Con el objetivo de eliminar la violencia en contra de las mujeres en México es necesario generar una cultura de paz y respeto para todas las personas, independientemente de su sexo, origen étnico, condición social, posición ideológica, capacidades o preferencias sexuales. Ante esta necesidad se deben impulsar acciones orientadas a transformar una mentalidad discriminatoria que promueve la dominación del sexo femenino, sustentada en concepciones filosóficas, jurídicas y religiosas que relegan a este género a un plano secundario.

Medidas en contra de la violencia de género

Para poder concretar el objetivo de erradicar la violencia es necesario: establecer un marco jurídico adecuado, el cual se respete por parte de la ciudadanía y las autoridades, crear políticas públicas para eliminar la desigualdad, la discriminación y fomentar la educación formal e informal para generar esta cultura nueva.

El trabajo que es necesario realizar es considerable, por la tradición de siglos de un sistema que se identifica con características propias del género, que tratan a la mujer como un menor de edad. Los derechos y obligaciones se adquieren como ciudadano sin distinción de género, por lo cual la integración de una cultura de respeto y equidad debe prevalecer, ante la necesidad de mantener un sistema social en el cual el género masculino domina.

Características sociales

La nación muestra retraso en dos aspectos, en comparación con América Latina: respeto a los derechos humanos de comunidades indígenas y de la población femenina. México fue de los últimos países de la región en reconocer la ciudadanía de la mujer, este hecho generó efectos negativos en el desarrollo nacional al crear una ideología proteccionista y cerrada.

Para poder desarrollar una cultura sin violencia, es necesario reconocer que con base en el desarrollo de la sociedad mexicana, elementos como el racismo, sexismo y clasismo, no se han erradicado, por lo tanto hasta que no se reconozca su presencia no se podrá avanzar en la construcción de una mentalidad nueva, con base en la paz así como en el respeto para todos y cada uno de los integrantes de la sociedad.

Museos de la mujer

En las últimas décadas del siglo XX se registraron los primeros estudios con perspectiva de género. Los museos de las mujeres, surgieron a partir del feminismo, con el propósito de hacerlas visibles, de dar a conocer su historia y reconocer sus aportaciones, a partir de una lucha por la igualdad de garantías entre ambos sexos.

En 1981 se fundó en Bonn Alemania, por Marianne Pitzen, el primer museo de la mujer con enfoque de género. Actualmente, existen 50 recintos similares en el mundo, dos de ellos en América Latina, en México se ubica en la calle de Bolivia 17, en el Centro Histórico. Su objetivo es revisar la historia nacional desde la época prehispánica hasta la actualidad, para mostrar la participación femenina en la construcción de la nación.

Cuenta con ocho salas: Equidad, principio universal de armonía, La cosmovisión dual en el México prehispánico, El marianismo novohispano, Las mujeres en la casa, Independencia y libertad, La ciudadanía de las mujeres, Educación y reforma, De maestras a revolucionarias y Del voto a la toma de protesta.

Un foro en contra de la violencia

En su primer año, el foro cultural atendió a 12 mil personas. Se realizaron 80 actividades, entre las que destacaron las enmarcadas en la campaña internacional de 16 días contra la violencia. El proyecto forma parte de la red de museos de las mujeres en el mundo. Es el primer recinto en su tipo en México y el segundo de América Latina, después de Argentina.

Una sociedad sin violencia de género, es posible que se muestre como una perspectiva difícil de concretar, por el arraigo de las costumbres y hábitos machistas que se mantienen en la sociedad mexicana, sin embargo la capacidad para superar situaciones adversas se ha convertido en una característica nacional, que es alentadora porque plantea la posibilidad de erradicar una práctica que vulnera el desarrollo de un país desde su base.