Autor de comedias románticas e ingeniosas, sus guiones siempre impecables se desarrollan de forma rápida y elegante. De origen alemán, este director alcanzó un nombre de relevancia en el mundo de las comedias mudas de Hollywood, ya que su sofisticación europea logró darle un toque especial e inconfundible a sus films.

Su origen

Ernst Lubitsch nació el 28 de Enero de 1882 en Berlín (Alemania), Al igual que otros muchos amantes del arte, su pasión no era compartida por su padre, quien deseaba que siguiera con el negocio familiar dedicado a la sastrería. Para satisfacer a su propio impulso de actuar y no decepcionar a su progenitor comenzó a llevar una doble vida, trabajando como contable en la tienda durante el día y frecuentando cabaret y salas de música por la noche.

En 1911 se unió famoso teatro del austriaco Max Reinhardt, donde rápidamente comenzó a escalar desde pequeños papeles secundarios a importantes roles de carácter.

Para complementar sus ingresos, empezó a trabajar en 1912 como aprendiz y personal de mantenimiento en los estudios de cine de Berlín Bioscope.

El toque Lubitsch

En el lenguaje cinematográfico, se utiliza la expresión “toque Lubitsch”, para definir el refinamiento en la puesta en escena. Con un ingenio insuperable fue capaz de mostrar un humor romántico sin dejar de lado las amarguras de la vida.

Éstas son sólo algunas de las "definiciones", hechas por historiadores y críticos de cine, en un intento por arrojar algo de luz sobre el significado de la legendaria expresión.

  • "El toque Lubitsch" es una breve descripción que abarca una larga lista de virtudes: la sofisticación, el estilo, sutileza, ingenio, encanto, elegancia, suavidad, indiferencia y matices sexuales audaces "- Richard Christiansen (Chicago Tribune)
  • "Un sutil soufflé, mezcla de humor e ingenio visual " - Roger Fristoe
  • "Los rusos tienen una bebida llamada kvass, y en la parte inferior del kvas hay una pasa de uva que le da sabor al conjunto. A los actores rusos le solía decir:" ¡Encuentra las pasas de uva y la botella entera será buena". Lubitsch siempre buscó la pasa que añaden aroma a una escena..." - Herman G. Weinberg.

Sus personajes

Dentro de la amplia gama de personalidades, que Lubitsch fue capaz de mostrar en la gran pantalla, hubo un hilo conductor que hacía que sus personajes siempre estuvieran conscientes de los riesgos que podrían provocar las relaciones de corte fugaz. Por lo tanto no había sorpresas, todos los involucrados en sus tramas, sabían el juego y sus reglas.

Un ejemplo claro, se da en “Un ladrón en la alcoba” (1932) donde dos estafadores acuden a una cita en un lujoso hotel. Gastón es un ladrón, mientras que Lily ejerce de carterista. Sin embargo durante la cena simulan ser respectivamente un barón y una condesa.

Al final de la velada se dan cuenta de que han pasado la mayor parte de la velada vaciando los bolsillos del otro, lo que les demuestra que están hechos el uno para el otro.

Así se da arranque a una comedia llena de enredos e ingeniosas situaciones.

Cuando hizo reír a la Garbo

Cada uno de sus films lleva el toque inconfundible de su elegante estilo visual, aunque no por ello deja de lado las ironías de la vida.

Memorable resulta la romántica cena de Greta Garbo en la película “Ninotchka” (1939), donde además comparte escenario con Melvyn Douglas y Bela Lugosi, entre otros.

En el film, "la Garbo" da vida a una heroína, pero que en la realidad resulta ser una emisaria comunista enviada desde Rusia para vender joyas confiscadas por el gobierno.

Esta película escrita por el genio Billy Wilder, pasó a la historia ya que es el único largometraje en la carrera de Greta Garbo donde ríe ante la cámara.

Sus últimas películas

A pesar de estar varias veces nominado a los Oscar de la academia, la estatuilla siempre se le escapó de las manos.

Sus últimos films fueron: "Ser o no ser" , (1942),"El diablo dijo no" (1943),"La zarina"(1945), "El pecado de Cluny Brown" (1946) y finalmente "La dama del armiño" (1948), aunque este film debió ser concluido por Otto Preminger, ya que un mes antes del término del rodaje , el 30 de noviembre de 1947 Ernst Lubitsch fallecía víctima de un paro cardíaco.