnologías están tratando de solucionar algunos de estos problemas

Con estos datos se demuestra que las energías renovables sí podrían desbancar y sustituir a las más contaminantes a medio plazo. Y además se consolida la eólica como un tipo de tecnología de producción energética fundamental para el suministro eléctrico.

Parón de instalaciones eólicas

Estos resultados se han obtenido a pesar de que 2010 fuera un año complicado para las empresas eólicas por la ralentización de su crecimiento. En términos absolutos, el crecimiento fue equivalente al del año 2003. Este frenazo se debe entre otros factores a la actual crisis económica y a la falta de un nuevo marco regulador que sustituya al actual Real Decreto 661/2007 que vence a finales de 2012, creando una incertidumbre de las reglas del juego a partir de 2013.

Las empresas Iberdrola Renovables y Acciona Energía son las punteras en cuanto a la promoción de parques eólicos en España. También ocupan el primer y tercer puestos en el ámbito mundial.

Para 2020 la Unión Europea exige a sus países miembros que al menos el 20 por ciento del consumo final de su producción energética sea renovable. Para este objetivo la producción de energía eólica es primordial.

La energía nuclear es hasta el momento la más barata de producir, pero si se tuviera en cuenta el criterio medioambiental no optaría por esa primera plaza.

Uno de los mayores problemas en cuanto a la energía eléctrica es su almacenamiento, por lo que esta debe consumirse a la vez que es producida a través de un intermediario que hace previsiones con un día de antelación y además se encarga de elegir el proveedor más barato. En España el agente mediador es la Red Eléctrica Española.

Instalaciones en el extranjero

Las empresas españolas dedicadas a la energía eólica tienen, además, instalaciones en otros diecisiete países. Entre estos sobresale Estados Unidos, donde hay un 40 por ciento del total de instalaciones en el exterior. Le siguen Portugal, Alemania y Grecia. De hecho España está en el cuarto lugar de países instaladores por potencia eólica, tras EEUU, China y Alemania.