No son siempre aquellas palabras llamadas "difíciles", a las que el oído está desacostumbrado, las que generan los errores. Muchas veces el habla sencilla, coloquial y cotidiana, a la hora de ser trasladada al papel, genera dudas y es motivo de consulta por parte de alumnos de todos los niveles de enseñanza, así como de toda persona que desea mejorar su escritura y eliminar los errores ortográficos.

Ejemplos del habla cotidiana

  • Que te vaya bien / no quiero que te vayas. Para esta forma del subjuntivo, correspondiente al presente del verbo ir, muchas personas suelen confundirse y escribir valla

    , grafía adecuada para un ejemplo como: Debo saltar esas cuatro vallas para ganar.

  • No me importa lo que hayas hecho, distinto de: cuando hallas gente así, todo es diferente. No confundir el subjuntivo del verbo haber, con la conjugación del verbo hallar, equivalente a encontrar.
  • Tuvo mucho frío esa noche. No es menos frecuente que se escriba para este ejemplo tubo, con b larga. Pero cuando esta duda acude a la mente, hay que recordar que ese tubo es para una oración como: Alcánzame ese tubo de ensayo.
El problema de las palabras que comienzan por exh

Frente a ellas, muchas veces se lleva las de perder. Casi no hay reglas fijas, se debe tener en cuenta cómo está formada etimológicamente la palabra en cuestión, por ejemplo exhumar (de ex - y el lat. humus, tierra).No queda más remedio que familiarizarlas visualmente en la memoria porque son motivo de grandes confusiones. Exuberante, por ejemplo, es una palabra que puede generar dudas a cualquiera y a más de uno se le ha escapado escribirla con h antes de la u. Por empezar, aquí tenemos una pequeña lista para recordar:

  • EXHUMAR
  • EXHORTAR
  • EXORCIZAR
  • EXHALAR
  • EXUBERANTE
  • EXHAUSTO
  • EXHIBIR

Cuidado con los homófonos

Los homófonos son palabras que suenan igual, pero que se escriben distintas, y son, sin dudas, la mayor causa de confusión a la hora de decidir entre una grafía y otra. Por este motivo, siempre hay que tener en cuenta el contexto en el que aparecen y el significado para no cometer errores.

Estas serían oraciones bien formadas, con el homófono correspondiente de acuerdo al contexto:

  • Desecho (de desperdicio): Van a tirar más desechos al río.
  • Deshecho (de deshacer): Juan está deshecho por lo que le hiciste
  • Cocer (referido a cocinar): Tengo que cocer las verduras
  • Coser (referido a unir con hilo): Tengo que coser la ropa
  • Calló (de callar): Por fin se calló la boca.
  • Cayó (de caer): Se cayó de un primer piso.
  • A ver (prep. + verbo): Vamos a ver cómo resuelve esto.
  • Haber (verbo): Tiene que haber otra solución.

Los barbarismos

Definidos por algunos diccionarios como "vicio del lenguaje", los barbarismos abarcan no sólo errores ortográficos, sino también problemas de pronunciación. Algunos son tan comunes que el hablante sabe que son incorrectos, pero en su círculo familiar se permite pronunciarlos sin corregirlos (por ejemplo alverja en lugar de arveja, o dentrífico en vez de dentífrico).

Sin embargo, algunos de los barbarismos que más pasan desapercibidos y que provocan conflicto, son los siguientes:

Forma incorrecta*

  • Enriedo* En

    redo

  • Idiosincracia* Idiosincrasia
  • Persuación* Persuasión
  • Preveer* Prever
  • Visicitud* Vicisitud
  • Suscinto* Sucinto
La cuestión de la normativa

En el ámbito académico, la gramática de hoy en día no es afecta a definirse como gramática normativa. Muchos años se basó sólo en ese campo estructurado y quedaron muchas áreas sumamente ricas, otros problemas del lenguaje por explorar, por ejemplo la intención comunicativa del hablante, la región de la que proviene, su dialecto, o la situación o contexto en que pronuncia su discurso.

No obstante, todo alumno se tropieza en algún momento con esta clase de dudas con respecto a la norma, y nunca está de más tener un breve compendio. Alumnos que aspiran a ser maestros, correctores, escritores o simplemente a un puesto laboral que exige un conocimiento preciso del idioma.