La Era Mesozoica o Secundaria comprende tres periodos; el Triásico, el Jurásico y el Cretácico, abarcando un periodo de tiempo que va desde los aproximadamente 251 millones de años hasta el final del Cretácico, famoso por la extinción de los dinosaurios, y que nos sitúa en los 66,5 millones de años. Mesozoico proviene de las palabras griegas “meso”, que significa intermedio o situado entre, y “zoion” cuyo significado es animal. Esto se podría traducir como algo parecido a la Era de los animales intermedios. De todos modos este tiempo es más conocido como la Era de los Dinosaurios, que era la fauna terrestre dominante.

El periodo Cretácico debe su nombre al geólogo belga Jean d´Omalius, quien trabajaba en los estratos de la cuenca de París, siendo las cretas una de las características principales de esos suelos. Las cretas eran depósitos de conchas de invertebrados marinos de esa época.

La tectónica de placas durante el periodo Cretácico

A comienzos del Cretácico Gondwana permanecía aún intacta, pero según fue avanzando el periodo se fueron desgajando lo que sería Australia, la Antártida y América del Sur. Posteriormente terminaron separándose África y la India y Madagascar, estas dos últimas aún unidas. Toda esta actividad generó el surgimiento de grandes cadenas montañosas en los océanos y un aumento en el nivel del mar. En el momento de máxima actividad se cree que la tercera parte de las actuales zonas continentales estaban bajo el mar. Ya a finales del Cretácico, la configuración de los continentes no difería demasiado a la que conocemos en la actualidad.

El clima en el periodo Cretácico

El clima, durante el periodo Cretácico, sería algo más cálido que en los periodos precedentes. Los polos carecían por completo de hielo, razón por la que el nivel del mar era muy elevado, dando lugar a grandes zonas continentales cubiertas por mares someros. El mar de Tethys servía de conexión entre los dos grandes océanos, circunstancia que ayudaba a mantener la estabilidad climática. Las diferencias entre las temperaturas que había en el ecuador y en los polos no era muy significativa, hecho que nos hace pensar que los vientos serían muy débiles y, por tanto, los mares muy tranquilos. La sedimentación encontrada en esta época viene a demostrar esta teoría.

Las plantas en el periodo Cretácico

El hecho más destacable de este periodo fue la aparición de las angiospermas. Durante el Cretácico las angiospermas prosperaron notablemente, circunstancia que probablemente tendría mucho que ver con la diversificación que experimentaron los insectos. Aún así, no llegaron a ser una especie predominante hasta el final de este periodo. Y así hasta el día de hoy, donde las angiospermas son superiores en número a todas las demás especies juntas. Por lo que respecta a los árboles ya encontramos muchas de las especies que existen en la actualidad.

La vida animal durante el periodo Cretácico

Es incuestionable que si la vida animal del Cretácico se caracterizó por algo, ese algo fue el reinado de los dinosaurios en todo el planeta; un reinado que llegaría a su fin abruptamente con el final de este periodo y de la Era Mesozoica. Más allá de los dinosaurios, los mamíferos seguían expandiéndose poco a poco, aunque continuaron siendo un componente poco significativo de la fauna imperante.

En el mar ya se hallaban muchos de los tipos modernos de peces, entre los que ya se encontraban los tiburones. Los Ictiosaurus ya habían desaparecido prácticamente, y en su lugar fue ocupado por los grandes teleósteos. Reptiles marinos como el Plesiosaurus o espectaculares depredadores como el Mosasaurus, con sus 17 metros de longitud, formaban parte de la fauna marina en el Cretácico.

Los ammonites, que estaban en su máximo esplendor, se extinguirían al final del Cretácico. También los belemnites eran habituales y tampoco pudieron escapar de la extinción masiva.

Extinción de los dinosaurios

No fue esta la mayor extinción que haya conocido el planeta, sino la que se produjo a finales del Pérmico, sin embargo la extinción de los dinosaurios, que desaparecieron junto a otros seres vivos, es la más conocida y sobre la que se han desarrollado más teorías. Una de ellas relacionada con lo apuntado anteriormente, y es que algunos estudiosos consideraron la posibilidad de que la irrupción de las angiospermas y los consiguientes cambios en la vegetación pudiera llegar a provocar la extinción de los dinosaurios; una teoría que apenas se sostiene.

Conocida como la extinción masiva del límite K/T, se estima que pudieron llegar a desaparecer alrededor del 50% de los géneros biológicos existentes en aquel momento, y entre ellos, la gran mayoría de dinosaurios. Son muchas las explicaciones que se propuesto al respecto de este fenómeno, pero la que siempre ha contado con más aceptación es la que propugna que el desastre vino propiciado por el impacto de un asteroide que cayó sobre la Tierra. Este asteriode, al parecer, dejó su huella en la Península del Yucatán, con un cráter de unos 180 km. de diámetro.

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