Los escalofríos emocionales, conocidos popularmente como “piel de gallina“, “piel de pollo” o “goose bumps” son, en general, expresiones espontáneas del sistema piloso en respuesta a experiencias placenteras asociadas mayormente a picos emocionales y/o a estímulos musicales, y se relacionan íntimamente con los mecanismos cerebrales del registro del placer y la recompensa.

Según Anne J. Blood* and Robert J. Zatorre (Montreal Neurological Institute, McGill University, Canadá) la música, específicamente aquellas piezas que generan intenso placer al escucharlas, reclutarían circuitos cerebrales de procesamiento de las emociones y de sensación de recompensa similares a aquellos activados por estímulos biológicamente relevantes como el sexo y la alimentación, circuitos que también son estimulados artificialmente por ciertas drogas de abuso y por la nicotina.

Descripción del mecanismo piloeréctico

Parafraseando a M.Benedek (Instituto de Psicología Christian-Albrechts, Universidad de Kiel, Alemania), "la piloerección es un reflejo motor que se evidencia con la erección visible de los pelos de los animales o del ser humano, y que involucra al músculo erector del folículo piloso, el cual conecta la raíz del pelo a la capa interna basal de la epidermis". La erección del folículo piloso se desencadena por la activación de los receptores alfa 1 adrenérgicos (estimulados por la adrenalina) con implícita participación del sistema nervioso autónomo (rama simpática).

Benedek agrega que este reflejo suele ser generado por el frío y por las emociones intensas, pero que cada vez se suman más estudios que lo relacionan estrechamente a la música como su principal estimulo gatillador. Contrariamente, Oliver Greeke y sus colaboradores del Instituto de Medicina aplicada a la Música, de Hannover, Alemania, demostraron que si bien existe una correlación indiscutida entre la música y los escalofríos emocionales, estos no serían un acto de naturaleza refleja e involuntaria sino que expresarían el resultado de la atención selectiva a piezas musicales que conscientemente generan placer.

Es necesario aclarar, de todos modos, que la piloerección y los escalofríos son signos ampliamente asociados a episodios febriles, disminución de la presión arterial, hipotermia y síncopes, pero en estos casos no son gatillados por causas emocionales. Y es sabido además, aunque aún no hayan estudios objetivos concluyentes al respecto, que varias situaciones pueden disparar el reflejo de piloerección, entre ellas eventos sorpresivos, impresionantes o paranormales; caricias en determinadas partes del cuerpo (nuca, cuello, por ejemplo) o simples roces piel a piel entre personas ( en especial cuando una de ellas o ambas posee/n alta electricidad estática).

Áreas cerebrales implicadas en la producción de los escalofríos emocionales

Mediante el uso de la tomografía por emisión de positrones (PET), los investigadores Blood and Zatorre, citados previamente, han delineado la variación del flujo sanguíneo cerebral en las diferentes áreas cerebrales durante y en el momento inmediatamente previo a la aparición de los escalofríos. A mayor intensidad de los mismos, mayor flujo sanguíneo se ha observado en las áreas del cerebro implicadas en los mecanismos de placer, recompensa, motivación, humor positivo y excitación sexual. Las principales áreas cerebrales activadas fueron:

  • Ínsula (área más activada)
  • Cerebro medio
  • Núcleo estriado ventral
  • Amígdala (segunda estructura en intensidad de activación, rol complejo en las emociones positivas y negativas)
  • Corteza orbitofrontal (similar intensidad de activación a la amígdala)
  • Corteza prefrontal ventral medial
  • Cerebelo (componente motor del reflejo)
Es importante aclarar que tales áreas responden a estímulos inducidos por sensaciones de euforia relacionadas con la comida, el sexo, ciertas drogas de abuso que actúan sobre la liberación del neurotransmisor dopamina, y llamativamente se activan ante piezas musicales selectivamente placenteras para cada individuo. Tal apreciación asociaría a la música con eventos biológicos relevantes involucrados en los reflejos de supervivencia, al mismo tiempo que remarca la concomitante utilización de los mismos circuitos que procesan el placer y la sensación de recompensa.

Reacciones fisio-psicológicas asociadas a los escalofríos emocionales

Varios investigadores, entre ellos Grewe, O., han observado que durante los escalofríos, no sólo se produce la piloerección sino que varios otros fenómenos acontecen en paralelo, siendo estos:

  • Una sensación de temblor que se transmite de manera descendiente por la columna vertebral.
  • Aumento de la frecuencia cardíaca
  • Aumento en la profundidad de las respiraciones
  • Respuestas electrodérmicas generalizadas

Probable finalidad del escalofrío emocional

En los animales la función social de los mecanismos de piloerección ha sido ampliamente esclarecida, asociándose dicho reflejo, en general, a expresiones de emociones negativas, reacciones de defensa, y mensajes de alarma y/o agresión inmediata. Sin embargo, se ha demostrado en investigaciones sobre el comportamiento de los ratones, que la piloerección animal también podría asociarse en algunos casos a picos emocionales positivos. En el ser humano, en cambio, las connotaciones de su finalidad no se han delineado de manera concisa y específica si bien se cree que el escalofrío emocional podría formar parte de la gran gama de reacciones reflejas emocionales que constituyen la comunicación no verbal entre los individuos, desde una manera netamente corporal de interacción, decodificada y resignificada luego mediante el uso del lenguaje.

Conclusión

Cada vez más estudios enfocan en la interpretación de los escalofríos desencadenados por las emociones como expresiones de intenso placer relacionado entre otros poderosos estímulos, a la música. Las áreas del cerebro que se activan previamente y durante a la piloerección coinciden con los centros de placer y recompensa, confirmando su naturaleza psico-neurológica y sugiriendo un probable rol social relacionado al lenguaje no verbal de nuestra emocionalidad.