Tal como hiciera en la Eurocopa de Austria-Suiza, la selección española se ha hecho con el trofeo más prestigioso del fútbol europeo a nivel de selecciones. En este caso partía como favorita y, aunque despertó varias dudas con su juego, ha demostrado gran autoridad en casi todos los partidos.

Varios de los jugadores han sido seleccionados entre los mejores del torneo (Andrés Iniesta ha sido elegido el mejor jugador y Fernando Torres ha ganado el trofeo al máximo goleador). Íker Casillas suena en el mundillo futbolístico como uno de los favoritos para ganar el Balón de oro, aunque es muy difícil que se lo arrebate a Leo Messi.

La selección despertó dudas en la primera fase pese a acabar líder de su grupo

El primer partido contra Italia fue un encuentro muy igualado en el que Vicente del Bosque arriesgó saliendo sin delantero centro, jugó con un falso nueve. El resultado final fue uno a uno, con un excelente gol de Fábregas a pase de Silva.

El partido contra Irlanda del Norte fue el mejor de España en la primera fase. Goleó por cuatro a cero a una de las selecciones más blandas del torneo. El partido se puso de cara con un gol tempranero del goleador Torres y los irlandeses no parecieron plantear ningún peligro durante todo el encuentro.

El partido contra Croacia vino marcado por la acusación de que ambas selecciones podían hacer biscotto (pasteleo) ya que un empate a dos clasificaba a ambas independientemente de lo que Italia hiciese con los irlandeses. El partido, sin embargo, no fue por esos derroteros. España estaba clasificada con el cero a cero y le dejó la iniciativa a la selección balcánica. Fue un riesgo grande y Casillas salvó más de un balón a bocajarro que pudo haber apeado a "La Roja" de la competición. Sin embargo, un gol de Navas en los últimos minutos clasificó a los españoles como primeros de su grupo.

En cuartos de final Francia fue un juguete en manos de España

La selección francesa fue un fiasco en su encuentro con los españoles. En el partido número cien con la selección de Xabi Alonso el tolosarra comenzó marcando en el primer tiempo con un gran cabezazo a pase de uno de los mejores de esta Eurocopa, Jordi Alba. Los galos no tiraron en todo el partido entre los tres palos y Alonso acabó marcando su doblete al final del partido gracias a un penalty claro.

Los ánimos estaban muy caldeados por culpa de los guiñoles franceses que reiteradamente acusaban a los deportistas españoles de dopaje.

Portugal obligó a España a llegar a la tanda de penalties

El equipo que mejor le ha jugado al campeón fue su vecina Portugal. Aunque fue un encuentro con muy pocas ocasiones para ambas selecciones (solo un disparo entre los tres palos en los ciento veinte minutos), se trató de un encuentro muy intenso. La defensa portuguesa supo frenar a los motores de España y aprovechó los dos días más de descanso que la organización les había concedido.

En la prórroga los españoles fueron superiores, aunque los lusos lo habían sido en los primeros noventa minutos. Los dos primeros penalties fueron atajados por los porteros. Un lanzamiento de Portugal al larguero, un penalty al estilo Panenka de Sergio Ramos y el gol final de Fábregas tras chocar en el palo llevaron a los españoles a la final de Kiev.

España jugó mucho mejor que Italia en la final y goleó por cuatro a cero

Tras el empate en el primer partido y tras la victoria de los azzurri sobre los alemanes en semifinales, muchos esperaban un partido muy igualado. Sin embargo, el encuentro fue de principio a fin para los españoles. Pasado el cuarto de hora de partido Silva marcaba de cabeza el uno a cero. El árbitro se comía un penalty por manos en el área italiana y Jordi Alba marcaba al filo del descanso. La única ocasión transalpina fue un tiro de Cassano que pasó entre las piernas de varios defensores.

Tras la reanudación los italianos hicieron dos remates muy buenos que salvó Casillas. Pero a partir de ese momento el partido fue para España que logró marcar otros dos tantos gracias a Torres y a Mata. Pudo llegar incluso un quinto gol en varias de las ocasiones, pero la pelota fue desbaratada por Buffon.