La escasez del agua amenaza con convertirse en la marca del siglo XXI. La contaminación, la sobreexplotación, el aumento de la población y el calentamiento global disminuyen cada vez más la disponibilidad de agua por persona, incrementando las tensiones que existen entre los países y dentro de los países por obtener el recurso.

Si en el siglo XX el petróleo fue considerado una materia prima de carácter estratégico, el agua en el siglo XXI es un derecho humano de carácter vital

La importancia del agua

La importancia que tiene el agua en el mundo es mayúscula: en primera instancia es la base de la vida de todos los seres vivos ya que sin agua no podrían sobrevivir.

En segunda instancia, el agua es utilizada para la higiene humana y actualmente se calcula que una persona necesita por lo menos 1.700 metros cúbicos de agua dulce cada año.

En tercera instancia se debe resaltar que el agua se utiliza en numerosos procesos agrícolas e industriales sin los cuales sería imposible alimentar a la población mundial, cifrada recientemente en 7.000 millones de habitantes por la revista National Geographic.

La escasez del agua

Según el reporte Desarrollo Humano 2006 de las Naciones Unidas, la escasez del agua puede ser de tres formas:

  • Física: La que se refiere a la limitación del acceso al agua dulce disponible en la Tierra.
  • Económica: La que se refiere a la falta de infraestructura para almacenar y distribuir el agua entre la población.
  • Institucional: Se refiere a la escasez que se da cuando el impacto agregado de todos los usuarios de un sistema hídrico afecta el suministro o la calidad del agua.
Además de la escasez existe un concepto llamado estrés por agua, que se refiere a aquellas personas que tienen un acceso al agua apenas superior a lo mínimo necesario y que se encuentran en posibilidad de pasar a la escasez.

Contaminación del agua

Por otro lado, es importante resaltar que el agua dulce de fácil acceso, es decir la concentrada en los ríos y lagos del mundo se encuentra contaminada al ser desembocadura de los drenajes de las ciudades y de desechos industriales que dejan el agua envenenada.

Las aguas contaminadas se pueden purificar mediante plantas de tratamiento, sin embargo, la sub-valoración del agua como recurso vital, provoca que muchos países escatimen recursos para este fin.

Afortunadamente, en algunos países como México el tratamiento de aguas residuales aumentó del 7% al 42% del año 2000 al 2010 y mejor que así sea, ya que las simulaciones por computadora señalan que México será uno de los países más afectados por el calentamiento global, provocando un clima más árido que tensará la disponibilidad de agua en el país.

Calentamiento global y su efecto en el agua

Además, el calentamiento global aumentará las sequías en el mundo y por lo tanto su capacidad destructiva, esto debido que el cambio de un solo grado centígrado en la temperatura global del planeta, ocasiona un aumento exponencial en la cantidad de agua que se evapora en el ambiente.

Aunque la cantidad de lluvias se incremente en unas regiones, lo más probable es que los actuales embalses naturales de agua dulce (incluyendo la nieve y los cascos polares) terminen por desaparecer o disminuir considerablemente de tamaño y si se resalta el hecho de que las civilizaciones actuales se han establecido cerca de los embalses de agua dulce, la menor consecuencia del cambio climático será una forzada migración masiva a causa de las sequías.

Disponibilidad de agua por persona

Actualmente, la cantidad de agua dulce disponible para consumo humano equivale a poco menos del 1% del agua del planeta, adicionalmente el ciclo del agua aporta 44.000 kilómetros cúbicos anuales lo que es igual a una disponibilidad de 6.900 metros cúbicos de agua por persona al año.

Al observar estas cifras podríamos pensar que la escasez física del agua no existe, sin embargo, la geografía determinó que el agua estuviera concentrada en unos cuantos países como Canadá con 3.300 kilómetros cúbicos; Brasil con 8.200 kilómetros cúbicos y Rusia con 4.498 kilómetros cúbicos, cifras que contrastan enormemente con la de países como Marruecos con 29 kilómetros cúbicos; Arabia Saudita con dos kilómetros cúbicos y Cabo Verde con solamente 0,2 kilómetros cúbicos de agua.

Los conflictos por el agua

Al ver la distribución irregular del agua en el planeta se puede entender los conflictos que existen por el líquido vital y los que existirán.

Cuando las cuencas son compartidas por varios países la situación se agrava: actualmente hay conflictos por el agua entre Egipto, Sudán, Etiopía y Kenia por el aprovechamiento de las aguas del río Nilo, de igual forma hay conflictos entre Turquía, Siria e Irak por el aprovechamiento de las aguas de los ríos Tigris y Éufrates.

Sin embargo, las disputas actuales son solo un aviso de lo que vendrá, ya que al día de hoy los conflictos por estas cuencas son porque cada uno de los países quiere incentivar su agricultura o su producción de energía hidráulica, y existe la posibilidad de que en el futuro lo que hoy es un conflicto por el tal vez ilusorio progreso será mañana una guerra por la supervivencia.