Equo se presenta con el lema #reinicia, siendo la única opción política que tiene un planteamiento que no gira en torno a la producción y el consumo para activar la economía. Esta propuesta que puede parecer alejada de la actual crisis económica es exactamente lo contrario. Para los analistas económicos no cabe duda que precisamente el consumismo y el endeudamiento son partes de la misma moneda que han conducido a la actual situación. Equo desea impulsar la economía proponiendo la creación de puestos de trabajo generadores de riqueza, sobre todo, mediante los recursos energéticos renovables que España puede liderar a nivel global; evitando la dependencia energética externa. Según el líder de la formación, Juan López de Uralde, es necesario que “se cambie el modelo económico de España, de uno basado en la construcción, a otro asentado en la economía verde, en las que, según datos del Gobierno, se podrían crear en estos sectores hasta 2,7 millones de empleos si se apostara por ellos”.

Por otro lado Equo plantea una regeneración de las instituciones democráticas de forma más participativa y transparente y se compromete en impulsar reformas que garanticen el pluralismo político y social así como la participación ciudadana. Uralde lamenta que en el debate celebrado en TVE “ni siquiera se mencionó el tema de la corrupción que afecta tanto a la política española” Por ello promueve medidas preventivas para evitarlo; destacando la propuesta de que los partidos sean corresponsables penales en casos de corrupción que afecten a cargos públicos.

La agrupación sostiene que el propio sistema está obsoleto y es el que genera las grandes desigualdades tanto local como globalmente; por lo que Equo plantea también un cambio de paradigma acorde con la igualdad de las personas y que tenga también muy en cuenta el entorno, concienciando sobre la necesidad de cuidar el mundo que dejaremos a las siguientes generaciones. Es la única opción que aspira, como representante de los Verdes Europeos, a realizar una política ecológica, en vez de meramente medioambientalista, en un mundo con recursos limitados y en una situación ya insostenible.

Buscando el voto inteligente

Equo se presenta como opción política ante los próximos comicios tras un camino lleno de obstáculos y trabajo que han sabido transformar en oportunidad. El primer inconveniente ha sido convertirse en agrupación política tras su constitución como fundación hace algo más de un año. Pero no ha tenido muchos problemas para hacerlo y en recibir además el apoyo de los líderes verdes europeos. Con unos principios basados en la ecología política y la igualdad se estableció como tal en un congreso celebrado el pasado mes de septiembre que contó con un sustancioso número de asistentes.

Pero no fue el único escollo a saltear. Equo se vio abocado por el adelanto de las elecciones generales en España y optó por subir al carro como nueva alternativa. Para ello debía definir su estructura y elaborar un programa. Gracias a las nuevas tecnologías ha podido conseguirlo en pocas semanas. Se ha perfilado como organización horizontal en la que todos sus integrantes han podido votar a sus representantes provinciales y al cabeza de lista nacional, Juan López de Uralde. Para elaborar el programa electoral se creó la equomunidad virtual, donde tanto afiliados como simpatizantes han podido participar en su confección mediante el debate y el consenso.

Pero no bastaba en constituirse como partido, tener unos candidatos y un programa electoral. La propia ley electoral fue modificada el pasado mes de enero para dificultar el acceso de nuevos partidos a la política. De esta forma las nuevas opciones deben conseguir un aval del 0,1 por ciento de los ciudadanos, por cada circunscripción donde se presente, en escasos veinte días. Pero también supieron convertir este escollo en una oportunidad montando mesas de recogidas de firma y de información sobre su candidatura. Se da la circunstancia que Equo no ha pedido financiación para la campaña electoral y ha publicado sus cuentas como prueba de transparencia.

Aún habiendo conseguido muchas más firmas de las necesarias, más de 83000 avales, la Junta Electoral Central negó a Equo la inclusión de su spot en los espacios electorales de TVE basándose en que no tiene representación en el 75 por ciento del territorio nacional sin contabilizar las circunscripciones donde Equo concurre en coalición con otros partidos. Este hecho ha sido recurrido por la formación ecosocial que lo considera injusto porque en total se presenta en 43 de las 52 circunscripciones. Aún así su campaña para darse a conocer ha sido diferente de la de otros partidos. Se ha basado en la red de redes y en la realización de actos públicos. Ha cambiado la pega de carteles por proyecciones nocturnas en edificios y movilizaciones de simpatizantes y los mítines por citas rápidas, información en blogs, mensajes en Twitter y pequeños coloquios.

Pues la formación Equo ha constatado que cuando el público al que se dirige conoce sus principios y su programa estos apoyan su candidatura. Su mensaje va dirigido, sobre todo a los ciudadanos escépticos desencantados con las opciones tradicionales así como los que están bien informados sobre los diferentes planteamientos. En el tono de su discurso ha faltado la típica crispación y reproche hacia otros candidatos y ha preponderado sus propuestas y en concienciar sobre la importancia de que haya en el Parlamento un lugar para representar a las personas concienciadas de que el modelo actual es insostenible.