Escuela para padres

El ideal de un movimiento que necesita repotenciarse

Family Portrait - Benjamin Earwicker
Family Portrait - Benjamin Earwicker
No se va a una universidad para ser padres. Los progenitores forman a sus hijos para asumir la paternidad con un cúmulo de modelos, pero la realidad es otra.

Se supone que los hijos aprenden, se acepta esta idea como válida, sin embargo, ¿quién le enseña a los padres?

El ideal de aprendizaje

Todos aprendemos a ser padres siguiendo el modelo paterno, sin embargo, ellos a su vez aprendieron de sus propios progenitores y así en una cadena.

A la hora de evaluar la formación recibida, lo cierto es que muchos han recibido una educación paterna deficiente. Los abuelos hicieron lo mejor posible, pero también son fruto de una cadena formativa imperfecta.

Como señala M. Dolores Grau, profesora de psicología en la Universidad Católica de Valencia en el artículo titulado "Escuela de padres: un programa de formación/prevención": “'no hay padres perfectos' sino hombres y mujeres que tienen a su cargo la crianza de unos hijos y que ejercen su rol de paternidad según su socialización, sus creencias y sus expectativas".

Los padres necesitan aprender de manera formal e informal. Se precisa adquirir entrenamiento y habilidades para realizar su tarea.

Nuevas épocas, nuevos aprendizajes

Cada generación debe reinventarse. Los humanos compartimos características similares desde el punto de vista antropológico, sin embargo, los problemas que enfrenta cada época hacen necesario que los viejos conflictos y problemas sean redefinidos en un nuevo contexto.

Ante esta situación es necesario que los padres reordenen su rol a la luz de los nuevos desafíos y para esa tarea, ¿quién es competente?

Objetivos de las escuelas para padres

Según un experimento realizado en México, y publicado en la Revista Educar por las docentes Eva Guzmán y Socorro Martín del Campo bajo el título "Cómo propiciar la participación de los padres de los alumnos como mediadores en la tarea educativa en la escuela", los objetivos de las escuelas para padres son:

  1. "Cimentar la colaboración entre la escuela y la familia para el logro de la formación integral de los alumnos.
  2. Contribuir a crear conciencia en los padres de familia de la necesidad de asumirse como los principales educadores en nuestra sociedad.
  3. Fortalecer el valor de la unidad familiar.
  4. Facilitar la comunicación de los padres hacia los hijos, a favor de un apoyo de mejor calidad en su desarrollo escolar.
  5. Informar y orientar a los padres para que conozcan y asuman el papel que les corresponde en el ámbito educativo.
  6. Generar estrategias prácticas y aplicables para mejorar el rol de padres.
  7. Brindar información a los padres acerca de los propósitos y contenidos del nivel de educación básica en que se encuentran sus hijos.
  8. Propiciar el conocimiento de las diversas áreas que comprenden el desarrollo de los niños y adolescentes en sus diferentes etapas.
  9. Estimular el desarrollo de la iniciativa y la creatividad de los padres, para la convivencia armónica en la familia, para la resolución de problemas en general y, específicamente, los que tengan que ver con sus hijos; y para la participación activa y propositiva en la escuela.
  10. Propiciar el desarrollo del hábito de la reflexión–acción–reflexión, en torno a su función como padres".

Temas posibles de las escuelas para padres

M. Dolores Grau, en el artículo ya mencionado, propone que los temas centrales de una escuela para padres sean los siguientes ejes fundamentales:

  1. "Aspectos psicoevolutivos del niño: desarrollo evolutivo normal, transiciones, implantación de hábitos adecuados.
  2. Ciclo vital familiar (familia con hijos pequeños, familia con hijos adolescentes, nido vacío, etcétera).
  3. Factores de riesgo de psicopatología y factores de resistencia en la familia.
  4. Establecimiento de roles parentales claramente diferenciados, tanto en el proceso educativo de sus hijos como en el hogar, de cara a prevenir la sobrecarga en las funciones y lograr la implicación de ambos progenitores.
  5. Patrones de comunicación positiva entre los diferentes subsistemas de la familia (parental, paternofilial, de relación entre los hermanos).
  6. Pautas educativas adecuadas: límites claros y consistentes, sistema de disciplina efectivo, manejo de las contingencias. Técnicas de modificación de conducta para aprender a reforzar conductas positivas y eliminar o reducir las conductas negativas.
  7. Relación con la familia extensa (importancia de la relación con los abuelos), los vecinos y amigos.
  8. Relación con el sistema escolar: implicación y seguimiento de las tareas educativas, relación con el profesor.
  9. Adecuado manejo del tiempo: tiempo que le dedican a sus hijos, a su pareja, a su familia, a sus amigos, a su trabajo".

La falla del sistema

Muchos colegios e instituciones intentan suplir la necesidad que los padres tienen de formación, no obstante, fallan a la hora de implementar un sistema adecuado para otorgar lo que pretenden al faltar:

  • Programas adecuados para efectivamente formar.
  • Recursos diferenciados para entregar a los padres, entendiendo las diferentes edades de los hijos y las características de las familias.
  • Continuidad. No es lo mismo una charla de vez en cuando a un programa eficiente y continuo.
  • Profesionales preparados. Ese es uno de los elementos débiles, puesto que no se trata de teorías aprendidas en contextos universitarios, sino también contar con la experiencia de ser padres para poder transmitir adecuadamente lo que se pretende enseñar.

Cuando estos elementos no se ordenan adecuadamente, entonces, las llamadas "escuelas para padres", quedan sólo en "buenas intenciones", que son actividades realizadas para calmar las conciencias antes que algo efectivo.

La ética de las libertades individuales

Para formar "escuelas para padres" se debe entender que cada persona tiene derecho a criar a sus hijos dentro de su cosmovisión y perspectiva de vida, siempre y cuando eso no atente contra la integridad moral, cívica, psicológica y física del niño y del adolescente.

Los padres, si bien no son dueños de los hijos, tienen el derecho de elaborar criterios para educar a sus hijos dentro del marco referencial de sus valores y principios.

Eso implica que para formar "escuelas para padres" que sean efectivas, es preciso considerar las libertades individuales y no mostrar un modelo único y absoluto. Los padres deben aprender estrategias, pero son ellos los que deben decidir qué y cuándo aplican lo aprendido.

Conclusión

Las escuelas para padres son una buena idea, siempre y cuando cumplan con el criterio de formar y la actividad tenga continuidad lógica y un currículum coherente. Ese es el gran desafío.

Dr. Miguel Ángel Núñez, Copyright: Mery Alin Núñez Thomann

Miguel Ángel Núñez - Oriundo de Iquique, la bella ciudad del norte de Chile. Me crié mirando el mar y deseando cruzarlo. Por eso soy un viajero ...

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