También conocido como alacrán, es considerado uno de los animales más letales del planeta. De las más de 1.500 especies conocidas, repartidas por todo el globo excepto en Groenlandia, Nueva Zelanda y los polos, solo la picadura de 25 de ellas es letal para el hombre, aunque todas son dolorosas y producen una anestesia local.

No se trata, desde luego, de una mascota amigable o cariñosa, pero sin duda es exótica y muy vistosa, un arácnido de hábitos nocturnos que no exige demasiados cuidados y que resulta atractivo para todos los amantes del peligro.

Si decidimos tener como mascota un escorpión por primera vez, las especies más recomendables son el Pandinus imperatus y el Hadrurus arizonensis, ya que son muy resistentes y su veneno no es demasiado potente.

Anatomía del alacrán

El escorpión forma parte de la familia de los artrópodos, catalogados dentro de la clase de los arácnidos. Algunas especies pueden llegar a medir 23 cm y tienen una esperanza de vida de unos 15 años si les damos los cuidados adecuados. Su cuerpo se divide en dos partes: el prosoma, que es la región anterior del cuerpo, y el opistosoma o parte posterior.

En el prosoma encontramos los quelíceros, dos apéndices pares con forma de pinza situados a los lados de la boca, que utiliza para alimentarse, asearse, cavar y para el cortejo de la hembra. Dos tenazas o pinzas, situadas en la parte exterior del prosoma que le sirven para alimentarse, capturar presas, aparearse y defenderse. Tiene ocho patas a lo largo del prosoma cuya función básica es la locomoción, pero también le ayudan a cavar y a las hembras en el momento del parto. Un caparazón lo recubre dorsalmente, y en esta parte de su cuerpo también podemos encontrar los ojos, el cerebro y la boca.

El opistosoma se alberga los órganos reproductores, el sistema digestivo y otros órganos exclusivos de los escorpiones con funciones quimio y mecano-receptoras, que les ayudan a percibir vibraciones del aire y el terreno. Esta parte del alacrán está cubierta por 12 placas que protegen al animal. Y por último, la cola, en la que están ubicadas las glándulas que producen el veneno y los conductos que lo llevan hasta el aguijón con el que ataca a sus presas.

Costumbres del escorpión

Hay dos tipos de escorpiones, y la mayoría de ellos son asociales y viven de manera independiente, juntándose con otros de sus congéneres solo para el apareamiento. Algunas especies, sin embargo, soportan vivir con otros alacranes e, incluso, cierto grado de apiñamiento. Los escorpiones utilizados para la extracción de veneno se crían por el hombre amontonadas en contenedores de plástico con hasta 200 animales por caja.

Son de hábitos nocturnos y durante el día permanecen escondidos en su refugio, pues necesitan sentirse protegidos. Solo las hormigas consiguen hacerlos abandonar su escondite durante las horas de luz.

A pesar de su pequeño tamaño, es un animal poderoso y resistente. Soporta radiaciones 100 veces más fuertes que el ser humano. Se adaptan a multitud de condiciones climáticas adversas y podemos encontrarlos en zonas desérticas. Pueden entrar en un letargo, al congelarse, pero seguir vivos. Su mayor enemigo es el fuego, y fallecen fácilmente si hay llamas cerca.

Hábitat artificial y alimentación para el escorpión

Si queremos tener un escorpión como mascota debemos habilitar un terrario, de al menos 20x30 cm para un solo ejemplar, en el que debemos incluir arena, piedras, hojas y ramas. El terrario debe permitir una ventilación adecuada sin permitir la fuga del animal, y también es aconsejable imitar, en la medida de los posible, las condiciones del hábitat natural del alacrán: humedad, temperatura y estar situado en una habitación con luz natural que le permita saber en qué momento del día se encuentra.

El escorpión es un depredador que se alimenta de otros arácnidos e insectos. Para su alimentación en cautividad podemos decantarnos por las cucarachas, hormigas y otros insectos, que conviene dejar vivos en el terrario para que pueda cazarlos por sí mismo. Suelen comer una vez a la semana, y algunas noches no saldrán de su refugio pues tienen un índice de actividad bajo. El líquido que necesitan lo consiguen de sus presas o con la humedad del aire.

Manipulación del alacrán

Al igual que las tarántulas, los escorpiones se sienten amenazados por el contacto humano, así que si queremos trasladarlo para limpiar su terrario o por cualquier otro motivo debemos cubrirlo con un vaso de cristal y poner en la base un trozo de papel grueso para evitar picaduras.